Sunny Jhanna

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Friday, June 23, 2017

La bruja novata

The Wee Free Men es el trigésimo libro de la famosa serie de Terry Pratchett Discworld, y el primero de las aventuras de Tiffany Aching, una niña de nueve años que un buen día se ve metida en un lío terrible que la lleva a descubrir que tal vez su difunta abuela fuera una bruja, y que es posible que ella haya heredado ciertas habilidades que podrían otorgarle el mismo calificativo.

Dicho lío gira en torno a la aparición de una extraña criatura en el río que pasa cerca de la granja donde Tiffany vive, y a la aún más extraña (e hilarante) aparición de los Nac Mac Feegles, una tribu de pelirrojos hombres diminutos de color azul (aunque puede que dicha coloración se deba a la inverosímil cantidad de tatuajes que lucen) que visten falda escocesa, hablan con acento a juego con su ropa, y no les importa nada que no sea beber, robar, y buscar bronca allá donde van. Estos personajes parecen salidos de un cuento de hadas, y es allí donde Tiffany tiene que entrar cuando su hermano pequeño desaparece sin dejar rastro. Afortunadamente, los hombrecillos azules acceden a ayudarla, y a partir de ahí los sucesos se precipitan y las cosas pasan de raras a incluso más raras.

Como todos los libros de la serie, The Wee Free Men rebosa humor delirante, surrealismo absurdo, sátira, y comedia por los cuatro costados, y Terry Pratchett nos regala unos personajes divertidísimos, bien construidos, y tan humanos como ocurrentes y graciosos. El libro es el primero de la serie destinado a un público más infantil, y aunque los adultos aficionados a Discworld lo disfrutarán tanto como las otras novelas, The Wee Free Men es un libro estupendo para iniciar a los niños no sólo en la lectura de novelas, sino en la magia de Mundodisco. Además, no es necesario haber leído ninguno de los veintinueve volúmenes anteriores para disfrutarlo, ya que éste libro marca la primera aparición de Tiffany y el comienzo de sus aventuras, que al parecer continúan a lo largo de cuatro novelas más que tendré que leerme en algún momento. ¡Cuatro azuladas y  mágicas estrellas!

Wednesday, June 21, 2017

El niño desaparecido

The Vanishing of Ethan Carter es una aventura gráfica en primera persona en la que el jugador controla a Paul Prospero, un investigador privado que llega a un hermoso pueblecito llamado Red Creek Valley tras recibir una carta de un niño llamado Ethan Carter en la que le cuenta los extraños sucesos que allí están teniendo lugar. Cuando Prospero llega a Red Creek Valley descubre que Ethan ha desaparecido, y a partir de ahí el jugador tiene que resolver una serie de puzzles esparcidos por el pueblo para desentrañar la verdad. Dichos puzzles están ubicados en lugares tan agradables como un cementerio, unas minas encantadas, una casa calcinada, una mansión en ruinas, y un bosque misterioso. Para resolverlos, el jugador tiene que encontrar algunos objetos, ordenar sucesos cronológicamente, seguir pistas, y memorizar ciertos lugares. Nada demasiado complicado, aunque confieso que más de una vez tuve que valerme de Internet y las respuestas que la red provee.

Según se van resolviendo los puzzles, el jugador va descubriendo parte del misterio de la desaparición de Ethan Carter, que parece estar relacionado con ciertos sucesos sobrenaturales que recuerdan a la obra de H.P. Lovecraft. Miedo no da, pero sí que juega con el descenso a la locura, dioses de otras dimensiones, y ese tipo de entrañables criaturas que a más de uno pueden poner algo nervioso.

The Vanishing of Ethan Carter no es un juego demasiado largo, y se puede terminar en unas tres o cuatro horas, aunque es posible que las partidas se alarguen más de lo normal simplemente por estar disfrutando de los bosques, ríos y montañas por los que camina el jugador, y que parecen tan reales como la vida misma. Y es que, gráficamente, el juego es una maravilla. Aparte del aspecto gráfico, nada destaca en un juego que entretiene, cuenta una historia interesante, y termina antes de cansar. Le doy tres estrellas, y un "no está mal".

