Desde hace más de veinte años, cada domingo Javier Marías escribe un artículo de opinión para el periódico (bueno, para el suplemento del mismo), y cada dos años dichos artículos se recopilan en un estupendo libro que siempre me aseguro de comprar. El último hasta la fecha, que recoge los artículos publicados desde febrero de 2013 hasta febrero de 2015, se titula Juro no decir nunca la verdad, título que, como es habitual, viene de una de las piezas recopiladas en su interior.
Este volumen es igual a los anteriores, lo que quiere decir que es un brillante ejemplo de la agudeza e inteligencia del autor. Como siempre, Marías señala injusticias, denuncia excesos, y cuestiona leyes y medidas enloquecidas, y lo hace argumentando con claridad e inteligencia, aportando datos, precedentes, citas y comparaciones. Él siempre dice que el raro y el lerdo debe de ser él, pero eso no es así: Marías es lúcido, elocuente, y cabal. Sensato, coherente, y dispuesto a señalar todo lo que a sus ojos se hace mal. Y no podría estar más de acuerdo con lo que señala. Leer los excesos neofranquistas y los abusos sistemáticos a los que el gobierno somete a sus ciudadanos me hace hervir la sangre tanto como a él. Las barbaridades que se nos quieren colar, los recortes de libertad y derechos, y las medidas injustas a que se somete al pueblo me enfurecen sobremanera. La desfachatez y las mentiras ni siquiera disimuladas son una vergüenza, y me alegro de que haya alguien como Marías dispuesto a denunciarlas domingo sí y domingo también. Él siempre dice que comprende que sus artículos no van a cambiar nada, pero que no puede dejar de escribirlos porque los culpables deben al menos señalarse, y no le falta razón. Y espero que no deje de escribirlos, porque es siempre un placer (aunque me ponga de mal humor) ver que hay alguien que no se calla, alguien que no traga, alguien que no tira la toalla y continúa llamando a las cosas por su nombre. Y que lo hace, además, a través de una prosa exquisita con una riqueza léxica que ya quisieran muchos para sí.
Pero no todo es política y denuncia social. Marías alterna estas piezas con otras de tono más distendido (artículos "de tregua", los llama) en las que habla sobre cine, actores, fútbol (su gran pasión), literatura, y otros intereses y aficiones. Leer estos artículos es también siempre un placer (hasta los de fútbol, y mira que a mí dicho deporte no me interesa lo más mínimo), y nos permiten conocer al autor un poco más.
Si nunca habéis leído ningún artículo de Marías, sus piezas dominicales se publican aquí semanalmente, pero siempre saben a poco. Lo que tenéis que hacer es comprar uno de los libros recopilatorios (como este mismo del que os he hablado hoy), y leerlo de principio a fin. Marías os hará sonreír, enfurecer, pensar, y reflexionar, y enriquecerá tanto vuestro léxico como vuestra mente. Como todos sus libros de artículos anteriores, Juro no decir nunca la verdad es una joya, y me ha dejado con ganas de que se publique ya el siguiente. ¡Espero que nunca deje de escribir!
Wednesday, May 11, 2016
Monday, May 09, 2016
El retorno del guantelete embrujado
La última vez que os hablé de Witchblade fue hace algo más de tres años, tras haberme leído el tomo que recopilaba los números inmediatamente posteriores al 150, el último escrito por Ron Marz e ilustrado por Stjepan Sejic. Aquel tomo, escrito por Tim Seeley con dibujos de Diego Bernard me dejó indiferente, y terminé la entrada sobre el mismo diciendo: "aunque no descarto volver a la serie en el futuro, no creo que vaya a suceder ni este año ni el que viene". Como podéis ver, y aunque no lo he hecho a propósito, no me equivoqué al predecir que no iba a apresurarme a volver a la serie, pues ha tardado tres años en volver a leerla.
La razón de mi regreso es doble. En primer lugar, Ron Marz regresó a Witchblade en el número 170, que es el primero que recopila este tomo, titulado Witchblade: Borne Again (números 170-174), y de todos es sabido que pienso que Marz ha sido el mejor guionista que la serie jamás ha tenido. En segundo lugar, Top Cow anunció que, tras veinte años de andadura, Witchblade iba a terminar con el número 185 el otoño pasado, y obviamente, dada mi historia con el personaje, no podía perderme tal evento, lo que significa que sin duda me haré con los siguientes tomos, que recopilan los diez últimos números de la veterana serie, en el futuro cercano. Estaréis de acuerdo conmigo, pues, en que ambas eran razones de peso para que volviera a leer Witchblade.
