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Wednesday, October 25, 2017

Solos pero apañados

El otro día Crystal y yo terminamos de ver la segunda temporada de Alone, un programa cuya primera temporada nos saltamos y que presenta a diez participantes "expertos" en supervivencia a quienes dejan en Vancouver Island para ver quién resiste más tiempo allí. Los diez participantes son llevados a distintos puntos de la isla, con lo que están solos y se las tienen que apañar para encontrar comida, construirse un refugio, y combatir la soledad que los va a azotar a poco que se despisten. Y mejor no despistarse, porque en Vancouver Island hay un montón de osos negros y pumas que, como no han firmado ningún contrato, no tendrán reparos en merendarse a quien los haga enfadar, o a quien no esté bien alerta constantemente. Pero si no se los come un depredador, es posible que la sed, el hambre, o una hipotermia tras una caída a las frígidas aguas que los rodea acaben con ellos. Estando así el panorama, no me cabe en la cabeza que nadie se presente voluntario para hacer esto. Bueno, sí: el que más tiempo resista gana medio millón de dólares. No lo suficiente para retirarse, a no ser que se vaya uno al bosque a vivir y se dedique a pescar y cazar para subsistir, algo que todos ellos dicen dominar.

El primer participante en abandonar la competición lo hizo el mismísimo primer día, cuando iba caminando por el bosque y vio excrementos de oso: no le hizo falta nada más para apretar el botón del transmisor que todos los participantes llevan, y el equipo de rescate fue a recogerlo. El último en abandonar la isla (o sea, el ganador, pero no os digo quién fue, no os preocupéis) aguantó 66 días allí sin nada más que su ingenio y su empecinamiento en prevalecer, empeño tan sorprendente como insensato, en mi opinión. Y entre ambos participantes, los otros ocho fueron abandonando la competición durante ese tiempo por distintos motivos: heridas, hambre, hartazgo, añoranza de seres queridos, etcétera.

En general, Alone me pareció un programa de lo más entretenido que me mostró algo que ya sabía: que yo en el bosque no duraría ni medio día, pues jamás en la vida he ido de pesca o de caza (nunca me ha interesado), y no sé construir ni una silla de Ikea, ya no digamos un albergue impermeable y a prueba de osos con troncos que yo mismo he tenido que cortar. Le doy tres obstinadas estrellas, y os recomiendo que jamás participéis en nada parecido.

2 comments:

Nash said...

Muy solos no estarian por que el que les graba esta con ellos. Lo del primer tipo es de vergüenza seguro que le avisaron que tenía osos la isla. El de los 66 dias es un maquina.

Mario Alba said...

No tienen a un cámara con ellos. Antes de dejarlos en la isla, les dan dos cámaras a cada uno, y les enseñan cómo usarlas. Al primer tipo no lo avisaron: vio excrementos de oso, y dijo hasta aquí hemos llegado. Otros participantes sí que vieron osos muy cerca de ellos, pero mantuvieron la calma y no pasó nada. Pero ya te digo: 66 días ahí fuera. ¡Un monstruo!

Curiosamente, uno de los tres finalistas era de Santa Pola, aunque lleva viviendo en Canadá muchos años. Curioso, ¿no?