Monday, June 19, 2017

Detectives majetes

The Nice Guys es una película que llevaba queriendo ver desde su estreno el año pasado, ya que está escrita y dirigida por Shane Black, de quien soy seguidor casi incondicional, y que rara vez me decepciona. Afortunadamente, Mr. Black vuelve a lucirse con esta historia de género negro en la que Jackson Healy (Russell Crowe), un tipo que trabaja de mensajero (el tipo de mensajes que se entrega a base de mamporros) tiene que unir sus fuerzas a las de Holland March (Ryan Gosling), un detective exclusivamente interesado en sacarle la pasta a sus clientes y trabajar lo menos posible. La razón: la desaparición de la joven Amelia (Margaret Qualley), a la que media ciudad parece estar buscando con más que aviesas intenciones. Por distintos motivos, ambos acaban trabajando juntos para encontrar y proteger a la joven, y a lo largo de sus peripecias lo absurdo se mezcla con lo rocambolesco y lo violento, todo ello aderezado con el humor más desternillante. O sea: típico Shane Black.

Al igual que en otras películas escritas por Black (Lethal Weapon, The Last Boy Scout, Kiss Kiss Bang Bang, Iron Man 3), los protagonistas están hechos polvo pero siempre tienen gracias y comentarios ocurrentes que hacer incluso cuando les están partiendo la cara, algo que nunca dejo de disfrutar. La historia es en apariencia sencilla, pero todo se va complicando según se va avanzando en la trama, y las escenas de acción son tan delirantes como hilarantes, con violencia gratuita, giros inesperados, y humor negro a mansalva.

Como en todas sus películas, Shane Black construye personajes interesantes que soportan el peso de la historia y la convierten en algo que de otro modo habría resultado anodino. En este caso, Crowe y Gosling son los responsables de elevar la historia, y ambos se lucen de principio a fin y hacen reír y cabrearse al espectador a partes iguales. ¡Un equilibrio difícil de conseguir!

En resumen: si os gustan las películas que he mencionado hace un par de párrafos, os garantizo que The Nice Guys os encantará. Y si no las habéis visto, os recomiendo que le deis una oportunidad, porque probablemente os sorprenderá. ¡Cinco estrellas noir!

Saturday, June 17, 2017

Vengadores enfrentados

Pese a no haber visto todavía ni la primera Captain America ni Avengers: Age of Ultron, el otro día me puse Captain America: Civil War, y al igual que me pasó con Captain America: The Winter Soldier, la disfruté un montón.

Por si no sabéis de qué va la película, la trama se centra en la idea que el gobierno debería controlar a los Vengadores y aprobar (o no) sus misiones para que dejen de causar tantos daños colaterales cuando se intercambian super tortazos con los villanos de turno. Por un lado, el Capitán América y sus aliados se niegan y dicen que ni hablar; mientras que, defendiendo la posición contraria, Iron Man y sus partidarios dicen que sí: que el gobierno debería poner límites a las actividades superheroicas para que no se conviertan en justicieros que no rinden cuentas a nadie. El conflicto está servido.

La idea de enfrentar a unos superhéroes contra otros es algo que hemos visto en los comics un centenar de veces, pero verlo "de verdad" en una película me resultó apasionante, especialmente con las estupendas coreografías con que cuentan las batallas, y con la flexibilidad que otorga tener superhéroes dándose mamporros, ya que hasta los movimientos más extremos resultan verosímiles.

 Como no he visto Age of Ultron ni Ant-Man todavía, ésta fue la primera vez que vi a la Bruja Escarlata, la Visión, y Ant-Man en carne y hueso, y los tres me parecieron estupendos (Wanda sobre todo). También disfruté con Black Panther, y especialmente con el nuevo Spider-Man, cuya nueva película está a punto de estrenarse. Y en lo que a personajes conocidos se refiere, siempre es un placer ver a Tony Stark y la Viuda Negra en pantalla, y esta vez no fue diferente.

Sin ser una película excepcional, Civil War entretiene de principio a fin, se luce visualmente, y plantea cuestiones interesantes sobre las que vale la pena reflexionar. Si no la habéis visto y os gustan las películas de superhéroes, echadle un vistazo, que seguro que os gusta. ¡Cuatro heroicas estrellas!

