Me gusta leer y ver la tele

Wednesday, June 11, 2014

Arte anónimo

Exit Through the Gift Shop es un documental fascinante por varias razones. Exit Through the Gift Shop comienza con el francés afincado en California Thierry Ghetta, un tipo que tiene una tienda de ropa en Los Angeles, pero cuya verdadera pasión es filmarlo absolutamente todo con su cámara. Un día, Guetta viaja a su París natal para ver a su primo, y descubre que su pariente se dedica al arte urbano usando el sobrenombre de Invader. Guetta empieza a acompañarlo entonces en sus aventuras nocturnas, filmando tanto la preparación de sus mosaicos en su estudio como la "puesta en escena" en la calle. A través de Invader, Guetta conoce a algunos de los más prominentes artistas del graffiti incluyendo a Shepard Fairey y, aduciendo que está trabajando en un documental sobre el street art, les pide permiso para acompañarlos en sus correrías, labor esta a la que se dedica por unos diez años y gracias a la cual oye hablar por primera vez de Banksy, el celebérrimo grafitero inglés cuya identidad continúa siendo un misterio para todo el mundo.
Empeñado en conocer a Banksy, Guetta hace todo lo posible por establecer contacto, y cuando finalmente lo consigue, Banksy le permite acompañarlo un par de veces. Esto marca el inicio de una larga colaboración durante la cual Banksy anima continuamente a Guetta a terminar su documental. Guetta acaba por acceder, con lo que regresa a Estados Unidos y se pasa varios meses encerrado en la sala de edición para transformar los miles de horas de grabaciones que tiene en algo coherente y mucho más corto que Guetta titula Life Remote Control. Cuando por fin termina la cinta, Guetta se la manda a Banksy para que le dé su opinión, y es aquí cuando empezamos a darnos cuenta de que Exit Through the Gift Shop realmente no es un documental sobre Banksy y los grafiteros dirigido por Guetta, sino un documental sobre Guetta dirigido por Banksy, y es entonces cuando las cosas dan un giro inesperado. Banksy, que para mantener su preciado anonimato aparece en el documental oscurecido y con la voz electrónicamente alterada, nos cuenta cómo Life Remote Control era un auténtico desastre, y cómo se le ocurrió que podía utilizar las horas y horas de vídeo que Guetta había grabado para contar la interesante historia del francés.
No sólo eso, sino que Banksy anima a Guetta a convertirse él mismo en artista callejero, sugerencia que Guetta acepta con un entusiasmo y dedicación que nadie se habría esperado. Lo primero que Guetta hace es cambiarse el nombre: a partir de ahora, será conocido como Mr. Brainwash, o MBW, como reza su firma. MBW empieza a "crear" arte callejero que no deja de ser una derivación de lo que el propio Banksy hace, y cuando el británico le sugiere hacer una exhibición con algunas piezas, MBW se pone manos a la obra con tal celo, tal pasión, y tal entusiasmo que genera cientos y cientos de "obras de arte". Claro que, realmente, MBW no las hace él mismo, sino que contrata a un equipo de diseñadores gráficos y otros artistas para que las hagan por él. Según se va acercando el día de la inauguración, todo se vuelve más y más caótico, pero al final la exposición resulta ser todo un éxito, y MBW se entrega de pleno a su nueva carrera artística mientras un sorprendido Banksy se queda preguntándose cómo las cosas se han salido tanto de madre.

El documental en sí mismo es muy interesante, pero más interesante aún resulta la especulación que, desde el estreno de Exit Through the Gift Shop en 2010, lo ha acompañado. Tanto críticos de arte como cinematográficos y público "no especializado" se preguntan si la historia de Guetta/MBW es real, o si todo es un montaje de Banksy para pasar el rato y para lanzar la carrera de un artista inexistente. Se especula que el propio Banksy podría ser responsable de las creaciones artísticas de MBW, hechas a propósito para parecer malas imitaciones de las del mismo Banksy, pero Banksy niega todo esto y dice que la historia de Guetta/MBW es verídica. No falta tampoco quien dice que MBW es realmente Banksy, pero las investigaciones que se han hecho en torno a Guetta parecen probar definitivamente que el francés no es Banksy; lo mismo que el documental prueba, en mi opinión, que Guetta/MBW no es realmente un artista, lo que abre el debate de qué es arte y si alguien que trabaja con un grupo de diseñadores gráficos para materializar su propia visión artística se puede considerar un verdadero artista. Al mismo tiempo, mucha gente piensa que el mismo Banksy no es un artista sino un vándalo que se dedica a pintarrajear por las calles, con lo que el debate no es tan sencillo como parece, ni la definición de palabras como "arte" y "artista" está tan clara o es tan simple como podría parecer a primera vista. Como podéis ver, Exit Through the Gift Shop es también más de lo que parece a primera vista, y toda esta metatextualidad me resultó tan estimulante como interesante, con lo que no puedo sino recomendaros que, si tenéis un mínimo interés en el mundo del arte, le echéis un vistazo a este documental, que vale mucho la pena.

