Friday, September 30, 2011

A Heart

The second picture for my FITT principle poster had to be a heart, so I looked up some references (Google Images might just be one of the best inventions ever), and I produced this pulsing piece of artwork. Does it make your heart beat faster? I wouldn't be surprised if it did.

Wednesday, September 28, 2011

A Calendar

Here you have a picture of a calendar. If you think this is an unusual subject matter for me, you are right: it is. This drawing is part of a project I have been asked to redesign. Basically, my employers want me to make a poster based on the FITT principle, and the first out of the four pictures I need to draw is a calendar. Stay tuned for the next one!

Monday, September 26, 2011

El estanque de fuego

El Estanque de Fuego: A sabiendas del terrible destino que le espera a la humanidad, los pocos humanos libres que quedan en la Tierra comienzan a moverse para llevar a cabo el ataque final contra los trípodes y los "amos". Will y sus compañeros pasan a la ofensiva contra unos seres mejor armados, más fuertes y tecnológicamente muy superiores. Pero lo que a priori son desventajas ellos lo convierten en un punto fuerte ya que los amos no se esperan un contraataque.

En este último capitulo, los protagonistas maduran un poco más, la acción vuelve a ser trepidante, y la moraleja del libro es que la humanidad es una puta mierda y nos merecemos todas las cosas malas que nos pasen por gilipollas.

Un gran libro, perfecto para adolescentes, rápido de leer y con moraleja.

Friday, September 23, 2011

Dissent

Here you have a picture I drew for the school's newspaper. As usual, they let me do whatever I wanted, and while I was trying to come up with something, my wife had an idea. We usually talk (and complain) about people wanting you to think the way they do, to accept their "values" (read prejudices) and conform, to fit in. In one word: to be one of them because being different and thinking for yourself is not good. She told me I should draw a version of that scenario in which some people who dare to differ are surrounded by an angry mob of people unwilling to accept not only their ideas, but the fact that they could actually have their own beliefs.
The interesting thing about this picture is that I drew it in ink directly. I spent about five minutes sketching the most basic of sketches (how many people I was going to have in the picture and little else), and then I moved in with my black pen immediately. This means that some details and faces would have looked a bit better had I drawn them in pencil beforehand, but the fear and trepidation of working directly with ink was a fun challenge.
In the end, while I don't think this picture is amazing, I think it turned out rather nicely, and I am curious to see how people react to it. Seeing as the last thing I drew for the paper was penguins and lions, I'm sure this will, if nothing else, catch them by surprise. I'll keep you updated!

Thursday, September 22, 2011

En la ciudad de oro y plomo

Ocultos en las entrañas de la Tierra, los pocos hombres libres del control de las placas, comienzan a trazar un cuidadoso plan para reunir información acerca de los trípodes, para comenza la reconquista de la tierra. En este segundo capítulo, la situación cambia radicalmente, pues Will tiene la misión de entrar en una de las ciudades de los Amos.

Como la primera entrega, esta novela está escrita de forma sencilla, sin muchas descripciones o grandes diálogos, pero te mantiene en tensión hasta el final. El personaje protagonista sigue evolucionando pero despacio, y no pierde su esencia ya que tampoco ha pasado tanto tiempo.
Un libro realmente interesante y muy recomendable.

Wednesday, September 21, 2011

Girocópteros enanos

Bueno: lo prometido es deuda, así que después de reparar las dos aeronaves enanas, aquí las tenéis. La original es la que tiene aspas en la parte superior, pero debido al maltrato que sufrió a manos de mi primo, tuve que cambiar las aspas por el globo en plan zepelín. Como siempre, los colores predominantes son el rojo y el blanco, los colores del clan.
Los girocópteros son lo que le dan al ejército enano algo de movilidad, ya que se mueven mucho más r
ápido que el resto, pueden cargar a los enemigos por el flanco, y atacar máquinas de guerra enemigas que están lejos del alcance del resto de tropas. No es que tengan mucho ataques o fuerza, pero cumplen dignamete su cometido.

Espero que os gusten.