Thursday, June 15, 2017

Difícil pero no imposible

El otro día pude por fin ver Mission Impossible: Rogue Nation, la quinta película de la serie protagonizada por Tom Cruise. En esta ocasión, el agente de la IMF Ethan Hunt (Cruise) se las tiene que ver con El Sindicato, un misterioso grupo dedicado a destruir al IMF que parece tener ojos en todas partes, recursos ilimitados, y la capacidad de causar problemas sin fin a Hunt y sus colegas. Para acabar con ellos, Hunt cuenta con sus fiel compañero de fatigas Benji Dunn (Simon Pegg), al que se unen William Brandt (Jeremy Renner), Luther Sitckell (Ving Rhames), e Ilsa Faust (Rebecca Ferguson), aunque nadie sabe si se pueden fiar de ella ya que parece ser no ya una agente doble sino triple o incluso cuádruple, con lo que cada uno se toma los riesgos que mejor le parecen.

Pese a no haberme gustado tanto como la magnífica Ghost Protocol, esta Rogue Nation es de lo más entretenida y resulta altamente recomendable para cualquiera que quiera disfrutar de una película de acción trepidante bien hecha con escenas originales y persecuciones y peleas excelentemente coreografiadas. Además de Simon Pegg, que siempre me encanta, mi personaje favorito de la película fue Ilsa Faust, a quien Rebecca Ferguson interpreta de forma tan convincente que en verdad uno nunca sabe de qué lado está. De hecho, no debo ser el único a quien impresionó el personaje, pues la señorita Faust regresará en la sexta entrega de la serie, que se está rodando ahora mismo.

En resumen: si habéis visto Ghost Protocol, Rogue Nation probablemente no os impresionará tanto como ésta, pero sin duda os hará pasar un rato de lo más agradable contándoos mentira tras mentira y mostrándoos cosas de esas que sólo pasan en las películas. ¡Cuatro imposibles estrellas!

Tuesday, June 13, 2017

Escapa como puedas

Escrita y dirigida por Jordan Peele, Get Out es una película que recibió excelentes críticas cuando se estrenó en febrero, y que Crystal y yo teníamos ganas de ver porque se suponía era una "película de terror diferente". Tras haberla visto, no puedo decir que realmente sea una película de terror, aunque sí puedo aseguraros que es estupenda. Os cuento.

Get Out cuenta la historia de Chris y Rose (Daniel Kaluuya y Allison Williams), una pareja que va a pasar el fin de semana a casa de los padres de ella. Antes de salir, Chris le pregunta si les ha dicho a sus padres que su novio es negro, y ella le dice que no, pero que no se preocupe porque no son para nada racistas. Sin estar convencido pero sin tener más remedio, Chris se sube al coche, y la feliz pareja conduce hasta casa de sus padres.

Los padres, Missy y Dean (Catherine Keener y Bradley Whitford) son simpáticos pero un poco raros, y las cosas no hacen sino ponerse más y más raras cuando Chris se da cuenta que tanto la criada como el jardinero son (los únicos) afroamericanos, y que ambos actúan de forma un tanto extraña. Pero para extraña la fiesta que los padres dan, en la que todos los invitados son blancos y viejos, y todos se dedican a observar a Chris a escondidas y a hacer comentarios que se supone indican que no son racistas en absoluto, pero que muestran que obviamente lo son. Y a partir de aquí, las cosas se vuelven incluso más raras, y la tensión aumenta paulatinamente hasta el explosivo desenlace.

Get Out es una película que rebosa tensión, tanto por la situación en que se encuentra Chris como por la actitud y los comentarios de los personajes que lo rodean. No saber qué está pasando exactamente aumenta la desazón que el espectador sufre mientras ve la película, y la certeza de que nada bueno puede salir de todo aquello no hace sino acrecentar el desasosiego. Esto me lleva de vuelta a lo que he afirmado en el primer párrafo: Get Out no es una película de miedo, sino más bien un thriller cargado de crítica social que se desarrolla sin prisa pero sin aburrir, que mantiene al espectador en vilo de principio a fin preguntándose qué demonios va a pasar a continuación, y que sorprende por su originalidad y por lo claras que tiene las cosas. Si os apetece ver una película estupenda, diferente, y rebosante de tensión y misterio, no lo dudéis y echadle un vistazo a Get Out, que os encantará. ¡Cinco desasosegantes estrellas!

