Si el otro día os hablé del final de The Goon, hoy le toca el turno a Witchblade, la longeva serie de Top Cow que llevaba publicándose desde 1995, y que terminó el otoño pasado con el número 185. Al igual que hice con The Goon, en cuanto me enteré de que la serie terminaba, me hice con los dos tomos que me faltaban, y me los leí de un tirón para ver cuál era el desenlace de las aventuras de Sara Pezzini y el guantelete místico.
El penúltimo volumen, Borne Again, vol. 2, escrito por Ron Marz e ilustrado por Laura Braga, recopila los números 175 a 179 y continúa con la trama que se nos presentó en el volumen anterior: Sara Pezzini es la sheriff en un condado de Nueva York, y se dedica a resolver varios crímenes sobrenaturales con la ayuda del Witchblade. Pese a que Marz es probablemente el mejor guionista que la serie ha tenido, este tomo, pese a no estar mal, no es nada del otro mundo. Por otro lado, las ilustraciones de Braga, como ya dije al escribir sobre el volumen anterior, son competentes y me gustaron bastante, pero el coloreado de Betsy Gonia no acabó de convencerme.
El último tomo, Borne Again, vol. 3, recopila los números 180 a 185, y eso es lo más objetivo que puedo decir sobre el volumen. El guión corre a cargo de varios autores, con Marz escribiendo tan solo tres de los episodios (182 a 184), David Hine a cargo de los números 180 y 181, y Matt Hawkins escribiendo el 185. Los dos primeros cuentan la historia de cómo Sara termina matando a su eterna némesis, Jackie Estacado (The Darkness), los tres siguientes presentan el conflicto entre Sara y una vieja malvada de nombre Amaryllis; y el último narra la decisión final de Sara de deshacerse del Witchblade de una vez por todas, y lo que pasa entonces (que nos voy a destripar, obviamente).
Si os preguntáis por qué os he detallado cada uno de los tres mini arcos argumentales, es porque me sorprendió bastante que la serie no terminara con una historia épica en cinco o seis partes, sino que se presentaran tramas irrelevantes que bien podrían haberse narrado hace años. Pese a que sé que no sucedió así, casi da la impresión de que decidieran cancelar la serie sin previo aviso, y tuvieran que atar cabos en un par de números. Que ya sé que no fue así, pero lo parece.
Y luego tenemos las ilustraciones. Ah, las ilustraciones. Está claro que cada uno tiene sus gustos y preferencias particulares, y le gustan unos estilos y le desagradan otros. Para empezar, y esto es una manía mía, no me gusta cuando hay múltiples dibujantes en un tomo, y en este caso la situación se agrava al tener múltiples artistas en el último número de la serie. Así, los números 180 a 184 los dibujan Gabriel Rearte, Maan House, y Francesco Manna, y el 185 lo ilustran nada menos que siete artistas: Abhishek Malsuni, Michael Turner, Stjepan Sejic, Linda Sejic, Isaac Goodhart, Phillip Sevy, y Nelson Blake II. Y de estos diez artistas, la verdad es que sólo me han gustado las páginas del difunto Michael Turner, que están sacadas del legendario número 1 de la serie, y las dos de Nelson Blake II. Las de los Sejic no están mal, y las de Malsuni se dejan ver. Las demás... digamos que prefiero otros estilos artísticos.
O sea, que como ya os habréis podido imaginar, la recta final de mi querida Witchblade me ha dejado más bien frío, pero el raro debo de ser yo, pues las citas y reseñas incluidas al dorso del volumen muestran satisfacción y entusiasmo por doquier. A mí, personalmente, me ha decepcionado bastante, y aunque la historia termina, en mi opinión, como debería, la historia a lo largo del tomo me resultó inconexa y, en general, carente de interés. Pero al menos la he leído y sé cómo acaba todo tras veinte años de peripecias y aventuras. Ahora habrá que esperar a la inevitable reinvención del personaje y relanzamiento de la serie, pero hasta que ese momento llegue, podemos descansar y pensar en cómo han terminado las cosas para Sara Pezzini, la portadora del Witchblade que tan buenos ratos nos ha hecho pasar durante las dos últimas décadas. ¡Ya querrían muchos comics durar tanto!
