Me gusta leer y ver la tele

Thursday, January 30, 2014

PatoAventuras

El segundo juego de este año es otro de esos títulos modestos y sencillos, aunque hay que ver el buen rato que me ha hecho pasar. Estoy hablando ni más ni menos que de DuckTales: Remastered, la la nueva y flamante versión reprogramada, remasterizada, y requetemejorada del clásico juego de Nintendo. De hecho, recuerdo haber jugado al original en la gloriosa pantalla verde de la Gameboy de mi hermana hará cosa de veintitrés o veinticuatro años, con lo que habérmelo pasado ahora de nuevo me ha transportado a mis tiempos de EGB. Ni qué decir tiene, esta nueva versión de DuckTales en alta definición es visualmente magnífica, con decorados, personajes y animaciones hechas a mano. Esta creación casi artesanal hace que el juego casi parezca una película animada, y ésa fue la principal razón por la que quise hacerme con él.
DuckTales es el típico juego de plataformas de principios de los noventa en el que tienes que saltar encima de los enemigos para acabar con ellos, explorar cada nivel para encontrar cámaras secretas y cofres llenos de diamantes, y viajar a lo largo de niveles tan clásicos como el de hielo, el de fuego, la selva, la luna, las minas, y Transilvania. Los niveles no son muy largos, pero como el juego invita a pasárselo más de una vez, tampoco pasa nada. Además, hay que recordar que ésta es la versión remasterizada de un juego de hace más de veinte años, y por aquel entonces los juegos de 8 bits no es que fueran precisamente largos.
En resumen, controlar al bueno de Scrooge McDuck en su búsqueda incesante de tesoros y riquezas ha sido un ejercicio en nostalgia que me ha hecho recordar las decenas de juegos de plataformas que tanto me gustaban hace dos décadas, y no puedo esperar a pasármelo más veces en otros niveles de dificultad para descubrir nuevos secretos y acometer más difíciles desafíos. Soportar la machacona música será uno de ellos sin duda, porque el juego es fiel a su banda sonora de 8 bits que, aunque tiene su gracia, acaba con la paciencia del más pintado. Pero para eso está el botón del volumen, ¿no?

Tuesday, January 28, 2014

Compañeros caninos

Aquí tenéis un dibujillo que hice el otro día para nuestra amiga Kay. Es un retrato de sus dos chow-chows, a los que aún no he conocido en persona pero de los que he visto un montón de fotos. Crystal pensó que sería una buena idea retratarlos y darle el dibujo a Kay, y parece que mi querida esposa tenía razón, ya que a nuestra amiga le encantó. El dibujo lo hice con mi Cintiq, con lo que le regalamos no fue el original sino una copia impresa en papel de acuarela de alta calidad, y otra más pequeña en papel fotográfico, para que la lleve en la cartera como si de sus hijos se tratara. ¡Espero que os guste!

Sunday, January 26, 2014

La intervención de Fukuda

En el penúltimo tomo de la magnífica serie de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata, Takagi y Mashiro parecen estar a punto de lograr hacer realidad sus sueños… hasta que los fans e Internet hacen peligrar seriamente todo lo que han logrado hasta el momento. Afortunadamente (o no, dependiendo de a quién le preguntes), Fukuda se lanza al rescate con resultados hilarantes.

Una vez más, Bakuman prueba ser una lectura entretenidísima con unos personajes memorables y una historia bien llevada e increíblemente compelling. No me cabe la menor duda que el siguiente y último volumen pondrá punto y final a la serie como se merece, y que me va a encantar también, aunque no sé si me atrevo a leerlo, porque no quiero que la serie termine. Supongo que tendré que hacerme a la idea y devorarlo, porque visto cómo han quedado las cosas al final de este tomo, necesito saber qué va a pasar a continuación. ¡Qué gran serie!

Friday, January 24, 2014

Un criminal escurridizo

Condemned: Criminal Origins tiene el honor de ser mi primer juego del año… si no contamos The Cave, claro. Publicado en 2006, Condemned es un juego del que nunca había oído hablar y con el que Crystal me sorprendió estas Navidades. Como siempre que me regala un juego inesperado, Crystal investigó concienzudamente el título, y dado que la inmensa mayoría de gente coincidía en señalar que era uno de los juegos que más miedo les había hecho pasar a los jugadores, mi querida esposa decidió que era el videojuego perfecto para mí. Hay que ver cómo me conoce.
En Condemned el jugador controla a Ethan Thomas, un agente de la unidad de crímenes en serie que se halla persiguiendo a un criminal de lo más escurridizo. En cuestión de minutos, Ethan encuentra al malhechor y logra no sólo que éste le quite su arma, sino que asesine a sus compañeros con la misma para que el muerto le caiga, literalmente, a él. A partir de ahí, Ethan se ve inmerso en una carrera contrarreloj para atrapar al facineroso sin caer él mismo en manos del FBI antes de haber enderezado el entuerto.
Condemned es un juego en primera persona, lo que da una mayor sensación de angustia a cada uno de los diez oscuros niveles, especialmente cuando oyes un crujido a tus espaldas y una horrible criatura te espera con las mandíbulas abiertas cuando te das la vuelta. El suspense y la intriga están bastante logrados, y aunque tanto en el apartado gráfico como en el diseño de personajes y niveles se nota que el juego ya tiene sus años, el conjunto cumple el objetivo de darte unos cuantos sustos y crear una permanente sensación de desasosiego.
Lo que más me ha gustado del juego ha sido buscar pistas y recolectarlas con las distintas herramientas que Ethan tiene a su disposición, ya que nunca me había encontrado con este elemento en un juego. Hacer fotos de la escena del crimen, analizar huellas dactilares, y recoger distintas muestras para llevar al laboratorio me resultó mucho más ameno que partirme la cara con los enemigos de cada nivel, pues esto se me hizo bastante repetitivo al poco de empezar a jugar. Pero la exploración de los oscuros lugares en los que Ethan se ve atrapado, la atmósfera envolvente, y la interesante trama hicieron que el combate no se me hiciera demasiado pesado a lo largo del juego.
En resumen, Condemned es un buen juego que, sin ser precisamente espectacular, entretiene y angustia de principio a fin, y al que me alegro de haber jugado. Sólo espero no tener pesadillas por la noche...