Sunday, June 11, 2017

Se acerca el postre

El undécimo tomo de Chew es el penúltimo de la serie, y se nota, porque los sucesos comienzan a precipitarse y las piezas se posicionan en el tablero para empezar la partida final. Trilladas metáforas aparte, este volumen nos muestra a Savoy, el antiguo colega pero ahora enemigo de Tony Chu, tratando de convencer al protagonista para que colabore con él, pero después de todo lo que le ha hecho (¡se le comió un trozo de oreja!), Chu le dice que ni en sueños, con lo que Savoy tiene que ingeniárselas para que el obstinado agente de la FDA encuentre la información que necesita para hacer frente a lo que se le viene encima. Y lo que se le viene encima parece ser la amenaza extraterrestre que se anticipó con los misteriosos símbolos que aparecieron en el cielo hace ya decenas de capítulos, y que por fin se han descifrado. Y por si esa revelación no fuera suficiente, también se descubre la verdadera razón tras la prohibición de la carne de pollo. ¿Quién se lo habría imaginado?

Como ya habréis notado, Chew sigue siendo tan rocambolesca como siempre, y aunque este volumen en particular no me ha resultado tan gracioso como anteriores entregas, me lo he pasado estupendamente leyéndolo, y no veáis las ganas que tengo de ver cómo termina todo. ¡Tres estrambóticas estrellas y media!

Friday, June 09, 2017

Inteligencia artificial

El otro día terminé de leerme el primer volumen de Descender, una serie de Image escrita por Jeff Lemire e ilustrada por Dustin Nguyen.

La acción transcurre en el futuro, y comienza cuando unos robots enormes aparecen en el planeta más grande y poblado del sistema, y diezman a la población. Tras una década investigando lo poco que se sabe del inesperado y violento ataque, el gobierno por fin descubre una pista que tal vez pueda ayudarlos a estar preparados la próxima vez que los robots aparezcan: dichos robots parecen provenir de una serie de inofensivos robots de compañía fabricados con apariencia de niños. De esta línea de robots, conocida como Tim, sólo queda uno en funcionamiento: el pequeño Tim-21, destinado a una lejana colonia minera en la que un terrible accidente sucedió hace años. Afortunadamente, Tim-21 acaba de despertarse de su sueño programado y ha mandado una señal de auxilio al gobierno, con lo que saben que todavía funciona, y que tal vez pueda ayudarlos a resolver el misterio.

Sin perder ni un segundo, el gobierno envía una nave a recoger al pequeño robot, y es aquí cuando tengo que haceros una pregunta: ¿acaso pensáis que el gobierno ha sido el único que ha oído la llamada de Tim? Pues claro que no. Y ahí empiezan los problemas.

Este tomo, titulado Tin Stars, recoge los seis primeros números de la serie regular, y aunque lo leí con agrado y me tuvo entretenido, tampoco me pareció nada del otro mundo. La historia es interesante sin pasarse, y aunque los diálogos están bien escritos, varias erratas inexcusables le restan calidad al conjunto. Llamadme sibarita, pejiguero, quejica, y todo lo que queráis: no hay excusa para que estas erratas estén ahí, especialmente cuando este tomo es el segundo lugar en que se ha publicado el material. ¿Acaso nadie lo revisó la primera vez cuando se publicaron los comics mensuales, ni después cuando se preparó la colección? Inexcusable.

Los dibujos de Dustin Nguyen son sin duda originales y personales, ya que el artista ilustra las páginas de la historia con acuarelas, lo que le da un aspecto único al comic. Este look es curioso y original, y aunque me ha gustado, tampoco me ha dejado con la boca abierta, la verdad.

En general, este primer volumen de Descender me ha gustado, pero no me ha convencido para continuar con la serie. No hay nada que no me haya gustado (excepto por las odiosas erratas), pero tampoco hay nada que me haya capturado la imaginación y me obligue a seguir leyendo. Le doy tres estrellas espaciales, y os recomiendo que le echéis un vistazo si la historia os ha sonado interesante. Si no, tampoco os perdéis nada.