Wednesday, June 29, 2016
Monday, June 27, 2016
La sombra de Mordor
Hoy voy a hablaros de Middle Earth: Shadow of Mordor, un juego de Monolith publicado por Warner Brothers Games que me tuvo entretenido durante las cuarenta horas que me llevó completar la campaña principal y los distintos objetivos secundarios y misiones opcionales.
La historia no podría ser más sencilla, pero a mí me enganchó desde el principio. Nada más empezar el juego se nos presenta a Talion, un ranger cuya morada está siendo asaltada por las fuerzas de Saruman. Rápidamente, asistimos al asesinato de su esposa y su hijo a manos de un individuo llamado La Mano Negra de Saruman, a quien podéis ver ahí arriba con un par de colegas igual de malencarados que él. (El de la derecha, La Torre, es otro villano con el que Talion acaba intercambiando opiniones a lo largo del juego.)
Tras matar a su familia delante de Talion, el malvado procede a degollar a nuestro protagonista e invocar a un espíritu elfo al que quiere controlar y para quien ha sacrificado a la familia de Talion. Sin embargo, cuando el espíritu hace acto de presencia, en vez de entrar en el cuerpo de La Mano Negra, entra en el de Talion, y le ofrece un trato que el ranger no puede rechazar: permitirle usar sus habilidades elfo-espectrales para que pueda vengar a su familia a cambio de ayudarle a recordar quién es y quién fue en su vida pasada. Ya pueden, pues, echarse a temblar los malos de turno, pues la venganza está servida.
A lo largo del juego, Talion va adquiriendo nuevas habilidades que se pueden clasificar en dos categorías: las de ranger, y las de elfo/espectro, y es el jugador quien decide a cuáles darles prioridad y cuáles ignorar, personalizando así los poderes de Talion. Todas estas habilidades vienen de lo más bien a la hora de liarse a mandobles (o flechazos) con los centenares de uruks con que Talion se cruza en sus aventuras, y ayudan a liquidar enemigos, cumplir misiones, y hasta domar y montar criaturas letales como los caragors, por poner un ejemplo. Y eso por no hablar de la habilidad que le permite a Talion doblegar la voluntad de sus enemigos y controlarlos para que peleen por él. Vamos: que bromas, las justas.
Todos estos enemigos y criaturas se los encuentra Talion en Mordor, donde transcurre la totalidad del juego. Afortunadamente, nuestro protagonista también se cruza con algún que otro aliado que lo ayuda a cumplir misiones y ganar habilidades. Mi favorito fue probablemente Torvin el enano, no sólo por sus misiones sino por la voz y la prodigiosa animación y lenguaje corporal con que la gente de Monolith lo dotó.
Las misiones ofrecen gran variedad, y encajan también en distintas categorías: liberar esclavos, acabar con capitanes y generales del ejército de Saruman de diversas maneras, ayudar a distintos personajes en sus aventuras personales, cazar distintas criaturas, encontrar diferentes hierbas y plantas, y forjar la leyenda de las tres armas de Talion (arco, espada y daga) completando misiones relacionadas con el tipo de arma: acabar a flechazos con cierto número de enemigos a distancia o montado en un caragor, finiquitar a docenas de enemigos a sablazos, o infiltrarse y rebanarles el cuello silenciosamente a tus objetivos con la daga. ¡Con tanta variedad, aburrirse es imposible!
Todas estas misiones transcurren en paisajes preciosistas diseñados con esmero, y presentados con unos gráficos soberbios. De igual manera, tanto Talion como el resto de personajes y enemigos resultan de lo más atractivos visualmente, y están animados de manera prodigiosa. Y acompañando a este festín visual, una banda sonora y unos efectos de sonido excelentes que no hacen sino mejorar un conjunto ya de por sí impresionante.
Si habéis jugado a algún juego de la serie Assassin's Creed, la mejor manera de resumir y describir Shadow of Mordor es llamarlo Assassin's Creed: Mordor, ya que las mecánicas, el tipo de misiones, y las animaciones remiten constantemente a la serie de Ubisoft. En mi caso, dado mi amor por dicha serie, que Shadow of Mordor la emule no es sino algo positivo, pues, en mi opinión, es incluso mejor que la mayoría de los juegos de la serie, con el aliciente de estar ambientado en el universo del Señor de los anillos, un mundo en el que yo nunca había jugado.
