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Friday, March 14, 2008

Nos Vemos En El Cine - Pirates Of The Caribbean: At World's End

La última entrega de la saga pirática más famosa de la última década es una de las pocas películas que tuve el placer de ver el año pasado en pantalla grande (Crapfinder no entra en esa agradable categoría, por supuesto). En su momento la película me gustó, quizás gracias a la despiadada crítica de Finn5fel, que ya había leído antes. Así que no se puede decir que viera la película con unas expectativas demasiado altas. En esencia, en aquél momento me pareció una película inferior a sus predecesoras, sí, pero digna, agradable y bastante entretenida de ver. Y debo reconocer que, tras un segundo visionado, mi opinión ha cambiado un tanto.

Pirates of the Caribbean: At World's End (dirigida por Gore Verbinski; guión de Ted Elliot y Terry Rossio sobre personajes originales de Elliot, Rossio, Stuart Beattie y Jay Wolpert) es una película entretenida a ratos, demasiado larga para lo que ofrece, y con un guión tan innecesariamente enrevesado que seguir los pormenores de la historia llega a convertirse en toda una odisea.

La trama de esta tercera parte se centra especialmente en tres frentes: la relación Will/Elizabeth, la historia de Davy Jones y su amada Calypso, y la lucha contra la Compañía de las Indias Orientales por el control de los mares.

Por supuesto, una infinidad de subtramas de mayor y menor envergadura pululan bajo la línea argumental del film, lo que, pese a que la película se vaya casi a las tres horas de duración, consigue hacer imposible que todos los personajes y arcos argumentales de las películas precedentes lleguen a recibir el trato y la conclusión que merecen.

La película retoma la acción donde la dejó la anterior: Will, Elizabeth & Co. pretenden ir a los confines del mundo para rescatar a Jack Sparrow de la muerte. Como resucitar a alguien no es precisamente algo que deba ser logrado muy a la ligera en una obra dramática, aproximadamente toda la primera hora de película se centra en ello, demasiado tiempo y demasiado metraje (coñazo de alegoría cangrejil incluída) que podría haber sido mucho mejor aprovechado para profundizar en las motivaciones de ciertos personajes y aclarar algunas lagunas argumentales.
Por ejemplo, Barbossa fue resucitado al final de Dead Man's Chest. Perfecto. Eso sí, al menos que yo recuerde, durante esta conclusión a la saga ni una sola vez se explica por qué fue resucitado. O cómo. Barbossa está en esta película porque a los guionistas les apetecía volver a enfrentarle a Jack Sparrow en calidad de aliado, y ni se molestan en dar una justificación adecuada.

De las tres películas de la saga, ésta es la única en la que da la sensación de que los personajes, en lugar de actuar y tomar decisiones por su propia cuenta, son impuestos en las posiciones que los guionistas los necesitan. Aparte del ejemplo de Barbossa, tenemos también el caso de Elizabeth Swann, quien, para obtener una posición decisiva en el devenir de la historia a partir del Consejo Pirata, (Spoiler)es nombrada capitana sucesora por el pirata Sao Feng (Chow Yun-Fat) a la muerte de éste. La justificación para ello (Feng la cree la propia diosa Calypso) es válida, pero barata y no del todo creíble, por no mencionar que Feng es un personaje que prácticamente acabamos de conocer.(Fin Spoiler)
O también está, más obviamente, la resurrección de Sparrow. Obviamente éste tenía que figurar en la película, y Elliott y Rossio, comprendiendo que el autodenominado Capitán no es tan íntimo del resto de personajes (Turner, Barbossa...) como para que éstos vayan a ir hasta el fin del mundo sólo para traerlo de vuelta a la vida, de nuevo optan por una solución fácil, válida, pero increíblemente insatisfactoria: (Spoiler)Sparrow tiene que vivir para asistir a la próxima reunión del Consejo de Piratas. Pues qué bien.(Fin Spoiler)

Toda la larguísima secuencia de rescate de Sparrow que conforma el inicio de la película, muy a la Palacio de Jabba en RotJ, otorga un ritmo lento y pausado a la cinta (a pesar de toda la acción y los combates), del que no se llega a recuperar. Donde El Retorno del Jedi simplemente cambiaba de escenario y se movía rápida y ágilmente hacía el clímax final, At World's End se pierde en un segundo acto demasiado largo y complejo, repleto de giros argumentales en forma de continuas traiciones y cambios de bando que acaban por ser imposibles de seguir con un mínimo de lógica. No quedan muy claras las motivaciones reales de la mayoría de los personajes, y, la verdad, acaba por llegar un momento en el que el espectador simplemente deja de intentar seguir esa parte de la película.

La historia de la diosa Calypso conforma uno de los grandes arcos argumentales de la película, hasta el punto de que rara es la escena en la que no está de un modo u otro presente. Dos son sus principales cometidos: dar profundidad al ya de por si excelente personaje de Davy Jones, y ser el hilo conductor que mueve la trama. Pero los guionistas resuelven toda la anticipación hacia la inminente aparición de la diosa en la película con un clímax pobre y una resolución penosa.
Durante toda la película, todas las acciones de los personajes protagonistas con la posible excepción de Turner (el rescate de Sparrow, la historia de Swann, las acciones de Barbossa...) ha girado en torno al retorno de la diosa. (Spoiler)Y cuando ésta, una vez descubrimos que es la propia Tia Dalma, regresa, el único efecto que tiene sobre el clímax de la película es crear un remolino para dotar de un marco épico a la batalla final.(Fin Spoiler) Decir anticlimático es decir poco.

Por suerte uno de los hilos argumentales de la película, y sin duda el arco argumental principal durante toda la saga, la relación romántica entre Will Turner y Elizabeth Swann, sí que posee un final lo suficientemente satisfactorio. En un buen clímax que no podría ir más acorde con el espíritu ligero de las anteriores entregas, (Spoiler)Will y Elizabeth contraen matrimonio durante la batalla final, en la que tan pronto se dan los votos como ensartan al enemigo más próximo.(Fin Spoiler) Y la resolución, que cierra la película (por dos veces), es, simple y llanamente, la que tenía que ser. Da final satisfactoriamente a la historia personal de Turner y su relación con Elizabeth, y tiene un carácter épico que se aparta levemente del "y fueron felices para siempre".

Tanto material para la conclusión de una trilogía, incluso tratándose de una película de casi tres horas de duración, obliga a dejar de lado a ciertos personajes y tramas que habían tenido mucha mayor importancia en las películas precedentes. La película sufre así también por la rápida y torpe resolución de algunos hilos argumentales. Así, por ejemplo, (Spoilers)el Kraken, que tan importante fuera en Dead Man's Chest, no obtiene más que una triste mención de su muerte y un corto plano de su cadáver en una playa. El Gobernador Swann, padre de Elizabeth, aparece en una escena y es asesinado fuera de pantalla, con el único fin de dar tensión a la película. Y en el caso de James Norrington, tras su prominente papel en las dos primeras entregas, no obtiene más que un par de líneas de diálogo antes de encontrar una muerte que pretende ser heroica, pero resulta ser torpe e innecesaria.
Y sin embargo, quien sí que tiene un final épico es Lord Cutler Beckett, quien, impávido, se deja morir mientras su nave y su mundo explosionan a su alrededor a cámara lenta. Lástima que el personaje no fuera lo suficientemente explorado antes como para que esa escena pueda tener el impacto que obviamente busca.(Fin Spoilers)

En resumen, At World's End, película que lo tenía todo para ser una conclusión épica a una trilogía entretenida y emocionante, se acaba perdiendo en sus propios recovecos con una historia sobrecargada, un metraje excesivo y un ritmo más lento de lo normal.