Wednesday, June 07, 2017

El fin de la humanidad

The Last of Us es otro de esos juegos a los que me hubiera gustado jugar la generación anterior, pero como era un título exclusivo de Sony, me tocó quedarme con las ganas. Ya os podéis imaginar, pues, la sonrisa que se me puso cuando Naughty Dog, el estudio responsable del juego, anunció que iban a lanzar una versión remasterizada para la PlayStation 4. Efectivamente: The Last of Us Remastered se convirtió en otra de las razones por las que esta generación iba a pasarme de Microsoft a Sony, y bien que hice.

El multipremiado y archipopular juego comienza con un prólogo donde conocemos al protagonista, Joel, y a su hija la noche en que el mundo tal y como lo conocemos cambia para siempre: un virus, un contagio, una extraña enfermedad empieza a extenderse con inusitada rapidez, y quienes lo contraen se vuelven locos y atacan a quienes tengan cerca. Joel y su hija se ven obligados a huir de su casa y, acompañados por el hermano del protagonista, tratan de salir de la ciudad. Lamentablemente, cuando están a punto de lograrlo, una bala tristemente certera acaba con la vida de la hija de Joel, dejando al pobre hombre sin saber qué hacer.

Veinte años más tarde nos encontramos con un Joel endurecido y acostumbrado a vivir en el terrible mundo post-apocalíptico en que los Estados Unidos se han convertido. Joel se halla tratando de recuperar unas armas que su grupo necesita, y es aquí cuando una conocida le encomienda la misión que se convierte en la trama central del juego: sacar a la joven Ellie de la ciudad, y llevarla a la base secreta de los Fireflies (una suerte de resistencia) por una serie de razones que no os destripo. A partir de aquí, Joel y Ellie se convierten en compañeros de aventuras, y van conociéndose mejor a lo largo de un viaje plagado de peligros que los lleva a recorrer el continente de este a oeste.

La relación entre Joel y Ellie está soberbiamente desarrollada gracias a unos diálogos magníficos y, sobre todo, al magistral trabajo de los actores de doblaje (Troy Baker y Ashley Johnson, respectivamente). A lo largo de sus aventuras, Joel y Ellie crecen como personajes, y su relación avanza, se transforma, madura, y atrapa al jugador de forma inevitable. Dos personajes que en principio eran unos desconocidos (tanto entre ellos como para el jugador) acaban forjando unos lazos indelebles e inolvidables a través de los peligros a los que se enfrentan, las difíciles decisiones que tienen que tomar, y las veces que tienen que salvarse la vida el uno al otro.

El resto de personajes secundarios que los protagonistas conocen en el largo año que pasan juntos son también excelentes, con personalidad propia y doblados por fantásticos actores, y añaden riqueza y verosimilitud a la historia. A esto también contribuyen unos escenarios cuidadísimos y prolijos en detalle, y una banda sonora tremenda (pero tremenda) que acompaña la acción y la eleva en todo momento.

Las mecánicas del juego combinan escenas de acción en las que hay que finiquitar a los enemigos con  zonas en las que hay que ser sigiloso y tratar de pasar desapercibido para poder conservar las pocas balas que uno se va encontrando por los lugares que visita. Dichos lugares, debo señalar, merecen explorarse, ya que es así como se puede encontrar no sólo munición, sino materiales para crear kits médicos, bombas, y poder mejorar el equipo y habilidades de los protagonistas.

Ya sé que nada de lo que he dicho suena muy original, pero es increíble cómo todos los elementos funcionan en perfecta armonía, y cómo gracias a la historia y los personajes el conjunto pasa de poder haber sido un simple juego más a convertirse en uno de los mejores juegos a los que jamás he jugado.   Pocas veces me he descubierto tan preocupado por los personajes y su destino en un juego como me he encontrado en The Last of Us, y más de una vez me sorprendí pensando que más les valía a los malos no haberle tocado un pelo a Ellie (o a Joel, pues en ciertos momentos del juego se controla a Ellie), porque si no les iba a enseñar lo mucho que se habían equivocado a base de balazos, golpes, y cualquier cosa que tuviese cerca y que me permitiera darles una lección con extrema violencia. Por exagerado que parezca, casi sentía que Joel y Ellie eran personas reales, y no podía dejar que les pasara nada malo.