Monday, June 09, 2014

Deformes y depravados

Tres años hacía desde que leí el décimo volumen de The Goon, así que ya os podéis imaginar las ganas con las que cogí The Deformed of Body and the Devious of Mind, el undécimo volumen de la serie escrita y dibujada por Eric Powell. Todos los números de la serie regular recopilados en este tomo son historias independientes que empiezan y acaban en las veintipocas páginas que cada una dura, y todas ellas mezclan, como siempre, el humor, el horror y los tortazos, y presentan una carga crítica y satírica que no se puede pasar por alto. Una feria con criaturas deformes torturando personas normales; unas vacaciones en las que un monstruo horrendo les roba las salchichas a los protagonistas; un conflicto entre el sindicato de trabajadores y el empresario codicioso que permite que sus empleados mueran en un incendio para cobrar el seguro sin sospechar el ajuste de cuentas que le espera; un grupo de huérfanos que se ve atacado por un monstruo infernal y necesita protección... Todo esto y mucho más se nos narra en las páginas de este tomo. Además, y también como suele ser costumbre, las ilustraciones de Powell y los colores de Dave Stewart son extraordinarios y suponen un verdadero deleite visual, así que, si queréis pasar un buen rato con Goon y Franky, os recomiendo que no os perdáis este volumen de sus aventuras.

Saturday, June 07, 2014

La caída de los Jedi

El otro día terminé de leerme Revenge of the Sith, y debo decir que esta adaptación de Matthew Stover del guión de George Lucas me gustó infinitamente más que la película en que está basada, lo cual me alegró sobremanera ya que este libro fue un inesperado regalo de cumpleaños que nuestro querido co-blogueador Halagan me mandó hace unos meses con el guasón mensaje de "te gustará si le das una oportunidad", pues bien sabía el vallisoletano lo poco que me gustó la película. Afortunadamente, la novela está muy bien escrita y captura las emociones y personalidades de los personajes protagonistas de forma excelente. La historia, como todos sabemos, es triste, oscura y deprimente, y Stover la narra con sobriedad, agudeza y precisión, logrando retratar la desesperación de los últimos días de la República de forma magnífica. De hecho, tanto me gustó la novela que un par de veces se me ocurrió que tal vez podría ver la película de nuevo, pero entonces recordé lo poco que me gustó en su día, y resistí la tentación. Lo que sí que me han entrado ganas de ver ahora es la serie The Clone Wars, con lo que, dado que el verano está a la vuelta de la esquina, es posible que lo haga. Mientras tanto, si os apetece leer un buen libro de Star Wars, sin duda os recomiendo éste, y de paso le agradezco a Hal su regalo. ¡De lo más acertado!

Thursday, June 05, 2014

Dos decepciones

Como no todo lo que leo o veo es siempre fantástico y entretenido, aquí tenéis un par de ejemplos de decepciones recientes.

Para empezar, una película: Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides. Llevaba tiempo queriendo ver esta cuarta entrega de las aventuras del capitán Jack Sparrow, pero si la tercera ya me desagradó, esta cuarta se lleva la palma. Para ser completamente honesto, debo admitir que sólo presté atención durante los primeros cincuenta y cinco minutos más o menos, y tras la escena con las sirenas, me rendí, cogí el portátil, y dejé que la película continuase mientras yo me dedicaba a hacer cosas más interesantes. De vez en cuando levanté la cabeza, vi que una vez más los protagonistas estaban enzarzados en una gigantesca y caótica batalla, y continué navegando por Internet. O sea, que ni sé cómo termina la película, ni me interesa.
Y para terminar, un libro (que, por cierto, ha sido adaptado al cine): John Dies at the End, de David Wong. La novela está protagonizada por un par de perdedores que se ven envueltos en una aventura con tintes de horror, ciencia ficción, lo paranormal, y la paranoia que caracteriza las historias de H.P. Lovecraft. Aunque en teoría está narrada en clave de humor y se supone que es graciosísima, a mí no sólo no me hizo maldita la gracia, sino que ni siquiera me vi con fuerzas de terminarla. Las primeras 100 páginas las aguanté bastante bien; las siguientes 100 se me hicieron pesadas y cansinas; las siguientes 100 pusieron a prueba los límites de mi paciencia; y las últimas 160 decidí que mejor no me las leía. O sea, que ni sé cómo termina el libro, ni me interesa.

Así que ya veis: no siempre acierto con lo que escojo ver o leer. Con algo de suerte, no habrá más decepciones este año, aunque nunca se sabe. De todas formas, ¡os mantendré informados!