Y, sólo para que conste, la aparición de Keith Richards como padre de Jack Sparrow es entretenida, pero no podría ser más gratuita.

Friday, March 07, 2008

Nos Vemos En El Cine - Disturbia

Cuando Fel, hace ya casi un año, nos recomendó Disturbia, dijo de ella que, a pesar de no ofrecer nada realmente nuevo, era una película movida, entretenida y bastante intensa. Tras haberla visto, no puedo decir mucho aparte de: mis pensamientos exactos.

Disturbia (dirigida por D.J. Caruso; guión de Christopher B. Landon y Carl Ellsworth) es un film que, sin muchas pretensiones, arrastra al espectador hasta el final gracias a un imparable ritmo y a unas actuaciones muy sólidas. Y eso teniendo en cuenta que la trama no podría ser más predecible.

La historia comienza con una idílica escena entre el joven protagonista Kale Brecht (Shia LaBeouf) y su padre (interpretado por Matt Craven), que, de modo dramático, sentará las bases de la futura personalidad de aquél y los fundamentos de su manera de hablar y actuar durante el resto de la película. Amén de conseguir empezar el film de manera intensa y capturar así de inmediato la atención del espectador.

El establecimiento de la historia continúa cuando Kale agrede a un profesor y éste presenta cargos, confinándolo a un arresto domiciliario de tres meses de duración. Tras quedarse sin TV ni videojuegos, el chico comienza a dedicar su tiempo a observar a sus vecinos, y ahí es donde comienza realmente la acción.

El primer turning point, que nos marcará la dirección que va a tomar la película (y que por otra parte es totalmente previsible), llega cuando Kale cree ser testigo de un asesinato. Por supuesto, el caramelo es demasiado delicioso como para que un chico encerrado en su casa pueda dejarlo pasar, con lo que de inmediato se pone a investigar el asunto liando de paso a su amigo Ronnie (Aaron Yoo) y a su nueva vecina de al lado y potencial interés romántico Ashley (Sarah Roemer).
Tras el segundo acto, en el que todo lo que acontece sigue siendo muy previsible, aunque no por ello menos adecuado, llegamos a un segundo turning point que quizá carece de algo de fuerza, por lo evitable. Es cierto que Kale (Spoilers)ha conseguido pruebas irrefutables de que su vecino Robert Turner (el siempre excelente David Morse) es un asesino, pero lo que realmente desencadenará el clímax es que éste, ajeno a ello, decide volar su cuidada tapadera cuando más firme era y secuestrar a la madre de Kale (Carrie-Anne Moss) con el fin de acabar con ella y con su hijo.
Una decisión tan repentina y decididamente nada meditada (o al menos no se nos llega a dar nunca esa sensación) no es propia de un personaje que hasta el momento ha sido frío y calculador, y para nada impulsivo.
(Fin Spoilers)

Así llegamos a un apresurado tercer acto, que corre raudo hacia el clímax: (Spoiler)la confrontación final entre Kale y Robert Turner, y el rescate de la madre.(Fin Spoiler) De nuevo todos los momentos de tensión y todos los giros argumentales se ven venir a kilómetros de distancia, pero no por eso dejan de ser efectivos. El buen sentido del ritmo de la película, la agarrotante tensión y unas ejemplares interpretaciones consiguen que el espectador no pierda interés en la historia en ningún momento, por predecible que llegue a ser.

Los personajes en esta película no son en ningún caso personajes complejos, pero están bien definidos, y nunca llegan a caer en la unidimensionalidad. En incontables ocasiones hemos visto arquetipos como el chico curioso, el amigo que sirve de contrapunto cómico, o la guapa vecina. Pero por suerte, que un personaje sea un aquetipo no quiere decir necesariamente que sea aburrido. Todo depende de sus circunstancias personales y del tipo de historia que se esté contando. Y para el tipo de historia que se cuenta en Disturbia, los personajes elegidos encajan como un guante.

La película tampoco carece en ningún modo de una buena cohesión, lo que contribuye al ritmo. Uno de los trucos utilizados para ello es lo que Linda Seger llama foreshadowing and payoff.
Es el caso de la subtrama alrededro de los niños vecinos de Kale, que le hacen la vida imposible y contra los que clama venganza. (Spoilers)Durante una escena Kale descubre que ven porno por satélite a espaldas de su madre, momento en el cual queda claro de qué manera va a tomarse la revancha.
Y así lo hará, en el epílogo de la película, en un payoff que es efectivo pero no posee toda la fuerza que podría. ¿La razón? No hacía falta esperar hasta el final para ello, pues la llamada de teléfono delatora podría haberla hecho en cualquier momento. En el caso de que para efectuar su venganza hubiera tenido que salir de la casa, la historia habría sido distinta, pues no sólo habría sido adecuado esperar hasta el epílogo para ello, sino completamente necesario. Y, como un plus, se habría dotado de más peso dramático a la bien merecida recuperada libertad de movimientos de Kale.
(Fin Spoilers)

Por supuesto el guión tiene sus carencias, e incluso sus ángulos muertos, en los que es mejor no detenerse mucho para no arruinar la experiencia. (Spoilers)Si el vecino de Kale tiene todo un harén de cadáveres oculto en las catacumbas que tiene por casa, ¿aquello no debería apestar como el mismísimo infierno? O, ¿con qué valor puede el guionista recurrir en el clímax al truco barato de "el teléfono no tiene línea" cuando durante toda la película no hemos visto a los protagonistas separarse en ningún momento de sus teléfonos móviles?(Fin Spoilers)

En fin, Disturbia (disturbing the suburbia?) es una buena película que se basa en un ritmo frenético, una tensión feroz y unas interpretaciones que van desde el Notable Alto (LaBeouf) hasta el Progresa Adecuadamente (Roemer o Yoo).

Hala, conseguido. Toda una crítica sobre Disturbia sin mencionar una sola vez Rear Window. Olé yo.

Nos Vemos En El Cine: Declaración de Intenciones.

Friday, February 01, 2008

Nos Vemos En El Cine - Spider-Man 3

Ha pasado mucho tiempo ya desde que la estrenaron, pero por fin puedo decir que he visto la tercera entrega cinematográfica de las aventuras del superhéroe arácnido más famoso a este lado de la Vía Láctea. Creo recordar que fui a ver las dos primeras al cine, y que de hecho me gustaron. Pero por alguna razón este nuevo episodio no terminaba de llamarme la atención.

Spider-Man 3 (dirección de Sam Raimi; guión del propio Raimi, su hermano Ivan y Alvin Sargent, sobre un personaje original de Stan Lee y Steve Ditko) es una película entretenida, perfecta para pasar un buen rato. Lo malo es que aspira a más que eso… pero no lo consigue.

El mayor y más inminente problema de esta tercera película, que sin duda es peor que sus dos predecesoras, es el exagerado número de subtramas que podemos encontrar en ella. Según IMDb, la trama para esta tercera película llegó a ser tan densa que los responsables consideraron dividir la película en dos, ya que había material más que de sobra para ello. Pero al no ser capaces de encontrar un clímax efectivo que sirviera de puente entre ambos films, al final se decidieron a condensarlo todo en poco más de dos horas de metraje. Yo, la verdad, me lo creo. Y se nota.
La ingente cantidad de subtramas, de personajes con historias propias que pululan sin pausa por la pantalla intentando hacerse un hueco, tan sólo consiguen en realidad empantanar la película, y ralentizar su ritmo. Y quiero que quede claro que todas están muy bien hiladas. Todas tienen su lugar, y todas se entrelazan entre sí en una perfecta obra de ingeniería. Pero el daño es aún así inevitable. Muchos hilos argumentales carecen del suficiente desarrollo, y a la vez resulta muy difícil digerir toda la información con la que, como espectadores que somos, se nos bombardea durante todo el metraje.