En resumen, Middle Earth: Shadow of Mordor es, sin ninguna duda, uno de mis juegos favoritos no sólo de este año, sino de esta generación, y se lo recomiendo a cualquier aficionado a Lord of the Rings, Assassin's Creed, o simplemente a cualquiera que le gusten los juegos de acción bien hechos, ya que es una delicia de juego que resulta entretenidísimo y proporciona diversión a raudales en todas y cada una de las misiones en las que Talion se embarca. ¡Cinco estrellas forjadas por elfos, y una más para dominarlas a todas!
La historia no podría ser más sencilla, pero a mí me enganchó desde el principio. Nada más empezar el juego se nos presenta a Talion, un ranger cuya morada está siendo asaltada por las fuerzas de Saruman. Rápidamente, asistimos al asesinato de su esposa y su hijo a manos de un individuo llamado La Mano Negra de Saruman, a quien podéis ver ahí arriba con un par de colegas igual de malencarados que él. (El de la derecha, La Torre, es otro villano con el que Talion acaba intercambiando opiniones a lo largo del juego.)Tras matar a su familia delante de Talion, el malvado procede a degollar a nuestro protagonista e invocar a un espíritu elfo al que quiere controlar y para quien ha sacrificado a la familia de Talion. Sin embargo, cuando el espíritu hace acto de presencia, en vez de entrar en el cuerpo de La Mano Negra, entra en el de Talion, y le ofrece un trato que el ranger no puede rechazar: permitirle usar sus habilidades elfo-espectrales para que pueda vengar a su familia a cambio de ayudarle a recordar quién es y quién fue en su vida pasada. Ya pueden, pues, echarse a temblar los malos de turno, pues la venganza está servida.
A lo largo del juego, Talion va adquiriendo nuevas habilidades que se pueden clasificar en dos categorías: las de ranger, y las de elfo/espectro, y es el jugador quien decide a cuáles darles prioridad y cuáles ignorar, personalizando así los poderes de Talion. Todas estas habilidades vienen de lo más bien a la hora de liarse a mandobles (o flechazos) con los centenares de uruks con que Talion se cruza en sus aventuras, y ayudan a liquidar enemigos, cumplir misiones, y hasta domar y montar criaturas letales como los caragors, por poner un ejemplo. Y eso por no hablar de la habilidad que le permite a Talion doblegar la voluntad de sus enemigos y controlarlos para que peleen por él. Vamos: que bromas, las justas.
Todos estos enemigos y criaturas se los encuentra Talion en Mordor, donde transcurre la totalidad del juego. Afortunadamente, nuestro protagonista también se cruza con algún que otro aliado que lo ayuda a cumplir misiones y ganar habilidades. Mi favorito fue probablemente Torvin el enano, no sólo por sus misiones sino por la voz y la prodigiosa animación y lenguaje corporal con que la gente de Monolith lo dotó.
Las misiones ofrecen gran variedad, y encajan también en distintas categorías: liberar esclavos, acabar con capitanes y generales del ejército de Saruman de diversas maneras, ayudar a distintos personajes en sus aventuras personales, cazar distintas criaturas, encontrar diferentes hierbas y plantas, y forjar la leyenda de las tres armas de Talion (arco, espada y daga) completando misiones relacionadas con el tipo de arma: acabar a flechazos con cierto número de enemigos a distancia o montado en un caragor, finiquitar a docenas de enemigos a sablazos, o infiltrarse y rebanarles el cuello silenciosamente a tus objetivos con la daga. ¡Con tanta variedad, aburrirse es imposible!
Todas estas misiones transcurren en paisajes preciosistas diseñados con esmero, y presentados con unos gráficos soberbios. De igual manera, tanto Talion como el resto de personajes y enemigos resultan de lo más atractivos visualmente, y están animados de manera prodigiosa. Y acompañando a este festín visual, una banda sonora y unos efectos de sonido excelentes que no hacen sino mejorar un conjunto ya de por sí impresionante.