Monday, September 19, 2011

Caracol de carreras

Aquí tenéis un dibujillo que hice el fin de semana pasado, y en el que me dio por experimentar un poco a la hora de colorear con mis fieles rotuladores. La verdad es que me gusta bastante cómo quedaron los colores, pero me llevó mucho más tiempo de lo que pensaba pintar en este estilo.
En lo que al concepto y composición se refiere, alteré levemente mi idea original cuando me puse a dibujar. Al principio, iba a tener a alguien delante del caracol con la bandera a cuadros que señala al ganador de la carrera, pero al ver que esa parte del dibujo iba a quedar demasiado llena y no queriendo dibujar más árboles en la parte izquierda, decidí trasladar al personaje a ese lado y convertirlo en un fotógrafo aficionado. En cuanto al color de este personaje, asumí que, por ser una rana, iba a ser verde, pero cuando reparé en que el césped a sus pies era del mismo color, empezaron a ocurrírseme ideas raras para no tener verde sobre verde. Al final me decanté por el amarillo (que, poniéndonos pedantes, forma un triángulo compositivo con el sol y el empedrado), y creo que quedó bastante simpático. ¡Espero que os guste!

Friday, September 16, 2011

Trilogía de los trípodes: Las montañas blancas

La tierra está dominada por unos seres que conducen unas enormes naves conocidas como los Trípodes. Han relegado a la humanidad a una vida más propia de la edad media después de haber aniquilado toda una sociedad mucho más moderna conocida ahora como la de "los Antiguos".

Se desconoce la procedencia de estos seres. Se piensa que pueden ser unos alienígenas que conducen esas grandes naves o que simplemente los seres son las naves: extraños artefactos cuyo origen bien pudo ser una rebelión de las máquinas en la edad de los Antiguos.

Los Trípodes dominan las mentes de los hombres mediante la inserción de una placa en el cráneo que se hace a los catorce años en la esperada Ceremonia de la placa y que marca la mayoría de edad. Aunque los hombres aceptan, incluso con ilusión, esta condición como lo más normal del mundo, lo cierto es que les convierte -sin que apenas se den cuenta- en unos esclavos de los Trípodes.

Así de mal empieza la vida para nuestro protagonista, pero Will decide rebelarse y luchar (más bien huir) contra su destino y el de la humanidad. Un libro cortito pero muy intenso donde el viaje de los protagonistas de sus cómodas vidas a la lucha por la libertad es apasionante. Falta un poco más de descripción de los personajes y el mundo, pero me ha enganchado ya y voy directo a por el segundo.

Thursday, September 15, 2011

Shark Attack!

Remember the picture I showed you a couple of days ago? Well, the more I looked at it, the less happy I was with it, so I decided to give the octopus lady another shot, this time in color. The idea for this illustration came to me while I was reading, and it was all I could do not to drop the book and run to my desk. I thought about it for a little bit, changed a couple of things in my head (in the original concept, she was squirting ink in the shark's face), and then grabbed my pencil and went to work.
I think the picture turned out really nice, and I like both the octopus girl and the shark. I also like how this picture is, as opposed to the other one, telling a story; a story whose end we don't know. Will she escape? Will she end up as shark food? I don't know, but regardless of the outcome, I hope you guys like the picture!

Wednesday, September 14, 2011

Laugh Your Cares Away



More than a year has gone by since the Lost finale. You know the one. That which left a lot of people pretty satisfied on regarding the fulfilling of their characters' journies, and a hell lot more people really pissed off. Quite comprehensibly, I must say. For six years, they bought their tickets, if not only, at least mainly because of the mysteries the show offered us. Because of the promise of resolution to all the questions. They wanted answers, not metaphors. Were you one of those?

I don't think you (nor anybody else) are going to get much in the answering department anymore, so breathe, relax, and just take a look at this clip that Damon Lindelof and Carlton Cuse showed at this year's San Diego Comic Con. You'll manage to laugh your anger off. At least for a moment.

Tuesday, September 13, 2011

Deluded Depths

Here you have a picture I drew last week. I did a quick sketch in pencil, and then I moved in with my black pen and worked out most of the details directly in ink. I had had this idea for a while now, and even though it didn't turn out exactly the way I wanted, I kind of like it. I think it would look better in color, but I don't know when (or if) I'll get around to coloring it, so I guess this is it for the time being. I hope you guys like it!