Tuesday, June 03, 2014

Los cien (y bajando en cada episodio)

Los cien es una nueva serie del canal Syfy que nos presenta a los últimos supervivientes de la raza humana (o eso piensan ellos) viviendo en una estación orbital ya que, después de una guerra nuclear, la Tierra es inhabitable.  Sin embargo, después de cien años en el espacio, la estación está fallando y  sus habitantes sólo ven una salida:  mandar a gente a la Tierra para ver si es habitable otra vez. Así pues, para comprobarlo, no se les ocurre otra cosa que mandar a 100 chavales presos en su centro penitenciario, sin comida ni herramientas ni nada que les sirva de mucha ayuda. Eso sí: les ponen unas pulseritas muy monas para comprobar sus constantes vitales. Esta premisa facilita dos escenarios para la serie: la estación espacial, donde las tensiones crecen tanto por el mal funcionamiento de la misma como por las intrigas políticas que en ella tienen lugar; y la Tierra, con 100 adolescentes en plan El señor de las moscas luchando por sobrevivir mientras investigan el planeta y descubren algunas de sus sorpresas. 

Los cien es una serie interesante, aunque la premisa de partida sea bastante absurda. Además, a los guionistas no les tiembla el pulso a la hora de cargarse personajes, y los efectos son bastante buenos. Ya veremos cómo se va desarrollando la trama, pero por el momento es bastante recomendable para los amantes de la ciencia ficción. Sólo espero que no degenere en una especie de Sensación de vivir apocalíptico porque, cómo no, las tías están todas buenísimas de la muerte aunque no tengan una peluquería, ni maquillaje ni nada para depilarse, y los tipos están fuertes aunque su vida entera la han pasado en el espacio en prisión. Habrá que ver cómo sigue.

Los peligros de la frontera

El viernes pasado, mi querida esposa y yo asistimos al estreno de A Million Ways to Die in the West, la última gamberrada del creador de Family Guy, Seth MacFarlane. Co-escrita, dirigida y protagonizada por el mismo MacFarlane, esta divertida comedia cuenta con un reparto de lujo que incluye a Charlize Theron, Neil Patrick Harris, Liam Neeson, Giovanni Ribisi, Amanda Seyfried, Sarah Silverman y Wes Studi, e incluye cameos de actores como Ryan Reynolds, Jamie Foxx, Ewan McGregor, y el humorista Bill Maher. Pero el mejor cameo me lo callo, pues resulta desternillante y completamente inesperado, y no quiero destripar nada.

A Million Ways to Die in the West nos presenta la típica historia del chico amable y simpático (MacFarlane) que de pronto se queda sin novia (Seyfried), y sus esfuerzos por lograr que deje a su nuevo amor (Harris) y vuelva con él. Todo esto transcurre en la frontera del oeste en el año 1886, cuando la vida era dura, la ley del más rápido imperaba, y prácticamente cualquier cosa te podía matar. Con un humor típicamente MacFarlane que o te gusta o te parece juvenil y ofensivo, la película encadena un gag tras otro, una broma tras otra, y un chiste tras otro de principio a fin, y yo me lo pasé en grande viendo las desventuras de Albert Stark (MacFarlane) y las peripecias por las que pasa hasta encontrar la resolución a sus problemas, que no hacen sino multiplicarse a medida que avanza la historia.

En resumen: si os gusta el humor de MacFarlane, lo más probable es que la película os resulte de lo más entretenida e hilarante. Si por el contrario hace tiempo que dejasteis de verle la gracia a Family Guy, mejor será que os mantengáis alejados de este comedia del oeste y alquiléis Rango o Blazing Saddles en su lugar. Yo me divertí un montón y no tendría ningún problema en verla otra vez, pero como el humor es algo bastante personal, avisados quedáis: o la odiaréis, u os encantará. De un modo u otro, ¡no dejéis de contarnos vuestras impresiones cuando la veáis!

Sunday, June 01, 2014

Regreso al futuro

Hace un par de días tuve el placer de ver Days of Future Past, la nueva película protagonizada por los X-Men, y hay que ver lo mucho que me gustó. En el futuro, los Centinelas han diezmado la población mutante, y a los pocos miembros supervivientes de los X-Men se les ocurre un plan para cambiar las cosas: mandar a Lobezno al pasado para impedir que Bolívar Trask convenza al gobierno de que invertir en su programa de Centinelas es una buena idea. ¿Será capaz el popular mutante canadiense de cumplir con su misión?

Days of Future Past me encantó y no sentí que me hubiera perdido demasiado al no haber visto First Class todavía pese a que los eventos de esta última son importantes ya que, en DOFP, Lobezno viaja al año 1973, diez años después de lo que se narra en First Class, y lo que sucede en dicha película influye en la trama de DOFP, y los personajes supervivientes aparecen en DOFP y cuentan con gran protagonismo. O sea, que ni no habéis visto First Class aún, os recomiendo que la veáis antes de ir al cine a ver DOFP, pero tampoco pasa nada si, como yo, aún no lo habéis hecho, porque en DOFP se da toda la información necesaria para que el espectador no vaya perdido.

Days of Future Past me resultó entretenidísima, con una historia emocionante, personajes interesantes, y un ritmo endiablado que no decae en ningún momento. Una vez vista, no me extraña la fantástica nota que tiene en Rotten Tomatoes, y las excelentes críticas que ha recibido me parecen más que merecidas. Así pues, si tenéis siquiera el más mínimo interés en los mutantes más famosos de Marvel, haceos un favor e id a ver Days of Future Past este mismo fin de semana. ¡Satisfacción garantizada!