El juego transcurre a lo largo de un año (comienza en verano y termina en primavera), y completarlo me llevó unas dieciséis o diecisiete horas en las que disfruté cada segundo del mismo. Una vez terminado, me puse con la expansión Left Behind, protagonizada por Ellie, y que nos muestra tanto la vida de la joven antes de conocer a Joel como lo que hace en cierta parte del juego principal de la que no quiero decir nada para no arruinar ninguna sorpresa. Esta mini-avenura se termina en algo menos de tres horas, y resulta tan absorbente y cautivadora como el juego principal.

Podría seguir alabando las virtudes del juego durante horas, pero creo que voy a parar aquí, pues me imagino que ya os habéis hecho una idea de lo mucho que me ha gustado. Eso sí: sabed que The Last of Us es un auténtico juegazo que no deberíais perderos, y que darle cinco estrellas no le hace justicia ni de lejos. Una auténtica obra maestra que jamás olvidaré.

Monday, June 05, 2017

La esperanza de Hope

Tras haber disfrutado enormemente The First Fifteen Lives of Harry August, y habérmelo pasado en grande leyendo Touch, esperaba ansiosamente leer el tercer libro de Claire North, titulado The Sudden Appearance of Hope. Desafortunadamente, debo decir me ha decepcionado un poco, aunque no está nada mal. Me explico.

Como suele pasar en las novelas de la autora, la historia transcurre en el mundo real, pero está protagonizada por un personaje que posee un rasgo excepcional e inexplicable que lo separa del resto de sus congéneres y lo condena a una vida de soledad a la que trata de escapar como puede. En esta ocasión, dicha protagonista es Hope Arden, una joven de quien todos se olvidan un par de minutos después de perderla de vista. Hope tuvo que marcharse de casa tras las continuas sorpresas (y miedo) de sus padres, que abrían la puerta de un dormitorio que pensaban vacío y se encontraban a diario con una desconocida que no sabían cómo había entrado en la casa. ¿Novios? Imposible, si no se acuerdan de ella tras la primera cita (no se acuerdan de ella si tiene que ir al baño durante la primera cita). ¿Trabajo? ¿Cómo, si el jefe se sobresalta cada vez que la ve en su cubículo y le pregunta qué demonios hace allí?

No sólo la gente se olvida de ella, sino que olvidan cualquier interacción que hayan tenido con ella, con lo que Hope, completamente aislada, se convierte en ladrona profesional, profesión esta que tiene bastante sentido, ya que los policías o cualquiera que la persiga se olvida de ella meros minutos después de haber cometido el crimen. Esto la lleva al golpe con que verdaderamente comienza la trama propiamente dicha: el robo de un valiosísimo collar que pertenece a la heredera de una fortuna tremenda.

Dicho robo tiene lugar en una fiesta patrocinada por Prometheus, una compañía que ha creado una aplicación para móviles llamada Perfection, a través de la cual las personas pueden llegar a ser exactamente eso: perfectas. Humillados por haber dejado que alguien le robara las joyas a la señorita de turno, el jefe de seguridad de Prometheus comienza la persecución de una criminal a la que nadie recuerda, y a la que es por tanto imposible atrapar. ¿O no?

Tanto la premisa como la trama de la novela son muy interesantes, pero el libro alterna pasajes emocionantes con otros que, en mi opinión, se alargan demasiado y resultan repetitivos ya que no hacen sino machacar la idea fundamental de la novela: el aislamiento y soledad de Hope, y cómo trata de conectar con otros seres humanos. El libro tiene unas 450 páginas, pero creo que ganaría mucho si fuese más corto: unas 250, digamos. Una reducción drástica, lo sé, pero creo que esta historia luciría mucho más como novela corta que como la novela de longitud más tradicional que es. Claro que, dado que no soy escritor profesional, a lo mejor no sé nada de nada, pero bueno.

Pero no dejéis que mis comentarios negativos os den una impresión errónea. En general, The Sudden Appearance of Hope me ha gustado, y me ha resultado hasta cierto punto entretenido, pero ni de lejos me ha cautivado tanto como Touch y, especialmente, The First Fifteen Lives of Harry August. Aun así, no puedo dejar de maravillarme ante la inventiva y la imaginación de Claire North, y sin duda le daré una oportunidad a su próxima novela, a la que espero darle más de las tres poco memorables estrellas que le doy a ésta, que ya he empezado a olvidar.