Sunday, September 11, 2011

Mad Again

I spent all summer playing Alice: Madness Returns, the long-awaited sequel to the phenomenal American McGee's Alice that I enjoyed so much back in 2004. It took me about two months to finish it, and I loved it. The art direction is incredible, and every single level is breathtaking in its beauty and execution. There are thousands of small details scattered everywhere throughout the game, and each one of them has been carefully rendered and lovingly designed. The characters in the game, especially the enemies you face, are also insanely original and unspeakably twisted, which is something that made me want to continue playing the game. What was I going to find next? Would it be a giant doll with hooks instead of hands? Would it be a samurai wasp? The ghost of a sailor? I kept walking across this dark Wonderland with my mouth open, marveling at everything the artists at Spicy Horse were throwing my way. From the Vale of Tears at the beginning of the game to the Infernal Train at the very end, every single one of the incredibly long levels was a thing of beauty. (I loved the Deluded Depths, but the Mysterious East was probably my favorite, a feat in concept design and arresting imagery.) Everything was so beautiful to look at that I ended up buying The Art of Alice: Madness Returns, a gorgeous hardcover book containing hundreds of paintings and concept designs for the game that I recommend everyone. It is packed with crazy ideas I wish had made it into the game, but I guess everything else they were actually able to put in it will have to suffice.

The game has been criticized for being repetitive, and its gameplay for being uninspired and obsolete. Madness Returns plays pretty much like the original Alice, so I can see why people had a problem with this: lack of innovation, somewhat antiquated mechanics, and so on and so forth. I thought this wasn't going to bother me (repetition never has), and I was right. At no point did I find myself annoyed by more of the same, especially because I was loving every aspect of it. The game mechanics are repetitive, I'll give you that much, and there is not a lot of gameplay innovation in Madness Returns, but a game doesn't need to be revolutionary for me to enjoy it. I found the 2D levels to be fun and tremendously inspired. (I mean, Alice stepping into a Chinese painting and transforming into a 2D-Chinese-art version of herself? How is that not original and imaginative?) I found the platforming fun and full of great ideas. (Platforms made out of cards that fly off the deck and land at your feet? How is that not awesome?) Rain shaped like Chinese characters? Alice growing so big she can step on the card soldiers and squish them like bugs? I could add evil cyclopean teapots, deranged dolls, cannon-wielding crabs, and that would be only for the Wonderland sections. How about the parts of the game that take place in the real world, with Alice running around in a London darker and seedier than you've ever seen before? I was so in love with the art direction, the creature design, and the fantastical landscapes that having to jump on a steam stream for the umpteenth time didn't bother me.

I loved Alice: Madness Returns like I loved American McGee's Alice. I will play through the game at least a couple more times so that I can unlock new secrets and see new characters, and I don't anticipate getting tired of it. I will continue to celebrate its awesomeness, and I will tell everyone about this dark, twisted tale, because I want everyone to experience everything the game has to offer. So ask me to show it to you next time you visit!

Saturday, September 10, 2011

GMEP: They Live - Kickin' Ass




They Live es una película cutrilla, pero con espíritu, al más puro estilo Carpenter. Vista desde el futuro (o sea, desde el ahora), la estética ochentera que la impregna apesta.  Sus efectos especiales son de lo peor que recuerdo, aunque, para ser justos, no es que Carpenter pudiera dedicarle mucho dinero a resolver ese problema. Su guión no es un ejemplo de estructura, o de desarrollo de personajes. Se mire por donde se mire, They Live es una película muy hortera. Y al mismo tiempo se sale por todos los lados. Ah, la ironía.

Como ejemplo perfecto de lo que digo, el gran momento en pantalla de hoy es la famosa línea de diálogo que el protagonista, un simple obrero de la construcción que acaba de descubrir que hay alienígenas viviendo infiltrados entre los humanos, suelta al entrar en un banco, armado con un rifle y con ganas de bronca. Gran escena para una gran película. Grande a su manera.

Friday, September 09, 2011

Going Bump in the Night

My wife and I went to see Don't Be Afraid of the Dark last weekend, and while we liked it, we both agreed it wasn't great. We liked the disquieting atmosphere, the damp cellar, and the strange events going on in the house. The acting was good, and so were the special effects, but the story, while interesting and correctly developed, didn't move me all that much.
If I had to highlight two things about this Guillermo del Toro production, I would point out the really cool credits at the beginning of the film, and the story of how director Troy Nixey got the gig. Apparently, he spent several years completing an amateur film, and when he was done, he submitted it to his idol, Guillermo del Toro, hoping he would critique it. Instead, the famous director called him and offered him to direct DBAOTD. Isn't that a wonderful story? I definitely found it more riveting than the movie itself.