Si habéis jugado a algún juego de la serie Assassin's Creed, la mejor manera de resumir y describir Shadow of Mordor es llamarlo Assassin's Creed: Mordor, ya que las mecánicas, el tipo de misiones, y las animaciones remiten constantemente a la serie de Ubisoft. En mi caso, dado mi amor por dicha serie, que Shadow of Mordor la emule no es sino algo positivo, pues, en mi opinión, es incluso mejor que la mayoría de los juegos de la serie, con el aliciente de estar ambientado en el universo del Señor de los anillos, un mundo en el que yo nunca había jugado.
En resumen, Middle Earth: Shadow of Mordor es, sin ninguna duda, uno de mis juegos favoritos no sólo de este año, sino de esta generación, y se lo recomiendo a cualquier aficionado a Lord of the Rings, Assassin's Creed, o simplemente a cualquiera que le gusten los juegos de acción bien hechos, ya que es una delicia de juego que resulta entretenidísimo y proporciona diversión a raudales en todas y cada una de las misiones en las que Talion se embarca. ¡Cinco estrellas forjadas por elfos, y una más para dominarlas a todas!
Sunday, June 26, 2016
Zootropolis
La película se titula Zootopia en la versión original, lo que me parece mucho más acertado ya que nos quiere transmitir que es una ciudad idílica. Todavía no consigo comprender a los traductores: ¿acaso lanzan un dado a la hora de traducir, o simplemente les gusta hacer mal su trabajo?
No voy a desvelar mucho de la trama pero sí os diré que es una peli genial de compañeros policías, llena de humor, y que hará las delicias tanto de pequeños como de mayores. Como diría nuestro querido Finn, cinco estrellas bestiales ;-)
Saturday, June 25, 2016
Espíritus en pie de guerra
Hay que ver cómo pasa el tiempo: tres años llevábamos ya esperando a que se estrenara la secuela de The Conjuring, la magnífica película de James Wan de la que ya os hablé en su día. Pese a que hace un par de años hicieron una precuela de la película que no fue nada del otro mundo, Crystal y yo seguíamos esperando ansiosos una verdadera secuela que continuara la historia de Ed y Lorraine Warren (Patrick Wilson y Vera Farmiga), así que fuimos al cine a verla en cuanto la estrenaron.
The Conjuring 2 presenta un nuevo caso de actividad paranormal que, pese a ser independiente del narrado en la primera película, tiene algunos lazos que lo unen a éste no tanto por el caso en particular, sino por la situación de Ed y Lorraine, que investigaron el primer caso y ahora se ven metidos en este segundo. Lorraine sigue sufriendo las consecuencias de los sucesos de la primera película, que afectan a esta nueva investigación de manera inesperada, y que no voy a revelar en esta entrada. Dicha investigación transcurre en Inglaterra, y al igual que el primer caso, está basada en hechos reales de los que existen grabaciones, entrevistas, y fotografías. En esta ocasión, el espíritu de un anciano parece estar tomando posesión del cuerpo de una niña que vive con su familia en la casa en la que éste falleció, y cuando los Warren llegan para investigar, las cosas se van complicando cada vez más.
Al igual que la primera película, The Conjuring 2 resulta de lo más intensa y perturbadora, y la tensión con la que James Wan logra imbuir al film está presente de principio a fin, y no afloja en ningún momento. Por el contrario: cuando parece que todo ha llegado al límite, la tensión no hace sino aumentar hasta llegar a un final épico que me tenía prácticamente mordiéndome las uñas. Como la primera, pero puede que hasta más atmosférica y asfixiante si cabe.
En resumen, The Conjuring 2 me pareció magnífica, me encantó de principio a fin, y no puedo pensar en mejor película ahora mismo para pasar un rato de miedo en el cine. ¡Cinco aterradoras estrellas!
The Conjuring 2 presenta un nuevo caso de actividad paranormal que, pese a ser independiente del narrado en la primera película, tiene algunos lazos que lo unen a éste no tanto por el caso en particular, sino por la situación de Ed y Lorraine, que investigaron el primer caso y ahora se ven metidos en este segundo. Lorraine sigue sufriendo las consecuencias de los sucesos de la primera película, que afectan a esta nueva investigación de manera inesperada, y que no voy a revelar en esta entrada. Dicha investigación transcurre en Inglaterra, y al igual que el primer caso, está basada en hechos reales de los que existen grabaciones, entrevistas, y fotografías. En esta ocasión, el espíritu de un anciano parece estar tomando posesión del cuerpo de una niña que vive con su familia en la casa en la que éste falleció, y cuando los Warren llegan para investigar, las cosas se van complicando cada vez más.
