Sunday, June 25, 2017

Desenlace familiar

La serie original de Netflix Bloodline concluye con su tercera temporada, en la que la saga familiar de los Rayburn llega a su fin. A lo largo de los diez episodios que la componen, John (Kyle Chandler) y sus hermanos tienen que enfrentarse a las consecuencias de sus actos en las dos últimas temporadas, y arriesgarse a que su familia acabe completamente destruida, desenlace este que parece inevitable visto lo visto.

En general, esta tercera temporada me ha gustado, aunque no creo que esté a la altura de las dos anteriores. Pese a saber que ésta era la última temporada que iban a rodar, los responsables de la serie parece que fueran con prisas en varios puntos clave de la historia, y no sólo varios sucesos resultan inconexos, sino que se recurre al viejo truco del varios meses después que realmente no tiene mucho sentido en las circunstancias en que se usa. Y eso por no hablar de algo que le pasa a John en los dos últimos episodios, elemento este que debería haberse introducido mucho antes en la temporada. Lo dicho: es como si los responsables de la serie se hubieran encontrado de pronto con que no tenían tiempo, o con que se habían olvidado de presentar elementos clave antes de que los personajes empezaran a sufrir las consecuencias de los mismos. Aun así, los actores hacen un trabajo impecable, y la saga familiar continúa siendo interesante hasta el final, con lo que os recomiendo que veáis Bloodline cuando tengáis la oportunidad, porque está muy bien. Le doy cuatro estrellas a la serie completa, y tres a esta última temporada.

2 comments:

Nash said...

Que manía con no tener los finalea bien preparados o puede ser que los productores y demás gente q pone pasta decidiese acortar las cosas. Me la apunto a ver si puedo echarle un ojo.

finn5fel said...

No tiene desperdicio!