Me ha costado mucho decidirme, pero creo que la trama principal se centra en la rivalidad Peter Parker/Harry Osborn. La historia entre ellos llega aquí a su tercer acto, que empieza por todo lo alto.
(Spoilers)Osborn, bajo la identidad de Nuevo Duende Verde, ataca a Spidey, y pronto las caretas son alzadas. Es una lucha de persona contra persona, y es Parker el que finalmente gana, dejando a su amigo inconsciente y, muy convenientemente, con amnesia. Lo que viene a cerrar, creo, el planteamiento de esta historia principal de la película. A partir de ahí, la amistad entre ambos vuelve a fortalecerse, lo que solo cambiará cuando Osborn recupere la memoria, en lo que es el primer turning point de la trama principal. Osborn se vuelve contra Parker, hasta el punto de enfrentarse a él de nuevo en un combate a vida o muerte, que acaba con Osborn derrotado y humillado. El segundo turning point llegará cuando Parker pida su ayuda para rescatar a Mary Jane, y Osborn acabe aceptando, lo que llevará a la muerte de éste en brazos de su de nuevo amigo, en lo que es el clímax de la trama. Es de señalar que este segundo turning point, que por supuesto desatará el clímax, es provocado por Parker con su petición de ayuda, pero es realmente hecho posible gracia a la intervención del mayordomo de Osborn, un personaje que, creo recordar, no había tenido ningún peso en las dos películas anteriores, así como tampoco lo tiene en ésta. La consecución del clímax, así, pierde fuerza, al ser un nimio personaje, ajeno a la trama, el que lo provoca definitivamente. Mejor hubiera sido, no sé… Que Parker y Osborn se molieran a palos, descargando su rabia y tensión, hasta acabar llorando amargamente uno en los brazos del otro. Eso, o, bueno, algo menos gay.(Fin Spoilers)
Pero el hecho de que ésa (la relación Parker/Osborn) sea la trama sobre la que gira la película (porque, al fin y al cabo, también es en torno a la que gira toda la trilogía), no quiere decir que el film esté completamente organizado en torno a ella. Una innumerable cantidad de subtramas, como ya he dicho, intenta hacerse paso a costa del ritmo interno de éste.

La relación Peter Parker/Mary Jane Watson es la subtrama con más peso en la película, y obviamente está muy relacionada con la trama principal. Ambas se entrecruzan perfectamente, sin ninguna fisura aparente, igual que en esta última también afecta la subtrama de Venom, que (Spoiler)impulsa a Parker a potenciar su recién descubierto egocentrismo, lo que le aleja de Mary Jane.(Fin Spoiler)
Poniéndonos quisquillosos, incluso podríamos encontrar otra subtrama en la relación entre os personajes de Mary Jane y Osborn, aunque más bien ésta no sea más que una pequeña ramificación de la citada historia Parker/M.J. Watson.

Luego está la subtrama que trata la relación entre el simbionte extraterrestre posteriormente conocido como Venom y Parker/Spider-Man. Para empezar, aquél aparece de improviso, sin avisar, sin explicaciones y, lo que es peor, sin razón aparente. Simplemente, ahí está. Una señal inequívoca de que un guión no está todo lo perfecto que podría.
El simbionte (Spoilers)se sube a la moto de Parker, que casualmente pasaba por allí, y luego se vuelve uno con su traje arácnido. Nuestro héroe acaba por supuesto rindiéndose a la influencia potenciadora que ejerce sobre él, lo que repercute, como ya he comentado, en la subtrama Parker/Mary Jane, que conduce a ambos al distanciamiento. Es curioso, por cierto, cómo Raimi trata estas escenas en las que un Parker con el ego por las nubes se pasea todo chulo por las calles de Nueva York. Las satiriza tanto, presuntamente queriendo destacar el patetismo de la situación, que a punto están de no funcionar.(Fin Spoilers) Unas cuantas veces llegué a preguntarme, amante del cruce de géneros como soy yo: ¿Esto qué es? ¿Es una comedia? ¿Es un drama? ¿Es un avión?
Parker cae muy bajo, aunque la verdad es que no llega a terminar de tocar fondo. Apretando un poco más las tuercas podría haber llegado a hundirse del todo, lo que habría dotado de mayor carga dramática a todo el proceso que sufre el personaje, igual que a su posterior recuperación. No es un delito, claro, pero habría estado mejor.
El segundo turning point de esta subtrama llega cuando el simbionte (Spoiler)utiliza como vehículo al personaje de Eddie Brock para dar vida a Venom, que será el que fuerce el punto culminante de la película: la batalla final en la que se dan los diferentes clímax de la mayoría de las subtramas, así como el de la trama principal.(Fin Spoiler)

Otras subtramas dignas de mención son:
- La relación Peter Parker/Gwen Stacy, que podría haber dado para mucho más, de haber contado con más minutos. Basándonos en lo poco visto de él, el personaje de Gwen no es para nada relevante en la historia.
- La relación Peter Parker/Eddie Brock, que comienza siendo una despiadad competencia laboral, y termina siendo un (Spoiler)despiadado combate a muerte.(Fin Spoiler)
- E incluso el interés amoroso no corresponido de Eddie Brock por Gwen Stacy.

Por si todo esto fuera poco, aún hay una subtrama más, que se centra en el tercer malo de la película: Sandman.
Es innegable que las escenas de acción en las que sale son las mejores, que los efectos especiales son inigualables, y que es un personaje que, dedicándole el suficiente tiempo, puede ser muy interesante. Pero sobra. Totalmente. SO-BRA.

Al parecer éste fue el malo alrededor del cual Sam Raimi quiso en un principio que girara esta tercera entrega, pues es uno de sus personajes preferidos. Pero Venom acabó siendo añadido a la mezcla, en parte para complacer a la comunidad fan, con lo que todo el planteamiento cambió. La historia creció, las subtramas se multiplicaron, y Sandman permaneció. Hasta ahí, todo perfecto.
Dejando aparte favoritismos o sentimentalismos, ya he dicho que sobran subtramas. Creo firmemente que, con un par de ellas menos, la película sería mejor, pues el resto tendrían más espacio para ser convenientemente desarrolladas.
Ahora bien, todas las subtramas están fuertemente relacionadas entre sí, con lo cual suprimir cualquiera de ellas podría tener consecuencias desastrosas para la estructura del guión. Un momento, ¿he dicho todas? No, la de Sandman no.

Flint Marko es un convicto que logra eludir a la justicia para ir en busca de lo que más ama en este mundo: su hija pequeña, que sufre de una grave enfermedad. Su obsesión por curarla es todo lo que le impulsa. Ese amor es el motor de esta subtrama, que tiene su primer turning point en el momento en que (Spoilers)Marko, huyendo de la justicia, acaba en medio de un experimento desmolecularizador de arena, que le hace mutar y conseguir sus poderes. Así, en su empeño de conseguir dinero para tratar la enfermedad de su hija, se cruzará en el camino de Parker/Spider-Man. En un segundo turning point que llega de modo un tanto casual y por tanto, poco efectivo, Parker descubre que en realidad fue Marko el verdadero asesino de su tío Ben.(Fin Spoilers)
Ése es el único vínculo de unión entre la subtrama de Sandman y el resto de la película. Y, como vínculo, la verdad es que es muy débil, por lo rebuscado. Depende demasiado de la casualidad.
Removiéndolo, con un simple e indoloro corte que no afectaría para nada al resto, la historia de Sandman quedaría totalmente aislada del resto de la película.