Wednesday, September 07, 2011

Full-Color Wedding

Here you have the finished version of the picture I showed you a couple of days ago. I think it turned out rather cute, and I really like the trees on the right. Hopefully, our customers will like it too!

Tuesday, September 06, 2011

Hells Bells

De los tres coblogueadores que compartimos felices un lugar en la soleada aquí, suelo ser con diferencia el último en llegar a todo. Al baño, a elegir trozo de tarta, y a las sagas de libros. No es extraño entonces que, para cuando comencé a leerme la conocida saga de Jim Butcher, The Dresden Files, el que menos de mis compañeros ya se llegaba por el sexto libro. Nada que objetar, me lo pienso pasar de lujo poniéndome al día.

Dos libros son los que me he leído hasta ahora, y su lectura me resultó tan divertida como me aseguraban. Aún no le tengo un cariño especial a la saga, aunque lo atribuyo a que aún no le he cogido el ritmo y, básicamente, a que apenas me he leído el diez por ciento de lo publicado. Eso sí, lo que he leído, me ha gustado.

Storm Front, el primer libro de la saga, actúa como perfecta introducción al mundo de Harry Dresden. Sin medio respiro, nuestro detective se ve obligado a lidiar con un mago rebelde que gusta de utilizar sus superpoderes para hacer el mal. Y orgías y eso. Nada de malo en lo segundo, si todo el mundo tiene su consentimiento paterno por escrito, pero lo primero no es algo que Harry pueda permitir. No cuando tiene al consejo superior de magos esperando que pase cualquier cosa fuera de lo normal para darle pasaporte. O cuando su querida (hasta qué punto, aún no lo sé) la oficial de policía Karrin Murphy anda metida en plena línea de fuego. A Harry se le acumulan los problemas, y le llueven hostias de todas las direcciones.

La segunda entrega, Fool Moon, es más de lo mismo, lo cual no es algo malo. Esta vez el problema es de proporciones licantrópicas, y el bueno de Harry lidia con él como buenamente puede. De nuevo, a nuestro héroe le caen desde todos los ángulos, pues por algo decían nuestras abuelas que no es sano enfrentarse a mafiosos, vampiros, policías, magos, agentes del FBI y hombres lobo todo al mismo tiempo. Y por si eso no fuera todo, Harry, que se pasó todo el libro anterior mintiendo a diestro y siniestro, esta vez desarrolla una conciencia. Vamos, que recibe palizas hasta desde su propio ser.

Ambos libros siguen el mismo esquema, presentando una retahíla de personajes secundarios que, si no fuera porque ya me lo han dicho, casi juraría que van a tener una importante continuidad dentro de la saga. Jim Butcher escribe con soltura desde el punto de vista de Harry, creando para nuestro protagonista una personalidad problemática pero que engancha. Es un personaje atípico, un héroe reticente en toda regla. Un John McClane dentro del mundo de la magia. Sólo que se pasea en gabardina, chándal y botas de cowboy, en lugar de en camiseta de tirantes.

Pronto seguiré con la saga, y lo espero ansioso. Y es que lo he dicho más de diez veces, y lo diré mil si hace falta: la mezcla de género negro con fantasía o ciencia-ficción es SIEMPRE una buena idea.

Monday, September 05, 2011

Revamped Dragonfly

My wife has just finished revamping our Demure Dragonfly website, and it looks better than ever! If you swing by, you'll find lots of amazing nature pictures (simply check out the image accompanying these lines if you don't believe me), and lots of other gorgeous photographs and illustrations, so come and say hi to the Dragonfly!

Saturday, September 03, 2011

Wedding Gig

The Demure Dragonfly is shooting a wedding in September, and all of our wedding packages include an illustration of the bride and groom drawn by yours truly. This will be a full-color illustration, so here you have the first stage of the process. As you can see, I drew the figures pretty thoroughly because I wanted to nail the likenesses before adding color, but the background remains barely sketched because I will be drawing it directly with my Copic markers. That is stage two, though, and I'll show it to you in just a couple of days!

