Monday, June 15, 2015

Degeneración cognitiva

¡Alarma de película deprimente activada!

Still Alice es la película por la que Julianne Moore ganó el Oscar a la mejor actriz hace unos meses. En el film, Moore interpreta a Alice Howland, una profesora universitaria a quien le cambia la vida cuando le diagnostican alzheimer con cincuenta y pocos años. Para ayudarla a hacer frente a la enfermedad están su marido (Alec Baldwin) y sus hijos, pero todos saben cómo va a terminar esta batalla.

Como ya os podréis imaginar, Still Alice es una película excelente pero deprimente a más no poder. Los actores hacen un gran papel, y todos los elementos del film se combinan para crear una experiencia cinematográfica magistral y conmovedora, pero hay que ver lo triste que resulta. Así pues, si queréis ver una buena película es altamente recomendable, pero si queréis ver algo que no os vaya a dejar con mal cuerpo, mejor guardáis Still Alice para otro día.

9 comments:

Halagan said...

No sé si el tema del Alzheimer me interesa más en la ficción de lo que me da pavor en la vida real. Supongo que tendré que verla. :)

Halagan said...

Tendré que verla para averiguarlo. Eso es lo que quería decir, no sé por qué he dejado la frase a medias.

Mario said...

Debe ser el Alzheimer, que te ha hecho olvidarte de lo que decías... Pero bromas aparte, a mí también me aterra. Brrr...

Y cambiando de tema por completo, mañana martes volvemos a los USA. Fotos pronto!

Seubra Arbúes said...

A mi la enfermedad que más me aterra es el Parkinson. Nunca podría asimilar que la tengo en caso de contraerla.

Nash said...

Paso de ver esa peli, ya lo pase fatal con el diario de Noa que también nos muestra las consecuencias de esta enfermedad.

finn5fel said...

También me da miedo el Parkinson, sí. Brrr...

Halagan said...

O cualquier enfermedad que produzca parálisis corporal. Buff.

Sí que nos hemos puesto alegres, ¿no?

finn5fel said...

La culpa la tiene el dramón este. La próxima peli que comente será una comedia :)

Halagan said...

Jajaja. Por mí perfecto.