Quiero dejar claro que, como espectador, me gusta la historia de Sandman y su amor incondicional por su hija enferma. Pero pese a que me agrada, no llego a sufrir con ellos. Y no creo que nadie lo haga.
Sabemos que él está muerto de dolor por ella, (Spoiler)aunque para ello tengamos que depender exclusivamente de una muy corta escena entre padre e hija y de un simbólico medallón que claramente no tiene más función que ésa: servir de símbolo que recuerde que todo el mal que pueda hacer Sandman lo hace por una buena causa. Pues vale. Demasiado poco, diría yo.(Fin Spoiler)
Pero si suprimiéramos esta subtrama, como decía, la estructura de la película seguiría siendo exactamente la misma. No perdería ni un ápice de fuerza. Y así habría espacio para desarrollar más el resto de subtramas o escenas que lo necesitan. Una solución fácil que puede ser imposible de ver si el guionista no está dispuesto a desprenderse de aquello que le gusta, aunque no termine de funcionar.

Pese a todo, Spider-Man 3 es una buena película, entretenida y agradable. Con fallos sí, pero con muchas virtudes. Aunque muchas de ellas queden ocultas por una oprimente sensación: been there, done that.

Nos Vemos En El Cine: Declaración de Intenciones.

Friday, January 18, 2008

Nos Vemos En El Cine - I Am Legend

Anteayer me di un homenaje y me fui al cine con un amigo. Tras intensas deliberaciones (siempre que al decir "intensas" querramos decir "estúpida" y al decir "deliberaciones" nos refiramos a "conversación telefónica") acabamos a las diez y media en un patio de butacas, atentos ante los primeros compases de la nueva película de Will Smith.

I Am Legend (dirección de Francis Lawrence; guión de Mark Protosevich y Akiva Goldsman sobre la novela homónima de Richard Matheson) es una buena película, fuerte y segura, que es echada a perder por un tercer acto completamente inadecuado. Es decir, que estoy totalmente de acuerdo con la crítica que ya hizo Fel aquí. La película es muy buena, pero los últimos veinte minutos dejan un muy amargo sabor de boca.

La trama ya la conocemos de sobra. Como bien resumió ya Fel, "Robert Neville, (es) un científico militar que parece ser el último humano vivo en el planeta después de que un virus terrible haya aniquilado al resto de personas. Neville lleva ya tres años sin más compañía que su perra Sam y algún que otro maniquí con el que intenta mantener conversaciones que no suelen llegar a buen puerto. Y además de vagar por las desiertas calles de Nueva York, el científico también se dedica a tratar de encontrar un remedio para la situación actual."

En eso se nos va el primer acto de la película. En eso, y en descubrir que (Spoilers)Neville (Smith) y Sam (Abby) en realidad no están todo lo solos que pensábamos. Las personas infectadas por el virus son ahora vampiros, que se ocultan de día y campan a sus anchas por la ciudad al ponerse el sol.
Tras un primer turning point, en el que vemos a Neville capturar a una hembra vampiro para seguir probando en ella una cura contra el virus,
(Fin Spoilers) el segundo acto se desarrolla exactamente igual que el primero, con un ritmo excelente y una tensión que te mantiene pegado a la butaca. Y saltando del susto en ella de vez en cuando, sin que se recurra a ningún truco barato para ello.
Como, de nuevo, dijo Fel: "La película ofrece grandes dosis de miedo y suspense bien hecho. No hay borbotones de sangre o sustos gratuitos, sino que son la iluminación, los decorados, y la actuación de Will Smith los que transmiten esa sensación de desasosiego, de que algo no es como debería ser".
La verdad, todo el metraje durante esos dos primeros tercios de película es cine del bueno.

Y luego empieza el tercer acto, que prácticamente lo echa todo a perder. No porque sea especialmente malo, la historia se desinfle o toda la tensión se pierda. El problema está en el ritmo. Es cortado de raíz. Hasta ahora, la historia ha seguido un paso firme, seguro, que nos ha ido dirigiendo poco a poco hacia, primero, el comienzo del tercer acto (es decir, el segundo turning point), y luego hacia el clímax.
Pero el tercer acto llega sin avisar. Y es que en el segundo turning point, (Spoiler)Sam ha sido infectada, por lo que Neville se ve obligado a sacrificarla. Entra así en una profunda crisis de la que sólo se le ocurre salir a base de cargar de forma suicida contra los vampiros. Pero será salvado por dos nuevos personajes, que llegan con un mensaje de esperanza: hay más supervivientes humanos, y han formado una colonia en Vermont(Fin Spoiler). Se crean así unas expectativas de esperanza y resolución en el espectador, que asiste con ganas a lo que parecen los últimos compases del segundo acto. Pero, de nuevo, no será así, ya que ya estamos inmersos de lleno en el tercero.
De hecho, cuando llegamos a lo que parece (siempre siguiendo el ritmo interno de la película) el segundo turning point (Spoiler)(los vampiros atacan el refugio de Neville)(Fin Spoiler), nos damos cuenta demasiado tarde de que en realidad lo que estamos viendo es el clímax de la película, que ha llegado muy pronto, demasiado pronto, sin la suficiente preparación previa. Sí. Llega de improviso y torpemente, y deja un muy amargo sabor de boca.

Al parecer, el final que ha sido editado fue un cambio de última hora, pues un final alternativo (Spoiler)en el que Neville entregaba a los vampiros el cuerpo de la Hembra Alfa y estos se retiraban, dejando a nuestros héroes escapar a Vermont(Fin Spoiler) fue antes rodado y descartado. No digo que de no haberlo cambiado se hubieran solucionado todos los problemas de ritmo que menciono. Y en parte no lo digo simplemente porque no lo he podido ver. Pero desde luego sí hubiera cuadrado más dentro del esquema general de la película. Y es que una historia dramática es un todo, y si algo se altera, ese todo pierde en mayor o menor medida el sentido. Es muy raro que un cambio de última hora a un guión bien planificado aporte más de lo que haga daño.

Un tema relacionado con ese cambio de final, y que tiene toda la pinta de haber sido potenciado (no voy a decir añadido, por peligro a mear fuera del tiesto) a posteriori, es el de la creencia o no en un ente divino. Aparece de repente, sin darnos tiempo a creérnoslo, pues la película, hasta entonces, nos ha llevado por un camino completamente distinto. Y no está lo suficientemente desarrollado, como no está lo suficientemente desarrollada tampoco (Spoiler)la relación de Neville con sus salvadores, Anna (Alice Braga) e Ethan (Charlie Taha)(Fin Spoiler). Y no lo están, de nuevo, porque el clímax llega muy pronto, de repente, y nos deja una resolución simple y rápida que no termina de satisfacer del todo. Como ya dije de 28 Weeks Later, a esta película no le hubieran venido mal otros veinte minutillos de duración.