Saturday, June 03, 2017

Payaso triste

Hace poco, Crystal y yo terminamos de ver la primera temporada de Baskets, una serie creada y protagonizada por el humorista Zach Galifianakis. En Baskets, Galifianakis interpreta a Chip Baskets, un aspirante a payaso que ha ido a París a aprender de los mejores profesionales del ramo. Sin embargo, las cosas no le van demasiado bien en la Ciudad del amor, y le toca volver a su California natal con el rabo entre las piernas para trabajar como payaso mal pagado en un rodeo. Eso sí: Baskets no se ha vuelto solo, sino con una francesa (Sabina Sciubba) con quien se ha casado, pero no por amor (aunque él sí la quiere), sino porque ella quiere obtener el permiso de residencia.

Por si acaso su vida personal no resultaba ya lo suficientemente triste, la vida profesional de Baskets es también un desastre que no hace sino empeorar cuando un accidente lo deja sin su querida Vespa y sin poder desplazarse. Afortunadamente, la agente de la compañía de seguros (Martha Kelly) se convierte en su chófer personal y trata de ser su amiga, pese a los constantes desaires de Baskets, que además de desafortunado es un tipo bastante maleducado y despreciable.

Para completar el reparto de la triste vida del payaso, en esta temporada conocemos también a su detestable hermano gemelo (interpretado por el mismo Galifianakis), y a su hilarante pero exasperante madre (Louie Anderson), que no hacen sino llevar de cabeza al pobre Baskets... Aunque la verdad es que se lo merece.

Baskets mezcla drama y comedia a partes iguales, y hace que el espectador se sienta incómodo con la mala leche del protagonista, y con la forma en que usa a quienes tiene a su alrededor sin importarle lo más mínimo si tienen problemas: Baskets es un egoísta que no tiene tiempo ni compasión para nadie, pero que al mismo tiempo necesita tanto la atención como la compasión de los que le rodean. En otras palabras: el típico personaje que a Galifianakis le gusta interpretar; y pese a que lo hace con maestría, uno nunca sabe si compadecerlo, despreciarlo, cruzar los dedos para que las cosas le salgan bien, o desear que le pase lo que se merece. Contradicciones tan humanas como el personaje.

A estas alturas puede que os estéis preguntando qué me parece la serie, y si os la recomiendo o no. Baskets es una de esas series que no es para todo el mundo, y tendréis que juzgar por vosotros mismos si queréis darle una oportunidad. Personalmente, a mí me gusta, pero no es ni de lejos una de mis series favoritas del momento, precisamente porque el protagonista me desagrada bastante. Al mismo tiempo, la serie es divertida y los personajes secundarios son brillantes, lo que funciona como contrapunto al avinagrado Baskets y equilibra la balanza. Le doy tres estrellas tragicómicas, y os dejo que decidáis si queréis darle una oportunidad o no.

Thursday, June 01, 2017

La gemela diabólica

Un año después de haberme leído el primer volumen de Harrow County, he regresado por fin al tenebroso universo escrito por Cullen Bunn e ilustrado por Tyler Crook para saber cómo continuaba la historia. Y, al igual que el primero, el misterio y el terror están servidos.

Este segundo tomo, titulado Twice Told, recoge los números del cinco al ocho de la serie regular, y nos cuenta lo que sucede cuando Kammi, la gemela de Emmy (la protagonista de la historia), aparece en el condado de Harrow buscando a su hermana perdida. A partir de ahí, la en principio inocente visita de la joven empieza a volverse más y más siniestra, y cuando los tétricos habitantes de la zona toman cartas en el asunto, las cosas empeoran por momentos y un desenlace catastrófico se prevé inevitable.

Al igual que el primer volumen de la serie, este segundo tomo se desarrolla de forma lenta pero imparable, con diálogos estupendos y personajes interesantes que hacen avanzar la historia y logran que el lector se preocupe por lo que les pueda pasar. Gran parte de ello se debe también a las fantásticas ilustraciones de Tyler Crook, que pone sus acuarelas al servicio de este oscuro cuento, y retrata monstruos y humanos de manera tan personal como brillante.

En resumen: si estáis buscando un comic de tintes tenebrosos y sobrenaturales, no lo dudéis y echadle un vistazo a Harrow County, que no os decepcionará. ¡Cuatro aterradoras estrellas!