Friday, September 02, 2011

Potterrific: Harry Potter and the Order of the Phoenix

Cuatro meses después de haberme leido Harry Potter and the Goblet of Fire, vi claro que llevaba ya demasiado tiempo desconectado de la saga de la Rowling. Tras pensarlo brevemente, me sentí preparado de nuevo para atacar las cerca de 800 páginas del quinto volumen, y decidí no darle ni una vuelta más, no fuera a cambiar de idea. Coloqué mi netbook de lado, como si fuera un libro, y cargué el fichero epub correspondiente. Apenas una hora después, ya me había dado cuenta de que me iba a ser imposible parar de leer, por muchas ganas que me entraran de ir al lavabo.

Sinopsis (según la Fnac)
Las tediosas vacaciones en casa de sus tíos todavía no han acabado y Harry Potter se encuentra más inquieto que nunca. Apenas ha tenido nocitias de Ron y Hermiones, y presiente que algo extraño está sucediendo en Hogwarts. En efecto, cuando por fin comienza otro curso en el famoso colegio de magia y hechicería, sus temores se vuelven realidad.
El Ministerio de Magia niega que Voldemort haya regresado y ha iniciado una campaña de desprestigio contra Harry Potter y Dumbledore, para lo cual ha asignado a la horrible profesora Dolores Umbridge la tarea de vigilar todos sus movimientos.
Así pues, además de sentirse solo e incomprendido, Harry sospecha que Voldemort puede adivinar sus pensamientos, e intuye que el temible mago trata de apoderarse de un objeto secreto que le permitiría recuperar su poder destructivo.

El libro

Por varias razones, este Harry Potter and the Order of the Phoenix es uno de los libros a los que menos cariño guardo de toda la saga. No estoy diciendo con ello que sea un mal libro, pues en general mantiene un gran nivel, y está repleto de momentos memorables. Pero me encontré con varios factores que juegan en su contra.

Para empezar, no juega nada en su beneficio el hecho de presentar un parón dentro de la trama general de la saga. Donde el libro anterior terminaba con Voldemort descubriéndose al lector como amenaza, ya no futura, sino presente, éste empieza con Harry de nuevo en casa de sus tíos (fórmula que, a mí personalmente al menos, ya me empezaba a cansar), sin la sensación de que haya ningún peligro real a la vista. Éste Order of the Phoenix no narra una guerra abierta, como yo al menos esperaba, sino un periodo de calma relativa antes de la tormenta. Los dioses de los cielos están concentrados en preparar su arsenal antes de lanzar un ataque. No es que crea que sea un error por parte de la Rowling el haber planeado así su historia. Pero lo que creo que sí es un error es hacer coincidir este periodo de guerra fría con el libro con el número de páginas más alto de toda la saga.

La historia de este quinto volumen tampoco es tan redonda como las anteriores. Para el capítulo octavo coge ritmo y ya resulta imposible apartar los ojos de él, pero, hasta entonces, la historia no ha avanzado sino de forma dubitativa, sin otro punto de referencia para el lector más que el juicio al que el Ministerio de Magia va a someter a Harry. Y es que la amenaza de un par de dementors en el primer capítulo no me parece combustible suficiente para mantener una lectura atenta durante siete capítulos enteros. Como a Harry, al lector le da esta vez la impresión de que el comienzo del año lectivo en Hogwarts no vaya a llegar nunca. De hecho, por primera y única vez la Rowling se desvía un poco de su maravillosa manía de no incluir más información de le necesaria para el correcto desarrollo de su historia, y durante estos primeros capítulos el lector aprende muchos más detalles sobre la Casa y la Familia Black de los que realmente necesita conocer.

Otros acontecimientos, más tarde en el libro, no ayudan a mejorar mi visión general de éste. Estoy pensando concretamente en las clases particulares de Occlumency que Harry recibe por parte de Severus Snape. Aparte de ilustrar lo importante que sería que Harry pudiera bloquear mentalmente a Voldemort, información que el lector podía haber recibido de muchas otras maneras, las clases de Occlumency no hacen sino empantanar el ritmo de la novela. Ocupan varias páginas, durante ellas no pasa nada de relevancia, y al final no llevan a ningún sitio. Vale que gracias a estas clases el lector es testigo de un recuerdo especial de Snape, pero eso no deja de ser muy poco bagaje a favor.