En cuanto a los personajes, dos son por supuesto los principales: Robert Neville y su perra Sam.
El primero está maravillosamente construido, gracias tanto al guión como, sin duda, a la excelente interpretación de Will Smith. Vemos a un Neville que, tras tres años sólo, se ha vuelto un paranoico, y que en cuanto se cortan sus lazos con la realidad reacciona de forma impulsiva y extremista, aunque muy comprensible también.

Muy a grandes trazos, su historia me recuerda la del náufrago Chuck Noland, personaje interpretado por Tom Hanks en Cast Away. En aquella película vimos dos claramente diferenciadas partes: la primera, en la que Noland se queda sólo y trata de adaptarse a la situación, y la segunda, en la que, tras tres años, se ha convertido en un superviviente.
Personalmente, me hubiera gustado presenciar esa primera mitad aquí, en I Am Legend. Porque ya desde el primer momento el personaje de Neville aparece como alguien adaptado a su situación, que ha dejado los primeros pasos de la lucha atrás. Ya digo que es una opinión muy personal, pero hubiera preferido que, a base de flashbacks o de lo que fuera, nos hubieran mostrado algo de la vida de Neville en cuanto se queda realmente solo, y cómo reacciona a ello.
Por otro lado, también soy consciente de que cargar de flashbacks la película habría sido contraproducente, pues (Spoiler)habría restado peso a los que sí vemos, y que ejercen un enorme peso anímico sobre Neville, pues son como pesadillas en las cuales revive una y otra vez el momento preciso en que perdió a su mujer e hija.(Fin Spoiler)

También deja una sensación ambivalente el hecho de que toda la información que recogemos acerca del propio Neville la intuimos, más que conocerla con seguridad. ¿Qué papel jugó exactamente en la época durante la que se propagó el virus? Ni idea, aunque la verdad, da un poco lo mismo, pues sin otra gente a su alrededor con la que poder interactuar, da igual quién haya sido él en el pasado. Su circunstancia ha cambiado, ha sido eliminada. Y en esta historia concretamente importa quién se es ahora, no hace tres años.

Y luego está el otro personaje principal: la perra Samantha. No puedo decir mucho aparte de que mola, y realmente se llega a sufrir por lo que le pueda pasar. ¡Que le den un Oscar a esa perra ya!
Como nota aparte relacionada con su personaje, hace falta decir que, en lo que a la historia se refiere, hay ciertas reglas internas que son demasiado convenientes, como el hecho de que (Spoiler)los perros no puedan contagiarse del virus por vía aérea, sino sólo por contacto. Así, Sam acabará infectada, pero sólo cuando resulta adecuado para la trama establecida.(Fin Spoiler)

Por último, la dirección de Francis Lawrence me ha parecido simplemente excelente. Y la imagen, en general, es espectacular. La desierta y desmejoradísima ciudad de Nueva York es otro personaje más. Un escenario perfecto para transmitir la tensión que desprende esta película.
Un consejo: vedla, porque esta película merece sin duda ser vista. Pero que nadie se haga demasiadas ilusiones.

Nos Vemos En El Cine: Declaración de Intenciones.

Friday, January 11, 2008

Nos Vemos En El Cine - Next

Es raro que Fel y yo no compartamos en mayor o menor medida la misma opinión sobre cualquier obra dramática. Ésta es una de ellas, pues él ya posteó aquí su crítica de la película que hoy nos ocupa. Y no podría estar más en desacuerdo con él. No podría ni aunque lo deseara con toda mi alma.

Next (dirigida por Lee Tamahori; guión de Gary Goldman, Jonathan Hensleigh y Paul Bernbaum sobre un relato original de Philip K. Dick) gira en torno a la historia de un mago de tras al cuarto llamado Cris Johnson (Nicolas Cage) que posee el poder de ver su futuro inmediato (hasta dos minutos en el futuro, exactamente) y, por tanto, alterarlo en consecuencia. Es una película con un planteamiento muy original y potencialmente muy prometedor... que es desaprovechado totalmente. La película es mala. Muy mala. Una de las peores que he visto en bastante tiempo.

Para empezar, no hay un mensaje o una premisa sólida que encuadre la trama. Sólo eso, teniendo en cuenta la enorme cantidad de posibilidades que el planteamiento abre al respecto (conveniencia sobre conocer el propio futuro, consecuencias de alterar el espacio-tiempo, existencia o no de un destino escrito...) ya de por si resulta imperdonable. Y si realmente los responsables han tratado de incluir uno, que me da a mí que sí, han fracasado miserablemente, pues no es más que muy pobremente mencionado en apenas un par de líneas de diálogo.
De todos modos, dado que, obviamente, Next siempre estuvo destinada a ser una película de consumo fácil y no un producto para ejercitar el cerebro, no me esperaba encontrar en ella ninguna ingeniosa revisión de algún profundo tema humano. Por tanto, no voy a basar mi crítica en ello.
Pero, claro, es que hay más. Mucho más.

Dos son las faltas más graves que sufre Next. Una es la falta de tensión. La otra el pobrísimo diseño de personajes. Ambas se compenetran y se afectan entre sí. El resultado: un desastre.

No hay tensión en esta historia. Tamahori la dirige bien, y hay que reconocer que le otorga un buen ritmo, lo que de algún modo consigue que el hecho de verla no se convierta en indecible sufrimiento. Pero no hay tensión. No hay deseo de saber qué pasará a continuación. No hay nada lo suficientemente grave en juego (bomba incluida, y ahora lo explicaré). No hay dudas sobre si el héroe, Cage, logrará su objetivo, pues la lucha es exageradamente desigual. Simplemente es demasiado poderoso como para que quepa la posibilidad de ser derrotado, y en ningún momento ni él ni la chica protagonista, Liz Cooper (Jessica Biel), corren un peligro insalvable a ojos del espectador. Es como Superman protagonizando Braveheart. No tiene rival, y realmente ahí no pinta nada.

En cuanto al desarrollo de personajes, de pobre que es, casi ni existe. Y las pocas veces que es visible, es torpe, inadecuado y está plagado de incoherencias. Durante toda la película las acciones de los personajes se adoptan a la trama, en vez de ser al contrario. No deciden por si mismos, sino que hacen lo que se espera de ellos en cada momento. Aunque vaya totalmente en contra de la poca personalidad que les conocemos.

Tenemos por ejemplo el personaje de Cage, que tiene visiones del futuro, pero ni sabemos por qué, ni se nos llega a explicar nunca. Muy bien. Si a Kafka no le molesta, tampoco voy a ser yo el que diga ahora que eso es algo malo.
Pero la película empieza, y Cris comienza a ser perseguido por la policía. ¿Y él qué hace? (Spoiler)Huir. El tío huye, y pone tanto su vida como la de Liz en peligro, pese a que sabe que sólo le buscan para obtener su ayuda. Ha estado viviendo toda su vida bajo el radar, pero eso no es ápice para que a la más mínima robe un coche y se monte una huida a gran escala. Sí que se llega a hacer mención al miedo que tiene de ser capturado y usado como animal de laboratorio. Eso es cierto. Como cierto es también que la explicación nos llega muy tarde y muy inadecuadamente.(Fin Spoiler)
Por otro lado, tiene visiones de un próximo encuentro con una preciosa mujer (Biel), y está convencido de que su futuro está a su lado. ¿Por qué? Nunca se nos explica. Y no es que tenga que haber siempre una explicación racional detrás de todo, no. Simplemente es que no aporta nada a la historia. Las visiones son una justificación para que (Spoiler)Cris y Liz acaben juntos(Fin Spoiler). Nada más.