Al igual que la primera película, The Conjuring 2 resulta de lo más intensa y perturbadora, y la tensión con la que James Wan logra imbuir al film está presente de principio a fin, y no afloja en ningún momento. Por el contrario: cuando parece que todo ha llegado al límite, la tensión no hace sino aumentar hasta llegar a un final épico que me tenía prácticamente mordiéndome las uñas. Como la primera, pero puede que hasta más atmosférica y asfixiante si cabe.
En resumen, The Conjuring 2 me pareció magnífica, me encantó de principio a fin, y no puedo pensar en mejor película ahora mismo para pasar un rato de miedo en el cine. ¡Cinco aterradoras estrellas!
Thursday, June 23, 2016
El final de la serie
Tras quince años publicándose, The Goon, el comic escrito y dibujado por Eric Powell, ha llegado a su fin con el número 53 de la serie publicada por Dark Horse. Dicho número salió a la venta el otoño pasado, pero como yo he seguido la serie estos años en tomos recopilatorio, no fue hasta el pasado abril que me enteré de que la serie terminaba con el decimoquinto volumen. Una vez leí la noticia, me hice con los dos tomos que me faltaban, y me los ventilé en un abrir y cerrar de ojos.
El tomo número catorce, Occasion of Revenge, narra la primera parte de la última batalla de Goon contra las fuerzas sobrenaturales que durante años han tratado de apoderarse del pueblecito en que vive el protagonista; y el número quince, Once Upon a Hard Time, cuenta la segunda parte del enfrentamiento que pone punto final a la serie.
Ambos volúmenes están, como siempre, escritos y dibujados por Powell, pero esta vez el autor también se colorea a sí mismo, con lo que los dos tomos son completamente obra de Powell, lo que le da mayor unidad a esta historia y la hace especial, y no sólo porque sea la última de la serie. Otro aspecto que diferencia a estos tomos del resto de volúmenes de la serie (excepto por el sexto, Chinatown) es que no hay ni rastro de humor en ninguna de las viñetas. Normalmente, Powell mezcla la violencia más gráfica con un humor negro desternillante, pero esta historia es tétrica, sombría, y deprimente. Goon está harto de pelear, y parece que por fin ha encontrado un enemigo capaz de vencerlo y poner punto final a su miseria, con lo que la historia resulta más dramática y oscura de lo habitual.
Tanto Occasion of Revenge como Once Upon a Hard Time me encantaron, y creo que el final de la serie es de lo más apropiado. La historia no se alarga artificialmente ni se hace pesada en ningún momento, y las ilustraciones de Powell son soberbias y deslumbran a cada página. Sin duda alguna, y como llevo ya años diciendo, si no habéis leído nunca The Goon, ahora que la serie ya ha terminado no tenéis excusa. ¡Cinco estrellas más que merecidas!
El tomo número catorce, Occasion of Revenge, narra la primera parte de la última batalla de Goon contra las fuerzas sobrenaturales que durante años han tratado de apoderarse del pueblecito en que vive el protagonista; y el número quince, Once Upon a Hard Time, cuenta la segunda parte del enfrentamiento que pone punto final a la serie.
Ambos volúmenes están, como siempre, escritos y dibujados por Powell, pero esta vez el autor también se colorea a sí mismo, con lo que los dos tomos son completamente obra de Powell, lo que le da mayor unidad a esta historia y la hace especial, y no sólo porque sea la última de la serie. Otro aspecto que diferencia a estos tomos del resto de volúmenes de la serie (excepto por el sexto, Chinatown) es que no hay ni rastro de humor en ninguna de las viñetas. Normalmente, Powell mezcla la violencia más gráfica con un humor negro desternillante, pero esta historia es tétrica, sombría, y deprimente. Goon está harto de pelear, y parece que por fin ha encontrado un enemigo capaz de vencerlo y poner punto final a su miseria, con lo que la historia resulta más dramática y oscura de lo habitual.Tanto Occasion of Revenge como Once Upon a Hard Time me encantaron, y creo que el final de la serie es de lo más apropiado. La historia no se alarga artificialmente ni se hace pesada en ningún momento, y las ilustraciones de Powell son soberbias y deslumbran a cada página. Sin duda alguna, y como llevo ya años diciendo, si no habéis leído nunca The Goon, ahora que la serie ya ha terminado no tenéis excusa. ¡Cinco estrellas más que merecidas!