En cuanto a este tomo en particular, tras los sucesos acontecidos en los números 151 a 169 (que desconozco casi por completo), los lectores se encuentran con Sara Pezzini, la portadora del famoso guantelete místico, haciendo de sheriff en un pueblecito perdido de Nueva York. Según se nos va revelando a lo largo de la historia, Sara decidió abandonar el Witchblade de una vez por todas hace dos años, y desde entonces ha estado haciendo vida normal. Sin embargo, una serie de brutales asesinatos en este apacible pueblo la lleva -oh, sorpresa- a reencontrarse con el místico artefacto, y a aceptar que su destino está indisolublemente unido al guantelete.
Como ya he dicho, la historia corre a cargo de Ron Marz, quien nos regala buenos diálogos, personajes vivos y reales, y una trama interesante. El apartado artístico corre a cargo de Laura Braga (dibujos) y Betsy Gonia (color), dos desconocidas para mí pero cuyo trabajo, sin parecerme espectacular, me resultó de lo más agradable. El rotulado, sin embargo, me pareció algo extraño, pues tanto los bocadillos como las letras parecían provenir de la boca de un psicópata o un monstruo en vez de personas normales; pero a lo mejor el raro soy yo, no lo sé. Lo que sí sé es que este primer volumen de Witchblade: Borne Again me hizo pasar un rato de lo más entretenido, y a diferencia del que me leí hace tres años, me dejó con ganas de más. ¡Atentos, pues, al próximo tomo, que seguro que lo comentaré!
La razón de mi regreso es doble. En primer lugar, Ron Marz regresó a Witchblade en el número 170, que es el primero que recopila este tomo, titulado Witchblade: Borne Again (números 170-174), y de todos es sabido que pienso que Marz ha sido el mejor guionista que la serie jamás ha tenido. En segundo lugar, Top Cow anunció que, tras veinte años de andadura, Witchblade iba a terminar con el número 185 el otoño pasado, y obviamente, dada mi historia con el personaje, no podía perderme tal evento, lo que significa que sin duda me haré con los siguientes tomos, que recopilan los diez últimos números de la veterana serie, en el futuro cercano. Estaréis de acuerdo conmigo, pues, en que ambas eran razones de peso para que volviera a leer Witchblade.
En cuanto a este tomo en particular, tras los sucesos acontecidos en los números 151 a 169 (que desconozco casi por completo), los lectores se encuentran con Sara Pezzini, la portadora del famoso guantelete místico, haciendo de sheriff en un pueblecito perdido de Nueva York. Según se nos va revelando a lo largo de la historia, Sara decidió abandonar el Witchblade de una vez por todas hace dos años, y desde entonces ha estado haciendo vida normal. Sin embargo, una serie de brutales asesinatos en este apacible pueblo la lleva -oh, sorpresa- a reencontrarse con el místico artefacto, y a aceptar que su destino está indisolublemente unido al guantelete.Como ya he dicho, la historia corre a cargo de Ron Marz, quien nos regala buenos diálogos, personajes vivos y reales, y una trama interesante. El apartado artístico corre a cargo de Laura Braga (dibujos) y Betsy Gonia (color), dos desconocidas para mí pero cuyo trabajo, sin parecerme espectacular, me resultó de lo más agradable. El rotulado, sin embargo, me pareció algo extraño, pues tanto los bocadillos como las letras parecían provenir de la boca de un psicópata o un monstruo en vez de personas normales; pero a lo mejor el raro soy yo, no lo sé. Lo que sí sé es que este primer volumen de Witchblade: Borne Again me hizo pasar un rato de lo más entretenido, y a diferencia del que me leí hace tres años, me dejó con ganas de más. ¡Atentos, pues, al próximo tomo, que seguro que lo comentaré!