Wednesday, January 22, 2014

La guerra interminable

La guerra interminable de Joe Haldeman, es un clásico de 1974 que ganó los premios Nébula y  Hugo. La novela es una crítica a las guerras y cómo en ellas no sólo los soldados que mueren son los grandes perjudicados, sino que los que sobreviven también dejan de ser quienes eran y pierden el contacto con su mundo. La guerra interminable transcurre en un futuro donde los humanos estamos en guerra con unos alienígenas con forma de bicho palo y, cómo no, la infantería va en armaduras de combate y emplea armas nucleares, láser y, aunque parezca mentira, arcos, flechas, espadas y catapultas.

Hay gente que dice que este libro es mucho mejor que Tropas del espacio de Robert Heinlein, y supongo que será por su carácter antibelicista y porque las ideas Heinlein suenan muy fascistas y eso a la peña no le gusta. En mi opinión La guerra interminable me parece bastante inferior en muchos aspectos, pero allá cada cual.

Lo que más me ha gustado es cómo trata los viajes espaciales. En la novela, los soldados apenas envejecen unos años para ir a luchar a un planeta, pero en la Tierra pasan varios siglos; por tanto, al volver los soldados a casa al término del conflicto, la sociedad ha cambiado completamente, sus familias han muerto de viejos, y su mundo se ve reducido a los compañeros de su brigada. Ni qué decir tiene, cuando estos camaradas van muriendo o cambiando de destino, a los soldados sólo les queda la guerra. Para que hagáis una idea, el protagonista sólo participa en 3 batallas, pero pasan dos mil años en el cómputo de la Tierra.
Otra cosa que me gusta bastante es la ambientación de los mundos colonizados y cómo Hadelman hace evolucionar a la sociedad en todo ese tiempo. El tema de las batallas, por otro lado, no está mal del todo, pero eso de terminar con arcos y flechas me resultó bastante absurdo.

En definitiva, La guerra interminable es una buena novela, rápida de leer y que te hace pensar en la inutilidad de la guerra y el alto coste que tienen que pagar quienes son enviados por el gobierno a morir y matar por intereses más bien oscuros. ¡De lo más recomendable!

Tuesday, January 21, 2014

Sueños de arena

A finales de los años sesenta, Jim Henson y su colaborador habitual Jerry Juhl escribieron un guión cinematográfico que titularon Tale of Sand. La pareja trató de vendérselo a varias productoras, pero lo surrealista de la historia hizo que ningún estudio estuviera interesado en filmar la película, con lo que el rocambolesco guión acabó archivado en un cajón durante varias décadas. Afortunadamente, una de las responsables de The Jim Henson Company lo encontró y contactó con la editorial de cómics Archaia para ver si estarían interesados en adaptar el guión y publicarlo como una novela gráfica original. Afortunadamente de nuevo, la gente de Archaia aceptó el desafío, y contrató a Ramón K. Pérez (canadiense pese a su nombre) para dibujarla, y el resultado me ha dejado boquiabierto.
Tale of Sand está formidablemente ilustrada y magistralmente coloreada, y aunque sus más de cien páginas apenas sí tienen diálogo, el tomo es una lectura larga, jugosa e intensa, especialmente si te paras a degustar cada una de las fantásticas viñetas que el señor Pérez nos regala en cada página, cosa obligada dada la maestría del artista. En cuanto a la historia en sí, es tan improbable como impredecible, y está llena de momentos memorables estupendamente retratados por Pérez.
En definitiva, Tale of Sand es un verdadero festín visual que no puedo dejar de recomendaros, porque seguro que nunca habéis leído nada parecido. ¡Cinco estrellas!

Sunday, January 19, 2014

Prisioneras

Si queréis ver un thriller de lo más intenso y angustioso, alquilad Prisoners. Protagonizada por Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal, Prisoners narra la historia de un par de niñas que desaparecen el día de Acción de Gracias, y los desesperados intentos de sus padres (Jackman y Terrence Howard) y el detective asignado al caso (Gyllenhaal) por encontrarlas. Siempre he pensado que Hugh Jackman es un buen actor, pero el papelón que hace en esta película impresionó incluso a mi querida esposa, a quien el actor australiano no le despierta especial simpatía. Eso sí: si yo no tengo hijos y me pasé el metraje entero sufriendo, no quiero imaginarme cómo se sentirán los que sí los tengan cuando la vean. ¡De lo más recomendable!