Tuesday, June 21, 2016
Regreso al cómo se hizo
Escrito por Michael Klastorin y Randal Atamaniuk, Back to the Future: The Ultimate Visual History es precisamente eso: la guía definitiva de la fantástica trilogía escrita por Bob Gale y Robert Zemeckis, dirigida por este último, y protagonizada por Michael J. Fox y Christopher Lloyd. Las más de doscientas páginas gigantes del libro están repletas de fotografías de producción, bocetos, y diseños que vienen acompañados por una detalladísima historia de cómo se hicieron las tres películas. Desde el momento en que Bob Gale y Robert Zemeckis se conocieron en la universidad, hasta el estreno de Back to the Future Part III en 1990, el libro detalla todos y cada uno de los pasos dados, tomas hechas, y escenas rodadas semana tras semana. Ni qué decir tiene, cualquier aficionado a la trilogía estará encantado de leer y descubrir anécdotas y detalles hasta el momento desconocidos, y de recordar lo que ya sabía. Por ejemplo, algo que los fans suelen saber es que la primera película de la trilogía empezó a filmarse con Eric Stolz haciendo de Marty McFly, ya que Michael J. Fox estaba ocupado con la famosa serie Family Ties; pero ¿a que no sabíais que el artista que diseñó el interior del DeLorean con el tablero de circuitos temporales y demás es el mismo que diseñó a Kitt en Knight Rider, también conocido como El coche fantástico? Pues sí: Michael Scheffe es su nombre.
Además de toda esta información, este lujoso volumen viene repleto de extras metidos entre las páginas que se pueden sacar y enmarcar, colgar, o exponer en tu casa, y que harán las delicias de cualquiera que conozca las películas. Aquí tenéis varios ejemplos: la carta que Doc le escribe a Marty en 1885, y que Marty recibe en 1955 después de que el DeLorean desaparezca al ser alcanzado por un rayo; la foto de Marty y sus hermanos en la que el joven va desvaneciéndose progresivamente (¡y según la mueves, Marty aparece y desaparece!); un billete de un dólar con la cara de Biff Tannen del 1985 alternativo en la que Biff es rico; el póster (¡desplegable!) de Jaws 19, la película en 3D cuyo tiburón protagonista "ataca" a Marty al poco de llegar al año 2015; la carta que Marty le escribe a Doc advirtiéndolo de los terroristas libios (¡con sobre incluido!); el folleto de Save the Clock Tower! con el número de teléfono de Jennifer escrito en la parte de detrás; la foto de Doc y Marty delante del reloj durante su inauguración en 1885; y un montón de cosas más. ¡Una auténtica gozada!
Por si todo esto fuera poco, el libro recoge testimonios de todos los actores protagonistas, así como de Gale, Zemeckis, Steven Spielberg, y un montón más de gente que participó en la producción y creación de las películas. A lo largo del tomo, todos ellos recuerdan cómo se sentían en determinados momentos, qué pensaban, y por qué hicieron las cosas del modo que las hicieron. De lo más interesante, vamos.
En resumen, este libro es en verdad la guía definitiva de la trilogía que ningún seguidor de Regreso al futuro debería perderse, y desde aquí os animo a que os hagáis con él. Es un poco caro (gracias, Hal, por regalármelo), pero sin duda vale su peso en oro. ¡Cinco estrellas espacio-temporales más que merecidas!