Liz, el personaje interpretado por la Biel, está incluso peor tratado. Aparece en la película porque las oportunas visiones de Cris así lo han querido, y en cuanto a su relación con él, (Spoilers)pasa de la suspicacia al amor incondicional en apenas un momento. Sin una transición adecuada, sin estadios intermedios. Sin razones para ello. Se enamora hasta tal punto que cuando es contactada por el FBI, se ciega y se posiciona de nuevo a favor de su amado.(Fin Spoilers)
Y es que hay que ver las pintas de Nicholas Cage en esta película. (Spoiler)Si ya de por sí ese amor instantáneo es algo irreal(Fin Spoiler), que una chica como Liz sea capaz de siquiera mirar sin sentir recelo a la cara a un tío con las pintas de psicópata de Cris (por no mencionar su pelo) es ya de ciencia-ficción.
Y claro, es con ella con la única persona con la que Cris puede ver más allá de dos minutos en el futuro. ¿Por qué? Pues no se explica, pero está claro: para que parezcan predestinados a estar juntos y su amor vaya más allá de las estrellas. Claro que esas cosas, si no se nos son enseñadas, no hay quien se las crea.

El tercer personaje que conforma el núcleo de la historia es la detective Callie Ferris, interpretada por Julianne Moore. Veamos, ante una amenaza de bomba nuclear en la costa Oeste, esta mujer decide que (Spoilers)la única solución es dedicar su tiempo y recursos en buscar a un hombre, mago de tres al cuarto, quien, al parecer, posee poderes paranormales. Pronto descubre que, concretamente, puede ver dos minutos en el futuro. Por lo que, cuando éste huye, y consciente de que el tiempo vuela, pone aún más empeño en su busca y captura.
La verdad, me resulta muy difícil de creer que una agente del FBI sea capaz de pensar que el único modo de salvar a la costa Oeste de una cabeza nuclear que está a punto de estallar es dedicar todos sus esfuerzos a mirar hacia otro lado. Y más teniendo en cuenta que la carta a la que se lo juega todo tiene tal poder. ¿Qué pretende? ¿Que Cris le diga: en dos minutos va a estallar la bomba a cinco kilómetros de aquí? Es que no he podido verlo hasta ahora... Y menos mal que no parece saber que Cris sólo es capaz de ver los acontecimientos futuros relacionados consigo mismo. ¿Tan difícil habría sido, no sé, hacer que tenga un hermano entre los terroristas, o algo? CUALQUIER cosa.(Fin Spoilers)
Pero sin duda lo que no me trago de ninguna manera es que no sólo la Moore piense que (Spoiler)atrapar a Cris es su única oportunidad, sino que logre convencer a todo el cuerpo del FBI de ello. Una cabeza nuclear suelta, un grupo terrorista en la zona, y se van todos a perseguir al tío raro que ve el futuro.(Fin Spoiler) ¡Vamos hombre!

Hablando de los terroristas, todo lo que sabemos de ellos es que son un grupo de gente de distintas nacionalidades que ha puesto una bomba. Pues muy bien. ¿Por qué? ¿Quiénes son? ¿De dónde vienen? ¿Qué pretenden conseguir?
Ninguna de estas preguntas obtiene respuesta, y durante las pocas escenas en que aparecen no aprendemos de ellos casi ni los nombres. Con lo cual, pues vale, han puesto una bomba. Perfecto. Me importa más bien nada.
No hablemos ya de que dicho grupo terrorista, (Spoilers)cuando ve que el FBI está persiguiendo a un tío raro en lugar de intentar chafarles los planes a ellos, decide que hay que acabar con el hombre ése cueste lo que cueste. No saben ni quién es, pero hay que conseguir que el FBI se olvide de él para que pueda seguir concentrándose en buscar y desactivar la bomba.
De nuevo los personajes actúan según lo exige la trama preplaneada. Los terroristas actúan de modo ridículo e irreal y acaban secuestrando a Liz para que así el tema de la bomba pueda convertirse en algo relacionado con Cris y éste pueda prever su localización.(Fin Spoilers) Porque si no la trama no seguiría como ha sido planeada. Aunque dicha trama no tenga en ningún momento ni pies ni cabeza.

Y otra de los grandes defectos de esta película, en lo que al tratamiento de personajes se refiere, es lo débil que es la presión que estos reciben para seguir atados los unos a los otros. Lo que Lajos Egri viene a llamar Unity of Opposites, y que en esencia viene a decir que es necesario que los personajes de una historia estén condenados a seguir hasta el final debido a las distintas presiones, tanto externas como internas, que puedan recibir.
Por ejemplo, ¿alguien se imagina a Darth Vader pasando de buscar a Luke Skywalker? No. Porque, por varios motivos, venidos tanto de su entorno como de su propia personalidad, sabemos que nunca cejaría en ese empeño. No hasta que tenga éxito o muera.
En Next, sin embargo, cualquiera de los personajes podría perfectamente abandonar en cualquier momento, porque ninguno de ellos tiene razones lo suficientemente fuertes como para ir hasta el final. La huida de Cris es estúpida, por no decir además torpe, y no hay ninguna razón que le impida decir "Abandono. Me voy del país y que os den a todos". Liz a su vez no tiene ningún argumento de peso como para no decir "Eres un tío raro con pintas de psicópata. Arréglatelas sólo". Los terroristas en cualquier momento podrían decir "Vamos a dejar de perseguir al tío ése y ahora que el FBI está entretenido mirando a otro sitio, hacemos explotar tan tranquilamente la bomba". Y, por supuesto, el personaje de Julianne Moore bien podría pararse a pensar repentinamente y decir "¿Qué estoy haciendo? (Spoiler)¿Perder tiempo buscando a un tío que acabo de empezar a investigar para que luego él me ayude a buscar la bomba? Mejor me pongo ahora mismo a investigar al grupo terrorista(Fin Spoiler)".
¿Así cómo va una historia a tener tensión?

No voy a seguir señalando los defectos dramáticos de esta película, aunque bien podría, porque tiene alguno más. Y debo dar sarcásticamente las gracias a la gente que hace posible que películas con guiones como éste sean producidas, porque da esperanza a todos los guionistas, noveles o no, que saben que pueden hacerlo mejor. Es decir, todos.

Sinceramente, Next es una mala película a la que una decente dirección salva del catastrofismo total. De nada sirven un par de entretenidas escenas. El resultado es malo, y no hay mucho más que añadir. O bien los productores cogieron un primer draft mal trabajado del guión y se lanzaron directamente a rodarlo, o esta película ha sufrido de una pésima reescritura y una peor edición. Que espero que haya sido eso, porque que me expliquen si no cómo actores de la talla de Julianne Moore, Jessica Biel y, lo que es peor, Peter Falk, pueden llegar a firmar para rodar un guión de esta calaña. Si les hace falta el dinero, mejor vivir de la caridad.

Nos Vemos En El Cine: Declaración de Intenciones.

Friday, January 04, 2008

Nos Vemos En El Cine - 28 Weeks Later

28 Weeks Later me había llamado la atención desde que se estrenó el 29 de Junio pasado aquí en España. Tanto el trailer como las diversas críticas positivas que recibió hicieron que me entrasen unas enormes ganas de verla. Pero por unas cosas u otras, no pude disfrutarla en pantalla grande en su momento, así que he tenido que esperar todo este tiempo hasta que ha visto al fin la luz en formato DVD. Y ahora ya puedo opinar. Mi veredicto: es una buena película que, desgraciadamente, ofrece bastante menos de lo que promete.