Saturday, May 07, 2016
Que se mueran los bellos
The Beauty es una serie escrita y dibujada por Jeremy Haun, co-escrita por Jason A. Hurley, y publicada por Image Comics. El tomo recoge los seis primeros números de la serie, y nos presenta una situación de lo más interesante. En el futuro cercano, una enfermedad de transmisión sexual llamada "The Beauty" (la Belleza) se ha extendido imparable por el mundo. Dicha enfermedad, sin embargo, no suena demasiado terrible cuando se describen sus efectos, ya que hace que quien la contrae se vuelva guapo, atractivo, y se convierta en objeto de deseo y modelo de belleza universal. Ni qué decir tiene, la gente, en vez de evitar contagiarse, lo que hace es tratar de contraerla, ya que todo el mundo quiere ser alto, guapo, y delgado sin tener que hacer ningún esfuerzo. ¿Enfermedad? ¡Esto es más bien una bendición! O eso piensan todos hasta que las personas afectadas empiezan a sufrir combustiones espontáneas y ahí se les acaban la belleza, los problemas, y la vida.
Investigando el caso se encuentran los detectives Foster y Vaughn (idénticos a Mulder y Scully, en mi opinión), quienes rápidamente se dan cuenta de que hay varias facciones interesadas en el asunto: los que buscan una cura para la enfermedad, los que la tienen pero no quieren distribuirla, y los que quieren enriquecerse a costa del sufrimiento de los congéneres. ¡Menos mal que esta historia es de ficción y no basada en hechos reales! Sea como fuere, la situación va empeorando poco a poco, y Foster y Vaughn se ven metidos hasta las cejas en una conspiración que amenaza con acabar con ellos y con millones de personas más si no se dan prisa en dejar listo de papeles al malo de turno.
El concepto de The Beauty me ha parecido sumamente original, y aunque la historia se desarrolla siguiendo las pautas tradicionales de los thrillers policíacos de acción, el conjunto resulta nuevo, fresco e interesante, y hace pasar un rato estupendo leyendo el relato. A esto ayudan los estupendos dibujos de Haun, que hace un trabajo excelente y retrata la acción con líneas claras y precisas. ¡Desde aquí os recomiendo que os hagáis con este tomo!
Investigando el caso se encuentran los detectives Foster y Vaughn (idénticos a Mulder y Scully, en mi opinión), quienes rápidamente se dan cuenta de que hay varias facciones interesadas en el asunto: los que buscan una cura para la enfermedad, los que la tienen pero no quieren distribuirla, y los que quieren enriquecerse a costa del sufrimiento de los congéneres. ¡Menos mal que esta historia es de ficción y no basada en hechos reales! Sea como fuere, la situación va empeorando poco a poco, y Foster y Vaughn se ven metidos hasta las cejas en una conspiración que amenaza con acabar con ellos y con millones de personas más si no se dan prisa en dejar listo de papeles al malo de turno.
El concepto de The Beauty me ha parecido sumamente original, y aunque la historia se desarrolla siguiendo las pautas tradicionales de los thrillers policíacos de acción, el conjunto resulta nuevo, fresco e interesante, y hace pasar un rato estupendo leyendo el relato. A esto ayudan los estupendos dibujos de Haun, que hace un trabajo excelente y retrata la acción con líneas claras y precisas. ¡Desde aquí os recomiendo que os hagáis con este tomo!
Friday, May 06, 2016
HVT

El HVT es una mini que representa a un personaje importante dentro de la facción. En mi caso, como compré un pack con una hacker ariadna (la mini que realmente me interesaba), esta técnico, y una mini de la facción japonesa, decidí utilizar a la técnico para representar al HVT.
Durante el juego tienes que intentar hackear, curar o poner un ingeniero cerca del HVT rival y evitar que se hagan con el tuyo.
La mini me encantó, aunque no tenía muy claro cómo pintarla. Empece con la típica imprimación en negro, y luego me decanté por ponerle la gorra naranja, lo que me llevó a poner las franjas naranjas en el pantalón. Finalmente, para completar el esquema, decidí poner el rojo. Por último, añadí unos detalles en morado para los cascos y el Ipad del hombro. Para terminar, y para representar un poco la estética manga futurista, le puse los labios verdes.
Espero que os guste.
Thursday, May 05, 2016
Siluetas descriptivas
Una de las cosas que he aprendido de varios artistas durante el último año es la importancia de las siluetas a la hora de diseñar personajes. Cuanto más única y descriptiva sea la silueta, más fácilmente reconocible será el personaje. Esto, obviamente, tiene sentido, pero muchas veces es difícil de recordar cuando uno está dibujando, y ésa es la razón por la que muchas veces todos los personajes acaban pareciéndose: estatura similar, cuerpos parecidos, caras idénticas... Vamos: que muchas veces todos los personajes son iguales, excepto por el peinado y el traje que llevan. Para luchar contra esto hay que buscar no sólo formas y siluetas individuales, sino que además transmitan alguna cualidad o característica del personaje. De nuevo, fácil de comprender, pero difícil de aplicar.