Además de toda esta información, este lujoso volumen viene repleto de extras metidos entre las páginas que se pueden sacar y enmarcar, colgar, o exponer en tu casa, y que harán las delicias de cualquiera que conozca las películas. Aquí tenéis varios ejemplos: la carta que Doc le escribe a Marty en 1885, y que Marty recibe en 1955 después de que el DeLorean desaparezca al ser alcanzado por un rayo; la foto de Marty y sus hermanos en la que el joven va desvaneciéndose progresivamente (¡y según la mueves, Marty aparece y desaparece!); un billete de un dólar con la cara de Biff Tannen del 1985 alternativo en la que Biff es rico; el póster (¡desplegable!) de Jaws 19, la película en 3D cuyo tiburón protagonista "ataca" a Marty al poco de llegar al año 2015; la carta que Marty le escribe a Doc advirtiéndolo de los terroristas libios (¡con sobre incluido!); el folleto de Save the Clock Tower! con el número de teléfono de Jennifer escrito en la parte de detrás; la foto de Doc y Marty delante del reloj durante su inauguración en 1885; y un montón de cosas más. ¡Una auténtica gozada!
Por si todo esto fuera poco, el libro recoge testimonios de todos los actores protagonistas, así como de Gale, Zemeckis, Steven Spielberg, y un montón más de gente que participó en la producción y creación de las películas. A lo largo del tomo, todos ellos recuerdan cómo se sentían en determinados momentos, qué pensaban, y por qué hicieron las cosas del modo que las hicieron. De lo más interesante, vamos.
En resumen, este libro es en verdad la guía definitiva de la trilogía que ningún seguidor de Regreso al futuro debería perderse, y desde aquí os animo a que os hagáis con él. Es un poco caro (gracias, Hal, por regalármelo), pero sin duda vale su peso en oro. ¡Cinco estrellas espacio-temporales más que merecidas!
Sunday, June 19, 2016
La invasión del ladrón de cuerpos
Tras haber disfrutado enormemente de The First Fifteen Lives of Harry August el año pasado, no veáis las ganas que tenía de hincarle el diente a Touch, la nueva novela de Claire North. Afortunadamente, mis altas expectativas no me jugaron una mala pasada, y disfruté el libro tanto como el anterior.
El protagonista de Touch es una entidad que vive en los cuerpos de las personas, y que salta de un huésped a otro a través del contacto físico entre ambos. Como el demonio de Fallen, para entendernos, pero sin ser malo. Claro que, eso depende de a quién le preguntes, pues hay una organización dedicada a exterminarlo a él y a los de su "especie", pues no los consideran más que parásitos. Esto lleva a nuestro protagonista a embarcarse en una aventura internacional que lo obliga a luchar por su mismísima supervivencia, y en la que encontrará aliados inesperados y enemigos insospechados.
Al igual que Harry August, Touch me ha parecido una novela original, muy bien escrita y mejor narrada. Pese a no ser una secuela del primero ni tener lugar en el mismo universo, ambas comparten ciertos elementos comunes e inquietudes que, supongo, interesan a la autora, y aunque son muy diferentes, también son similares, pero no elaboro más para no destripar nada. Lo que tenéis que hacer es averiguar todo esto por vosotros mismos, así que id a vuestra librería más cercana y comprad Touch, que seguro os resultará apasionante. ¡Cinco epidérmicas estrellas!
El protagonista de Touch es una entidad que vive en los cuerpos de las personas, y que salta de un huésped a otro a través del contacto físico entre ambos. Como el demonio de Fallen, para entendernos, pero sin ser malo. Claro que, eso depende de a quién le preguntes, pues hay una organización dedicada a exterminarlo a él y a los de su "especie", pues no los consideran más que parásitos. Esto lleva a nuestro protagonista a embarcarse en una aventura internacional que lo obliga a luchar por su mismísima supervivencia, y en la que encontrará aliados inesperados y enemigos insospechados.
Al igual que Harry August, Touch me ha parecido una novela original, muy bien escrita y mejor narrada. Pese a no ser una secuela del primero ni tener lugar en el mismo universo, ambas comparten ciertos elementos comunes e inquietudes que, supongo, interesan a la autora, y aunque son muy diferentes, también son similares, pero no elaboro más para no destripar nada. Lo que tenéis que hacer es averiguar todo esto por vosotros mismos, así que id a vuestra librería más cercana y comprad Touch, que seguro os resultará apasionante. ¡Cinco epidérmicas estrellas!
Subscribe to:
Posts (Atom)
