Hasta justo después de haberlo visto no supe que este film es en realidad una secuela de la exitosa (aunque previamente desconocida para mí) cinta de Danny Boyle, 28 Days Later. Por suerte no hace falta ver una para poder disfrutar de la otra, con lo que, armado de palomitas y refresco de cola, me sumergí en la historia sin ningún condicionante previo en la cabeza. No sabía lo que me iba a encontrar, y, como siempre, me alegro infinitamente de ello.

28 Weeks Later (dirigida por Juan Carlos Fresnadillo; guión de Rowan Joffe, Fresnadillo, Jesús Olmo y Enrique López-Lavigne) comienza con una explosión, metafóricamente hablando. Sin preparación previa nos vemos inmersos en una íntima y sosegada situación familiar que resulta no ser lo que parece. Los personajes nos son brevemente presentados a través de la situación y del diálogo, sin artificios ni excesos, y repentinamente ese idílico momento es desgarrado sin tapujos cuando, en un descuido, los portadores de un maligno virus, a los que llamaré zombies y así nos dejamos de florituras, irrumpen en escena sembrando el caos.

Sólo un hombre (Don, interpretado por Robert Carlyle) sobrevive al ataque, pero no sin pagar un alto precio por ello. En medio de una situación crítica, de ésas que demuestran de qué pasta estamos realmente hechos, (Spoiler)opta por correr sin mirar atrás, abandonando a su mujer, que no deja de pedirle ayuda, a su suerte. En segundos toma esa decisión, que puede parecer cobarde, pero no por ello es menos comprensible(Fin Spoiler), y que anticipa para el hombre unas consecuencias personales devastadoras.
Es una escena grandiosa, que ahonda en la complejidad emocional del ser humano, y que promete una película comprometida y valiente. No se podría haber encontrado un inicio mejor. Desgraciadamente, todo el potencial que aquí se vislumbra no es desarrollado completamente durante el resto de metraje, que transcurre, como buenamente explica el título, 28 semanas más tarde.
Así, las relaciones del personaje de Carlyle tanto con su familia como consigo mismo no son plenamente exploradas. (Spoilers)Se nos hace ver que aún le corroe el sentimiento de culpa debido a su decisión de abandonar a su mujer, y cuando, en una escena reposada aunque repleta de tensión, miente a sus hijos para ocultar la verdad de lo ocurrido, el personaje de nuevo se nos descubre como un cobarde, aunque siga teniendo sus propias y muy válidas razones.
Cuando, no muy inesperadamente, su mujer reaparece siendo portadora del virus pero inmune a él, Don implora su perdón en una escena vital hacia la que se ha dirigido la película desde el comienzo. Y ella se lo da inmediatamente, sin reservas. No hay mayores consecuencias morales para nuestros personajes. No hay un desarrollo satisfactorio. No se cumplen las expectativas.
Esta escena crucial, por otro lado, es el detonante para que la trama de la película dé un giro necesario. El virus, que había sido dado por completamente erradicado, vuelve a entrar en acción. Los zombies regresan, que al fin y al cabo es de lo que se trata, y el primer afectado es el propio Don. Se transforma en una bestia sedienta de sangre, una personalidad anulada que mata a su mujer y se pasará el resto del metraje persiguiendo a sus hijos sin que se nos explique el motivo. La principal y verdadera carencia no es que el personaje de Carlyle desaparezca como tal, como tampoco lo es el giro que toma la historia. El gran problema que tiene la película es la insuficiente interrelación de personajes que hemos presenciado hasta ese punto. La relación entre Don y sus hijos se ha limitado a apenas dos momentos de tensión (cuando les miente y cuando se lo echan en cara) que no son suficiente combustible como para que funcione dramáticamente la inevitable confrontación final entre ellos, así como su reconciliación con su esposa anda lejos de ser merecida, debido a la ausencia de una interacción previa adecuada(Fin Spoilers).
Así, la historia de Don es cortada de raíz, cuando su personaje aún tenía mucho jugo dramático por ser exprimido. El personaje no llega a vivir un conflicto lo suficientemente fuerte, ni una resolución lo suficientemente satisfactoria. Y eso, después de que el espectador haya sido enganchado a la historia con la promesa de ello, es imperdonable.

Es justo reconocer que, precisamente gracias a la valentía que demuestran los temas morales que trata el film, y aún pese a que no se llegue a ahondar en ellos completamente, 28 Weeks Later es sin discusión una de las mejores películas de temática zombie que he visto en muchos años. Un buen puñado de grandes momentos dramáticos aderezan una historia que se centra en la condición humana más que en el terror o en la simple acción de la situación. Lástima que aquellos figuren tan sólo de forma esporádica y carezcan de una fuerte cohesión. En esta línea es de destacar, aparte del hilo argumental que sigue al personaje interpretado por Carlyle, el papel que ejerce el ejército, (Spoiler)que no duda en tirotear a zombies y humanos por igual cuando la situación se escapa a su control(Fin Spoiler), así como las reacciones de algunos personajes ante semejante acto.

El guión (así como la dirección) está decentemente tratado, a pesar de las debilidades descritas, y es lo suficientemente bueno como para que el ritmo de la historia no se vea resentido en ningún momento, incluso aunque ésta sufra constantemente diversos cambios de enfoque, debido a la variación en los personajes a los que va siguiendo durante su transcurso. Por supuesto, la película es muy predecible, lo que le resta peso final, pero ésa es la maldición y a la vez bendición de las historias que siguen un formato tipo bien definido.

En general la dirección a cargo de Fresnadillo es muy decente, a excepción del abuso que hace de planos muy cerrados y movimientos frenéticos de cámara en las escenas de acción. Éstos cansan, pese a cumplir con el objetivo que persiguen (esto es, transmitir al espectador la confusión y caos que reina en tales situaciones). Si tuviera que ponerme quisquilloso, le encontraría quizás un par de pegas minuciosas, como son el reiterado uso de localizaciones famosas de Londres, que convierten la película en un tour virtual que en parte se agradece y en parte aburre; y el uso de recursos narrativos baratos a modo de planos innecesarios y redundantes. Como ejemplo de esto, Fresnadillo realiza algunos insertos del rostro de la mujer de Don en pantalla para demostrarnos (Spoiler)cómo está condicionado por el peso de la culpa cuando aún la cree muerta(Fin Spoiler). O, en la misma línea, nos entrega un plano totalmente gratuito de una luz al fondo de un túnel, ilustrando muy gráficamente la metáfora homónima. Añadidos como estos no hacen más que distraer e incluso enojar al espectador, pues realmente son innecesarios y redundantes. Y la audiencia no es idiota.

En general, 28 Weeks Later es una buena película que apunta a excelente, pero que desgraciadamente se queda a mitad de camino debido principalmente a la insatisfactoria (por insuficiente) interacción entre ciertos personajes. Creo que nunca antes había pensado esto de una película, pero, la verdad, otros veinte minutillos más no me hubieran sobrado para nada.

Nos Vemos En El Cine: Declaración de Intenciones.

Friday, December 28, 2007

Nos Vemos En El Cine - Transformers

Esta pasada semana pude echarle por fin un ojo a la última película de Michael Bay, Transformers (guión de Roberto Orci y Alex Kurtzman, sobre una historia de Orci, Kurtzman y John Rogers), anteriormente tratada aquí por Finn5fel. Mi veredicto, la verdad, lo tenía claro incluso antes de ver la película: entretenida, trepidante y vacía en el fondo. Todos conocemos ya a Mr. Bay.