En cualquier caso, este boceto ultrarrápido encajado con bolígrafo verde primero y "terminado" con un grueso rotulador Sharpie responde a esa inquietud. No estoy diciendo que el diseño transmita todo lo que debería, o que se pueda considerar un éxito, pero ésa es la razón por la que tiene el aspecto que tiene. Quería hacer un enano, pero no quería que fuera simplemente un tipo musculoso de corta estatura: Supermán, pero bajo y barbudo. No. Ya habéis visto otras encarnaciones del mismo personaje aquí, aquí, y aquí, pero en esta ocasión traté de simplificar aún más las formas, y de llevarlo todo un paso más allá, quizá rozando la caricatura.
Curiosamente, escribir esta entrada me ha llevado el triple de tiempo que me costó hacer el dibujo, pero espero que al menos la explicación os haya resultado medio interesante. Enjoy!
En cualquier caso, este boceto ultrarrápido encajado con bolígrafo verde primero y "terminado" con un grueso rotulador Sharpie responde a esa inquietud. No estoy diciendo que el diseño transmita todo lo que debería, o que se pueda considerar un éxito, pero ésa es la razón por la que tiene el aspecto que tiene. Quería hacer un enano, pero no quería que fuera simplemente un tipo musculoso de corta estatura: Supermán, pero bajo y barbudo. No. Ya habéis visto otras encarnaciones del mismo personaje aquí, aquí, y aquí, pero en esta ocasión traté de simplificar aún más las formas, y de llevarlo todo un paso más allá, quizá rozando la caricatura.
Curiosamente, escribir esta entrada me ha llevado el triple de tiempo que me costó hacer el dibujo, pero espero que al menos la explicación os haya resultado medio interesante. Enjoy!
Tuesday, May 03, 2016
Ni segura ni despierta
Una de las cosas buenas (creo) que tiene el Kindle de Amazon es que te hace recomendaciones basadas en los libros que te has leído. Muchas veces, los libros que te recomienda están de oferta a precios ridículamente bajos, con lo que darle una oportunidad a nuevos autores y a novelas desconocidas se hace más fácil que si tuvieras que gastarte un dineral en algo que no tienes muy claro.
Uno de estos casos es el de No Longer Safe, libro escrito por la para mí desconocida escritora británica A.J. Waines. El resumen de la novela sonaba interesante: cuatro amigos en una cabaña escocesa rodeada de nieve, y un cadáver finiquitado por no se sabe quién. Como no me costaba ni dos dólares hacerme con el libro, le di al botón de comprar a ver qué pasaba.
Lo que me encontré, debo decir, tiene partes buenas y partes... menos buenas. En general, la novela me pareció entretenida y bastante bien escrita, aunque Alice, la protagonista, se hace un poco pesada debido a sus inseguridades y problemas adolescentes que todavía arrastra bien entrada en la veintena. Dudas aparte, Alice es bastante simpática, y aunque prueba no ser muy despierta en varios momentos de la historia, la joven logró interesarme en sus correrías: ¿por qué la había invitado su antigua amiga a la cabaña? ¿Qué le iba a pasar a la pobre? ¿Cuánto iba a tardar en descubrir que su amiga se la estaba jugando?
No obstante, y como ya he dicho, hay otros elementos que me impresionaron bastante menos. No Longer Safe plantea dos interrogantes principales que no se solucionan hasta el final de la novela, y uno de ellos me lo vi venir a kilómetros de distancia. Se supone que ambas revelaciones deben ser chocantes y sorprendentes, pero habiéndome leído sólo la cuarta parte del libro adiviné una de las dos sorpresas, y aunque la otra me sorprendió, tampoco fue para tanto, ya que la respuesta era claramente A o B, con lo que sabía que iba a ser una de las dos.
Además de estas sorpresas poco sorprendentes, en más de una ocasión más de un personaje toma decisiones estúpidas que nadie jamás tomaría en la vida real, o se guarda revelaciones e información importante de la que siempre dice "no, ahora no; ya te lo digo mañana". ¿Por qué mañana y no ahora? Obviamente, porque a la autora le conviene no revelar nada para mantener la tensión, y no se le ocurre otra forma de hacerlo que recurrir al viejo "ya te lo digo luego", lo que todos sabemos significa que al personaje en cuestión lo van a dejar listo de papeles antes de que pueda compartir lo que sabe.