Exceptuando las citadas clases de Occlumency, una vez llegamos a Hogwarts la novela gana en ritmo de manera dramática, y el libro se pone al nivel de sus predecesores. A partir de ahí la estructura de la historia es inmaculada, aunque la trama dedicada a las visiones de Harry sobre el paradero de Voldemort resulta demasiado previsible. Leyendo, no me cabía duda ninguna que la visión sobre Sirius no era más que una trampa, dijera Kreacher lo que dijera sobre el paradero de su amo. Al menos la Rowling fue lo suficientemente inteligente para no poner a nuestros héroes a correr hacia una emboscada tan evidente sin hacer el más mínimo esfuerzo por usar antes la cabeza (puntos extra para Hermione).

La subtrama Ministerio de Magia vs. Hogwarts (dando por hecho que la trama principal es la búsqueda del "arma" con que se quiere hacer Voldemort) es sin duda lo más interesante del libro. Ya desde los primeros capítulos el enfrentamiento Fudge-Dumbledore lo impregna todo, y sus ramificaciones son incontables. La de Yate aprovecha aquí para, desde el comportamiento de Fudge, realizar una feroz crítica a la clase política de nuestro mundo, quienes, como el Ministro de Magia, se resisten a reconocer la evidencia cuando ésta no les favorece, y, desde la inseguridad, atacan con fuerza a todo aquel que se atreva a llevarles la contraria. Parece sacado de la vida misma, el pobre de Cornelius.

Hablaba de ramificaciones incontables. Bien, el enfrentamiento entre ambos provoca varios sucesos (Harry es casi expulsado de Hogwarts, Dumbledore es condenado al ostracismo, la propia sociedad mágica se divide en dos facciones...), pero ninguno tan importante para el desarrollo de la historia como la burocratización de Hogwarts. Que es donde entra en escena uno de los personajes más interesantes de toda la saga: Dolores hem-hem Umbridge.

La Umbridge se convierte en un personaje clásico ya desde el primer momento, pues es una figura tan real como la vida misma, la institutriz que, esgrimiendo las banderas de la rectitud y la decencia, transgrede otro tipo de reglas morales más importantes aún, como lo son el respeto a los demás y a su identidad. Desde su aparente inocencia, este tipo de personaje es incluso más dañino que todo un Voldemort. El último no tiene reparos en provocar dolor físico en busca de su propio beneficio. La primera tiene aún menos reparos en abrir el alma de alguien y escupir dentro, siempre desde una imagen de inocente superioridad moral. Sé que este tipo de personaje no habita sólo la ficción, porque me han hablado de varias personas que siguen el mismo patrón. Es lo que tiene tener amigos trabajando en colegios de monjas.

La Rowling sigue desarrollando la personalidad de nuestros héroes libro tras libro. Harry Potter, quien ya tiene quince años, sufre ahora de lo que cualquier adolescente a esa edad: un revolucionamiento hormonal. Durante todo el libro, quizá sobre todo en los primeros capítulos, reacciona con más mala hostia de la habitual, y se obceca en la idea de que es un incomprendido y que todo el mundo está siendo injusto con él. Palabra de adolescente. Para ser justos, razones no le faltan para sentirse así. Para su desesperación (y la del lector) se pasa casi todo el verano en casa de sus tíos, sin recibir ninguna noticia de su entorno mágico. Y, una vez de vuelta a éste, sigue sin recibir de sus mayores más información de la estrictamente necesaria. La Rowling utiliza así un recurso demasiado fácil para mantener la tensión durante la novela. Si el protagonista no sabe todo lo que se está cociendo, tampoco lo sabrá el lector, quien se ve obligado a seguir pasando páginas en busca de respuestas. El problema es que Harry merece como nadie recibir esas respuestas, pero nadie se las da. Esto, que podría haber sido un defecto fatal para la novela, es convertido brillantemente por la de Yate en un acontecimiento digno de mención para otro personaje, Dumbledore. Al final de la novela, como en anteriores libros, Harry se reúne con Dumbledore en su oficina para, tanto él como el lector, recibir explicaciones de lo ocurrido. Dumbledore aclara mucho entonces, como por ejemplo cuál es la razón de que Harry siga yendo a casa de sus tíos cada verano, con la que el lector (o al menos yo) queda por fin satisfecho. Y también explica por qué Harry ha sido mantenido a oscuras. La Rowling justifica el no haber dado más información antes (una necesidad para la historia) en base a que Dumbledore ha cometido un error. Ha actuado de manera equivocada, y como tal lo reconoce. Bien: esta explicación, que en cualquier otro personaje sería risible, por tramposa, en Dumbledore, un personaje que hasta ahora había resultado infalible, el mago que todo lo sabe y todo lo ve, funciona completamente. No sólo porque es creíble, sino porque hace a Dumbledore creíble a su vez. De su imagen de personaje todopoderoso pasa a desvelarse como una persona frágil en ocasiones, que comete errores y tarda tiempo en enmendarlos. Harry lo ve, y el lector lo ve a su vez. Fue aquí, en este preciso momento, en el que Dumbledore me terminó de ganar como personaje. Buen trabajo de nuevo, Rowling.

