No suelo ir mucho al cine. No es que siga sometido a ese cinebato que me autoimpuse hace tiempo, pero, realmente, tengo otras prioridades económicas. Quiero decir, teniendo en cuenta los problemas de afluencia que tienen, no sé en qué piensan las salas y los distribuidores, pero ir al cine sigue siendo carísimo. Sin embargo, esta semana junté a unos cuantos amigos y nos pasamos a ver ese nuevo bombazo de taquilla que es
The Avengers. Vaya cómo me alegro.
The Avengers es una película para ver en compañía. Nunca he sido muy fan de una sala llena en día de estreno (al menos no en pase de tarde, cuando se llena de niños pequeños), pero la acción y el humor infecciosos de esta película se disfrutan mejor en grupo.
Ya os habrá quedado más o menos clara mi opinión al respecto, pero, por si acaso, voy a telegrafiarla una vez más:
The Avengers me ha encantado. El guión y la dirección de nuestro querido Joss Whedon dan como resultado una montaña rusa cinematográfica como pocas he visto. No es que la película sea perfecta, y no creo que entre fácilmente en la categoría de obra maestra. No es un 10 sobre 10, pero, sinceramente, no veo cómo podría ser mejor de lo que es.
El guión de Whedon (en teoría basado en un primer draft de Zak Penn, pero me da que Whedon no utilizó mucho material de aquél) consigue algo inusitadamente difícil: complacer a todo el mundo. No estoy diciendo con ello que no haya sido valiente, o que haya ido a lo seguro. Estoy diciendo que ha logrado contar una historia que van a poder disfrutar por igual tanto los espectadores que han seguido las películas anteriores como los que no, tanto los que llevan leyendo comics de la Marvel desde los años 70 como los que lo único que han leído viñeteado en su vida han sido los chistes diarios de Forges en
El País. Lograr algo así ya me parece una hazaña digna de elogio, pero si a eso le añadimos que también logra hacer justicia a todos y cada uno de los personajes que aparecen en la historia... Lo siento si me estoy poniendo muy fanboy, pero me parece algo de otro mundo.
Iron Man, Thor, Capitán América, Hulk... Whedon logra condensar en una sola película a esos cuatro personajes, tan grande cada uno de ellos que, de hecho, han dado lugar a miles de historias, por no mencionar sus propias películas. No sólo el papel de todos ellos está equilibrado (aunque seguro que cada fan saldrá del cine con su favorito en la cabeza, la mayoría de ellos enormes y verdes), sino que
The Avengers muestra a la mejor versión de cada uno de ellos que hemos visto hasta ahora en la pantalla grande. Steve Rogers/Capitán América (Chris Evans) resulta más complejo aquí que en
Captain America: The First Avenger, Thor (Chris Hemsworth) es más Thor aquí que en su
película homónima, Bruce Banner/Hulk (Mark Ruffalo) es, bueno, como debería ser siempre, y en cuanto a Tony Stark/Iron Man (Robert Downey Jr.), baste decir que es una delicia ver a Downey Jr. recitando los diálogos de Whedon.
Pero no acaba ahí la cosa. Junto a esos cuatro personajes más grandes que la vida misma, varios otros brillan también con luz propia. Hawkeye (Jeremy Renner), Black Widow (Scarlett Johansson), Nick Fury (Samuel L. Jackson), Loki (Tom Hiddleston)... todos ellos tienen su propio papel y sus propios momentos en la historia. Porque
The Avengers es una película coral, y da gusto ver cómo los personajes se relacionan entre sí, cómo los lazos entre ellos se crean, se debilitan y se fortalecen. Y es un gran mérito de Whedon haber logrado transmitir esto no sólo a través del diálogo, sino también de la acción. Ésta es una crítica libre de spoilers, pero no creo desvelar nada nuevo cuando digo que las cerca de dos horas y media que dura la película se pasan en un suspiro. Una vez que empieza la acción, ya no se detiene por nada.
Como ya he dicho, no es una obra maestra. Tiene sus puntos débiles. El comienzo, por inconexo, resulta bastante lento. Ciertos puntos de la trama no quedan lo suficientemente aclarados (imagino que la más de media hora de metraje que Whedon decidió dejar en la sala de edición tendrá algo que ver en ello). La banda sonora, por mucho cariño que le tenga a Alan Silvestri, no me ha parecido que esté a la altura. Pero, de nuevo, creo que
The Avengers es la mejor posible versión de si misma que este grupo de gente nos podía dar. Que no es ni mucho menos poco.
¿Es
The Avengers la mejor película basada en un cómic hasta la fecha? Posiblemente no. ¿Es la mejor película de superhéroes hasta el momento? En mi opinión, no hay duda posible.
Venga esa secuela ya.