Pese a todo esto, la trama se deja leer y proporciona un rato agradable, aunque al libro no le doy más de tres estrellas (y, en algunos momentos, dos y media). Es una historia competente pero no muy original, que entretiene sin pasarse y poco más. Esperemos que mi próxima compra del estilo me satisfaga más.
Uno de estos casos es el de No Longer Safe, libro escrito por la para mí desconocida escritora británica A.J. Waines. El resumen de la novela sonaba interesante: cuatro amigos en una cabaña escocesa rodeada de nieve, y un cadáver finiquitado por no se sabe quién. Como no me costaba ni dos dólares hacerme con el libro, le di al botón de comprar a ver qué pasaba.
Lo que me encontré, debo decir, tiene partes buenas y partes... menos buenas. En general, la novela me pareció entretenida y bastante bien escrita, aunque Alice, la protagonista, se hace un poco pesada debido a sus inseguridades y problemas adolescentes que todavía arrastra bien entrada en la veintena. Dudas aparte, Alice es bastante simpática, y aunque prueba no ser muy despierta en varios momentos de la historia, la joven logró interesarme en sus correrías: ¿por qué la había invitado su antigua amiga a la cabaña? ¿Qué le iba a pasar a la pobre? ¿Cuánto iba a tardar en descubrir que su amiga se la estaba jugando?
No obstante, y como ya he dicho, hay otros elementos que me impresionaron bastante menos. No Longer Safe plantea dos interrogantes principales que no se solucionan hasta el final de la novela, y uno de ellos me lo vi venir a kilómetros de distancia. Se supone que ambas revelaciones deben ser chocantes y sorprendentes, pero habiéndome leído sólo la cuarta parte del libro adiviné una de las dos sorpresas, y aunque la otra me sorprendió, tampoco fue para tanto, ya que la respuesta era claramente A o B, con lo que sabía que iba a ser una de las dos.
Además de estas sorpresas poco sorprendentes, en más de una ocasión más de un personaje toma decisiones estúpidas que nadie jamás tomaría en la vida real, o se guarda revelaciones e información importante de la que siempre dice "no, ahora no; ya te lo digo mañana". ¿Por qué mañana y no ahora? Obviamente, porque a la autora le conviene no revelar nada para mantener la tensión, y no se le ocurre otra forma de hacerlo que recurrir al viejo "ya te lo digo luego", lo que todos sabemos significa que al personaje en cuestión lo van a dejar listo de papeles antes de que pueda compartir lo que sabe.
Pese a todo esto, la trama se deja leer y proporciona un rato agradable, aunque al libro no le doy más de tres estrellas (y, en algunos momentos, dos y media). Es una historia competente pero no muy original, que entretiene sin pasarse y poco más. Esperemos que mi próxima compra del estilo me satisfaga más.
Sunday, May 01, 2016
El jardín (japonés) del Edén
Tokyo Ghost es una nueva serie de Image escrita por Rick Remender e ilustrada por Sean Murphy con colores de Matt Hollingsworth a la que le tenía echado el ojo desde antes incluso de que empezara a publicarse. Tras haber disfrutado inmensamente Chrononauts, tenía ganas de leer otro comic ilustrado por Murphy, y Tokyo Ghost sonaba de lo más interesante al mezclar acción futurista con samurai. Pero os lo cuento un poco mejor.
Tokyo Ghost transcurre en el año 2086, y nos presenta un futuro en el que todo el mundo es adicto a la tecnología y se pasa el día conectado a Internet sin salir al mundo real para nada. Éste es el caso del policía Led Dent, un bruto enorme que lleva una moto también enorme, y que es capaz de arrancarte los brazos por haber cometido un delito mientras mira una película porno en su pantalla holográfica portátil. Tratando de romper esta terrible adicción nos encontramos a su compañera, Debbie Decay, una de las poquísimas personas que jamás se enganchó a la tecnología, y que era novia de Dent hasta que el joven cambió sentimientos por entretenimiento digital. Desde entonces, y según Debbie, todavía son pareja, pero Dent apenas habla o la reconoce, así que la relación es más bien unidireccional.