Como hemos dicho varias veces aquí en Sunny Jhanna, el tío al menos es honesto. Si alguien pretende que esta película le proporcione algo más que pasar un par de horas bien entretenido, que se desengañe ya. Michael Bay no es Hitchcock, ni Chaplin, ni siquiera Spielberg. Pero tampoco pretende serlo.

Transformers
nos narra la lucha que los Autobots y los Decepticons (primero figuras de Hasbro, luego franquicia mundial), mantienen por el control del All Spark, un cubo cuyas propiedades otorgarían a su portador un poder tan grande como para controlar el mundo. Sí, exactamente eso. Dominar el mundo. Eso es lo que quieren los Decepticons, sin otra razón aparente más que la sed de poder, y eso es lo que tratan de evitar los Autobots. En parte debido a ese modus operandi de Michael Bay que consiste en seguir a varios personajes durante el film para capturar sus varias historias y sacrificios personales; en parte debido a ello, decía, en ningún momento se llega a profundizar en los motivos tras cada uno. Por tópico que suene, Megatron, el líder de los Decepticons, desea destruir a la humanidad porque es lo único que sabe hacer, mientras que su oponente, Optimus Prime, líder de los Autobots, desea impedírselo porque la humanidad lo merece, ya que ha visto el bien en ellos. Literalmente.
El resto de robots, de un bando u otro, reciben menos tratamiento incluso que sus líderes, excepto en algún aislado caso, lo que hace que, realmente, poco nos importe su lucha o, incluso, el por qué de la misma.

Sobre los protagonistas humanos, destaca de entre la maraña Sam Witwicky, personaje interpretado por Shia LaBeouf, de lejos al que Michael Bay dedica más minutos. Entre eso y la más que competente actuación del joven actor, prácticamente todo el peso humano de la película acaba cargado sobre sus hombros.
Su personaje es el centro de la película, y cumple con un arquetipo que hemos visto incontables veces ya en cualquier formato narrativo, y que, convenientemente ejecutado, siempre funciona: el Skywalker. Un personaje que comienza siendo humilde, que lucha por salir adelante con dignidad en la vida, aunque no lo consiga muy a menudo, y a quien algún acontecimiento inminente revela como Elegido. Su patética historia personal pasa a ser una historia épica, y pronto sobrepasa con creces el limitado nivel de sus antiguos conocidos, que se tenían por superiores a él. Historia que aquí en Transformers se adereza con otra variante del mito que ha sido tremendamente explotada, pero que también funciona siempre: el chico que desea a la más popular de su clase, (spoiler) y tras su epifanía, acaba consiguiéndola. (fin spoiler)

De entre el resto de protagonistas, destaca la (como no podía ser de otra manera) magnífica interpretación de John Turturro, que consigue salvar un personaje que aparece sin más, actúa a impulsos, y no tiene otro fin aparente más que hacer de contrapunto cómico.
Todo el resto del casting, sin excepción, está bastante correcto en sus papeles, aunque, de nuevo sin excepción, ninguno de ellos tiene un fin claro en la historia más que pasar por allí. Sí, todos tienen sus peculiaridades, o sus historias personales, aunque en casos como el de Mikaela Banes, personaje interpretado por Megan Fox, éstas estén metidas con calzador y tengan resoluciones artificiales y que no conducen a nada (spoiler) (pun intended) (fin spoiler). Pero ninguno de ellos tiene un papel realmente importante en la trama, y dramáticamente ninguno hace nada que resulte imprescindible para la historia.
En resumen, que de no haber salido más personajes humanos aparte de LaBeouf durante el metraje, la historia habría podido acabar exactamente igual.

El magnífico sentido del ritmo de Michael Bay es lo que hace a esta película entretenida, ya que durante la práctica totalidad de ella lleva al espectador en volandas evitando que se despegue de una trama que, aunque terriblemente básica (lo que es suficiente para este tipo de película), existe. A duras penas llega a salvar incluso algunas secuencias hacia la parte media del metraje, que, sinceramente, no pintan nada de nada y no hacen más que entorpecer y prolongar innecesariamente una historia cuya acción avanza a saltos y que podría haber sido contada en bastante menos tiempo del utilizado. El resto, paja.

Gracias a eso, a los mejores efectos especiales de la historia de la industria (como tampoco se le podía exigir menos), a un puñado de momentos hilarantes, a unos buenos efectos de sonido, y a una banda sonora que ambienta y acompaña la acción sin destacar, pero sin molestar tampoco, Transformers es una película digna de ser vista para pasar un buen rato acompañado de unas palomitas. Lo dicho, Michael Bay no engaña. Su cine no es de autor, pero tampoco promete serlo.

Nos Vemos En El Cine: Declaración de Intenciones.

Nos Vemos En El Cine - Declaración de Intenciones

Mi vida siempre ha ido a la deriva. Y la culpa ha sido mía. Soy yo el que debe mantener el timón firme y el rumbo inequívoco. Pero hasta hoy nunca lo he hecho.
Si he avanzado (que, aunque poco, lo he hecho), no ha sido desde luego al ritmo que debiera. He tardado diez veces más de lo normal en recorrer ciertos caminos. En parte porque siempre he sido un vago (corregimiento en obras) y en parte porque nunca he sabido establecer prioridades.
Siempre me han gustado demasiadas cosas. Hasta el punto de tontear con ellas todo lo que me es posible seriamente. La Arqueología, la Historia, el Arte, la música, la escritura, idiomas, viajes, cine... En algún momento de mi vida he sopesado dirigir mi vida hacia varios y divergentes caminos. Debido a lo cual, por supuesto, nunca he llegado a ninguna parte.

He sido lavacoches, empujador de carritos de la compra en centro comercial, mozo de carga, lavacoches otra vez, limpiador industrial, pastelero, lavacoches de nuevo... Y todos estos trabajos me la han traído floja.
Ahora soy recepcionista de Hotel, y sigo sin verme trabajando aquí (trabajando así) toda la vida. Quiero más. Ya va siendo hora de darme un buen guantazo y terminar de despertar.

He decidido que voy a ser guionista. Aunque es increíble la cantidad de veces que he formulado ese inicio de frase ya. Y la cantidad de veces que me he fallado a mí mismo. Nunca máis.
Pues sí, guionista. Tras muchísimo tiempo meditándolo pasivamente (mi modus operandi, patente pendiente), he decidido que voy a tirar por ahí. A saco, y punto. Y el resto de cosas, de ganas de seguir cualquier otro camino, que se esperen.

De ahí esta nueva sección. Mitad ejercicio de aprendizaje, mitad ejercicio de motivación y disciplina, cada viernes analizaré alguna película que haya visto recientemente. Por supuesto intentaré centrarme básicamente en el guión, pero sé que al principio me va a costar.
Así que, ya a priori, pido disculpas y comprensión, porque es posible, y básicamente irremediable, que en muchos casos diga alguna bobada. Y es más que probable que dentro de unos meses mi opinión sobre una película sea totalmente opuesta a lo que un día dije y posteé.
Lo dicho: comprensión y paciencia. Y si nadie se lee mis parrafadas, pues no pasa nada. Aunque suene ególatra, al fin y al cabo lo estoy haciendo para mí mismo.
Muchas gracias.

PD.- Habrá spoilers. Unos días más, otros menos. Pero que nadie tiemble, que los camuflaré convenientemente. Para revelar el texto no visible, no tendréis más que pinchar y arrastrar el ratón por encima. E voilà: magia. Es el milagro de la tecnología. Eso, y hacer que coincidan los colores de la fuente y el fondo.