Ron y Hermione también progresan a su vez. Ambos son nombrados prefects, responsabilidad que aceptan alegremente, pero siempre desde actitudes distintas (pasiva vs. activa; irresponsable vs. responsable). Ron, por primera vez, comienza a dar pasos en busca de su propia identidad escolar, y a desmarcarse así de la sombra de Harry. Entra en el equipo de quidditch (en el que, vale, también está su amigo), y, tras un más que vacilante comienzo, da un paso de gigante al sobreponerse a las críticas que le llegan del exterior y el miedo que emana de su interior. Demuestra así que dentro de él hay una persona proactiva, tomadora de decisiones, que intenta mostrarse. Hermione, por su parte, es a estas alturas el personaje adolescente que más piensa como un adulto. Si ya en varias ocasiones de libros anteriores había llevado en volandas a Harry y a Ron, por ejemplo aclarándoles el significado de las palabras de Dumbledore, o neutralizando a Rita Skeeter por su cuenta, ahora vuelve a pensar mejor que nadie. Hermione vuelve a demostrar ser una Lisa Simpson: para ambas el respeto a la autoridad es algo necesario y crucial, pero, ante una autoridad que es innecesaria y/o nociva, desvelan una innata vena rebelde que no les permite quedarse de brazos cruzados. Hermione, en Order of the Phoenix, descubre una necesidad, toma el mando, y da los pasos necesarios para cubrirla. Hablo por supuesto de la fundación del Dumbledore's Army, esa asociación de estudio formada a espaldas de la Umbridge.

Un fuerte sentimiento de comunidad impregna así las páginas de Phoenix, pues ya son dos las asociaciones secretas que figuran de manera prominente en él: la recién citada, y la que da nombre al libro. Apurando, hasta Voldemort y sus Death Eaters podrían ser considerados como otra. Muchos personajes, viejos y nuevos conocidos, pululan por la llamada Room of Requirement (cuya aparición aquí no será ni mucho menos la última de la saga), tales como los gemelos Weasley, que continúan con su ansia emprendedora y protagonizan uno de los momentos estelares de la serie, Neville Longbottom, la gran Luna Lovegood, Ginny Weasley y su novio de turno, o Cho Chang, quien iniciará una relación con Harry que ya desde sus inicios se intuye con poco futuro. Por otro lado, lo mismo pasa con la llamada Orden del Fénix. Una procesión de personajes, tanto nuevos como viejos conocidos, mantienen la Casa Black como cuartel general: Dumbledore, McGonagall, Snape, Lupin, un recuperado Mad-Eye Moody, los Weasley, Mundungus Fletcher, Kingsley Shacklebolt y la genial Nymphadora Tonks. Por supuesto, en este último grupo tiene cabida Sirius Black, pero le he dejado para el final porque, spoiler a la vista, ésta es su última aparición en la saga. De nuevo, Harry pierde un referente paterno. Debo reconocer que no quedé completamente satisfecho con la desaparición de Black. Primero, porque, pese a ser muy pocas veces el centro de atención, se había convertido ya en un personaje de los más interesantes, con ése aire de león enjaulado y su inmadurez característica. Y, segundo, porque nunca me quedó claro que hubiera muerto realmente. Para el final de Deathly Hallows, aún estaba esperando su reaparición. Demasiada ficción he visto y he leido como para dar una muerte por segura si no hay un cadáver de por medio. Me alegro de que la Rowling no haya recurrido al recurso tan barato ya del "es que no estaba muerto realmente", pero, aún así... Una gran pérdida.