Todo esto cambia cuando su jefe los manda desde su Los Ángeles natal a Tokyo para acabar con un dictador que ha creado una burbuja electromagnética que interfiere con la tecnología. Su misión es navegar hasta Tokyo, desactivar el campo electromagnético, masacrar a quien se tercie, y llevarse cuantos recursos puedan de vuelta a Los Ángeles. Sin embargo, ésta es precisamente la oportunidad que Debbie estaba buscando para escapar de su situación, pues la falta de tecnología en Tokyo podría ayudar a Dent a superar su adicción y volver a ser una persona normal. Así pues, Debbie se mete en el submarino con Dent y pone rumbo a Tokyo con la intención de no regresar jamás.
Una vez llegados a Japón, Debbie y Dent descubren que Tokyo es en verdad un paraíso natural, y que sus habitantes se rigen por el honorable código bushido de los samurai. Allí, todo el mundo colabora, se lleva bien, y vive una vida simple en la que lo importante es disfrutar de la naturaleza, darse a placeres sencillos, y tomarse las cosas con tranquilidad. Tan idílica existencia tiene todas las papeletas para durar eternamente, ¿verdad?
Pese a que os he contado la historia con bastante detalle, no os preocupéis que me he dejado muchísimas cosas en el tintero, y este resumen no os revela más que el marco en el que transcurre la acción. Dicha acción me ha encantado, y tanto la trama como los personajes me han hecho pasar un rato entretenidísimo tumbado en el sofá.
Ni qué decir tiene, las ilustraciones de Murphy me han parecido tan acertadas como en Chrononauts, y se nota que el artista se lo pasó en grande dibujando todas y cada una de las viñetas de los cinco números recogidos en este tomo. Así pues, y como ya os habréis visto venir, no puedo sino darle cinco estrellas a este primer volumen de Tokyo Ghost, y recomendaros que os lo leáis en cuanto tengáis la oportunidad. ¡Una lectura excelente!
Tokyo Ghost transcurre en el año 2086, y nos presenta un futuro en el que todo el mundo es adicto a la tecnología y se pasa el día conectado a Internet sin salir al mundo real para nada. Éste es el caso del policía Led Dent, un bruto enorme que lleva una moto también enorme, y que es capaz de arrancarte los brazos por haber cometido un delito mientras mira una película porno en su pantalla holográfica portátil. Tratando de romper esta terrible adicción nos encontramos a su compañera, Debbie Decay, una de las poquísimas personas que jamás se enganchó a la tecnología, y que era novia de Dent hasta que el joven cambió sentimientos por entretenimiento digital. Desde entonces, y según Debbie, todavía son pareja, pero Dent apenas habla o la reconoce, así que la relación es más bien unidireccional.
Todo esto cambia cuando su jefe los manda desde su Los Ángeles natal a Tokyo para acabar con un dictador que ha creado una burbuja electromagnética que interfiere con la tecnología. Su misión es navegar hasta Tokyo, desactivar el campo electromagnético, masacrar a quien se tercie, y llevarse cuantos recursos puedan de vuelta a Los Ángeles. Sin embargo, ésta es precisamente la oportunidad que Debbie estaba buscando para escapar de su situación, pues la falta de tecnología en Tokyo podría ayudar a Dent a superar su adicción y volver a ser una persona normal. Así pues, Debbie se mete en el submarino con Dent y pone rumbo a Tokyo con la intención de no regresar jamás.
Una vez llegados a Japón, Debbie y Dent descubren que Tokyo es en verdad un paraíso natural, y que sus habitantes se rigen por el honorable código bushido de los samurai. Allí, todo el mundo colabora, se lleva bien, y vive una vida simple en la que lo importante es disfrutar de la naturaleza, darse a placeres sencillos, y tomarse las cosas con tranquilidad. Tan idílica existencia tiene todas las papeletas para durar eternamente, ¿verdad?
Pese a que os he contado la historia con bastante detalle, no os preocupéis que me he dejado muchísimas cosas en el tintero, y este resumen no os revela más que el marco en el que transcurre la acción. Dicha acción me ha encantado, y tanto la trama como los personajes me han hecho pasar un rato entretenidísimo tumbado en el sofá.Ni qué decir tiene, las ilustraciones de Murphy me han parecido tan acertadas como en Chrononauts, y se nota que el artista se lo pasó en grande dibujando todas y cada una de las viñetas de los cinco números recogidos en este tomo. Así pues, y como ya os habréis visto venir, no puedo sino darle cinco estrellas a este primer volumen de Tokyo Ghost, y recomendaros que os lo leáis en cuanto tengáis la oportunidad. ¡Una lectura excelente!
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