La película

Escrita por Michael Goldenberg y dirigida por David Yates (quien ya no abandonará el timón durante el resto de la saga), no cabe duda de que Order of the Phoenix es una película entretenida, buen ejemplo de cómo son los films Potter. Yates rueda con solvencia, y el desarrollo de la historia logra mantener enganchado al espectador durante más de dos horas. El defecto que le encuentro, aunque supongo que se podría hablar de una cuestión de gustos, es su ritmo, constante y lineal, muy parecido al de las primeras películas dirigidas por Chris Columbus. Exceptuando algún que otro montage, y alguna que otra dinámica transición, la película avanza siempre en tercera, sin acelerar en ningún momento, ni siquiera durante la batalla final en el Ministerio de Magia.

Irreprochable visualmente hablando, Order of the Phoenix introduce varios cambios sobre el libro en el que se basa, todos más o menos necesarios y muy bien pensados. No habrían estado mal diez minutos más de metraje, sobre todo teniendo en cuenta que ésta es la película de menos duración de toda la saga hasta el momento. Lo que ya es mucho decir, sabiendo que está basada en el libro más largo.

Los actores, como siempre, están a la altura. Daniel Radcliffe interpreta con solvencia un papel exigente, y Emma Watson y Rupert Grint hacen todo lo que se pide de ellos. En cuanto a los secundarios, la mera cantidad de grandes actores presentes en pantalla, a veces simultáneamente, es casi mareante. Actrices de la talla de Imelda Staunton (quien crea una Dolores Umbridge excepcional) y Helena Bonham Carter se unen a los Alan Rickman, Gary Oldman, Michael Gambon, Emma Thompson y Ralph Fiennes para completar la nómina más larga de grandes estrellas británicas por píxel cuadrado. Una delicia para los sentidos.

Mis momentos favoritos

La mayoría de ellos surgen sin duda de la subtrama Fudge vs. Dumbledore, ésa que todo lo impregna. Así, desde la aparición de Dumbledore en el juicio a Harry al principio del libro (durante la que potencia su imagen de infalibilidad), hasta la lucha final en el Ministerio de Magia, con el enfrentamiento entre Voldemort y el propio Dumbledore, los momentos memorables se suceden a un ritmo vertiginoso. Sólo ya el Headmaster de Hogwarts, por ejemplo, cuenta cada una de sus escasas apariciones durante el libro como grandes momentos. Las ya citadas escenas del juicio y la batalla final son buenas muestras de ello, como también lo es aquella en la que Fudge y Umbridge le informan de que Harry debe ser expulsado de Hogwarts por liderar el llamado Dumbledore's Army, pero Dumbledore no sólo asume la culpa, sino que amaga enfrentarse a aquellos que quieren arrestarle. Mientras leía, creí percibir el aroma que subía en aquellos momentos desde los pantalones de Fudge.

Debo destacar muchos otros momentos: la fuga masiva de Azkaban y la consecuente aparición de ese personajazo que es Bellatrix Lestrange, los esfuerzos de Ron para hacerse un hueco en el equipo de quidditch de Gryffindor, la subsecuente cancioncilla "Weasley Is Our King", la pluma mágica que la Umbridge utiliza para castigar a Potter (nuevo ejemplo de hasta qué punto la Rowling se esforzó en trabajar cada pequeño detalle)...

Pero, si tuviera que elegir por encima de los demás un solo momento inolvidable, me quedaría por supuesto con los gemelos Weasley y su despedida a lo grande de Hogwarts. Un momento de liberación dentro del régimen tiránico de la Umbridge. Mientras leía la escena, me costó contenerme para no gritar a la par que los estudiantes de Hogwarts con el despliegue de caos rebelde de Fred y George.

"Give her hell from us, Peeves."

Y Peeves lo hizo. Con ayuda de McGonagall y el resto del profesorado.


La lectura de Harry Potter and the Order of the Phoenix me duró apenas tres días, y me dejó con ganas de más. Por suerte, la siguiente entrega de la serie, Harry Potter and the Half-Blood Prince, estaba esperando su turno diligentemente, y no me costó nada cargar el archivo correspondiente. Ahora que el Ministerio de Magia había aceptado que Voldemort había regresado para quedarse, eso significaba la guerra, ¿no? No más calma antes de la tormenta, ¿verdad?

Sin dudar siquiera, comencé a pasar páginas. Y, en efecto, poco a poco comenzó a llover.