Me gusta leer y ver la tele

Friday, May 23, 2014

Nuevas aventuras espeleológicas


Como hacía varios meses de mi primera visita a The Cave, decidí regresar a esta cueva del crimen tras terminar Undead Nightmare para pasarme el juego con otros personajes diferentes. Si recordáis lo que os conté sobre The Cave en enero, el jugador debe elegir tres de los siete personajes disponibles en cada partida, y dado que la primera vez escogí a los gemelos, el monje y la viajera del tiempo, todavía me quedaban cuatro personajes nuevos con sus correspondientes niveles inexplorados para desvelar los misterios de la cueva. Así pues, y tras pensármelo muy mucho, escogí a la aventurera, al caballero y al paleto sureño, y descendí una vez más a las profundidades de la cueva. Curiosamente, estos tres niveles me gustaron más que los tres que elegí originalmente, y aunque las historias son tan oscuras como las tres anteriores, me resultaron más interesantes y "agradables": la pirámide egipcia que explora la aventurera, el castillo con princesa y dragón incluidos por el que se pasea el caballero, y la feria por la que corretea el paleto. De hecho, me lo pasé tan bien que al día siguiente de terminarme el juego lo empecé por tercera vez y me dispuse a pasármelo una vez más para ver el último nivel que me faltaba. Así pues, escogí a la científica, que era el único personaje con el que aún no había jugado, y completé mi equipo de exploradores con un personaje de cada uno de mis dos grupos anteriores: el monje y la aventurera. Dado que ya me conocía todos los niveles excepto por el complejo subterráneo de alta seguridad de la científica, esta tercera aventura espeleológica me la pasé a velocidad de vértigo, pero no por ello la disfruté menos. Eso sí: ahora que ya me he pasado The Cave tres veces de principio a fin y he visto todos los niveles, creo que me voy a tomar un descanso y probar otros juegos antes de regresar por cuarta y quinta vez. Sí, lo habéis leído bien: estoy seguro de que me pasaré el juego un par de veces más para conseguir varios achievements que todavía me faltan y encontrar algunas pinturas rupestres que aún se me resisten. ¡Pero no os preocupéis, que os mantendré informados de mis aventuras subterráneas!

Wednesday, May 21, 2014

Monday, May 19, 2014

De fantasmas y crónicas

Hoy tenemos un post doble. Por un lado, hace poco terminé el tercer volumen de las Crónicas de Belgarath de David Eddings, y no pasó absolutamente nada interesante. Como ya pasó en la segunda entrega, los protagonistas siguen su interminable viaje (por territorio enemigo esta vez), pero sin tener ningún problema, ni siquiera cuando se meten en la ciudad más remota y peligrosa donde hay un malo maloso. Como como el cuarto no mejore no creo que el quinto sea leído.

Por otro lado, hace poco también termine Armas de Tanith, el cuarto volumen de la saga de Los fantasmas de Gaunt de Dan Abnett, y en mi opinión es el mejor de la serie. Por primera vez aparece la aviación, y tanto los combates aéreos como el transporte hasta las ciudades a tomar y los desembarcos de tropas están muy bien narrados.

En esta ocasión, el libro se divide en dos partes o misiones: la primera, la toma de una ciudad por parte (entre otros) del regimiento de Tanith; y la segunda parte del libro nos cuenta cómo cuatro pelotones son infiltrados en territorio hostil antes de la gran invasión para acabar con un general enemigo. Todo esto en un mundo tan contaminado que las ciudades están en cúpulas en las cimas de las montañas para evitar los gases tóxicos, con lo que no hay posibilidad de que los carros de combate tomen parte en los combates. La imagen de aquí al lado ilustra perfectamente lo que tuvieron que sufrir nuestros muchachos para llegar a las ciudades enemigas.

Como sus predecesores, la acción en Armas de Tanith es trepidante, y el lector va de combate en combate sin tiempo para descansar mientras cada pelotón se enfrenta a situaciones límite. Y aun así, entre tanta acción, hasta hay tiempo de juzgar a alguno de nuestros queridos protagonistas por un crimen que no habían cometido. Sin duda, una saga genial y espero que no decaiga el nivel. 

El dúo dinámico

Por fin ha llegado el día de asistir al concierto más esperado de los últimos veinticinco años. Pero, ¿he dicho "esperado"? Tal vez debería decir "insospechado", ya que no sé a quién se le habría podido ocurrir emparejar a Jem con Audrey. Y por si acaso os falla la memoria, dejadme que os recuerde que Jem es la protagonista de Jem & the Holograms, serie animada que debutó en 1985 y que me imagino hizo las delicias de las jóvenes que la siguieran; y que Audrey es, cómo no, la planta carnívora que todos conocemos de The Little Shop of Horrorsla película de Roger Corman de 1960, o del remake de 1986 de Frank Oz con Rick Moranis. ¿Que cómo se me ocurrió poner a ambos personajes juntos, me preguntáis? La historia, como Nash suele señalar, puede que os resulte más interesante que el propio dibujo.
Resulta que, en mi escuela, cada primavera hacemos un musical (o hacen, porque yo no tengo nada que ver con la producción), y este abril pasado le tocó el turno a Little Shop of Horrors. Como no soy muy aficionado a los musicales, confieso que no fui a verlo, pero lo que sí vi fue la preview que nos hicieron un día, en la que tuve ocasión de contemplar a la famosa planta carnívora cantando en el escenario (digna de ver, por cierto). Un par de días antes había leído en Internet que, como Hollywood siempre anda escaso de ideas, no sé qué estudio estaba trabajando en una versión con actores reales del "clásico" animado Jem y los Hologramas, y se acababa de anunciar el reparto. Y así, de pronto, los dos musicales ochenteros se fusionaron en mi inquieta cabecita y se me ocurrió que sería de lo más gracioso ver a Jem y Audrey cantando juntas... antes de que Audrey se merendara a la pelirrosa, claro.
El dibujo en sí no me llevó más que una hora u hora y media, y una vez lo tuve entintado, lo escaneé y lo coloreé con mi Cintiq usando, como siempre, Sketchbook Pro. Una vez hecho eso, me pasé a Photoshop, escribí el texto, y di por terminado el dibujo ¡Espero que os guste!

Saturday, May 17, 2014

La saga continúa

Tras releerme el primer volumen y devorar el segundo y tercero, no puedo sino afirmar que Saga es una de las mejores series que jamás he leído. Los dibujos de Fiona Staples son fantásticos, pero es la historia de Brian K. Vaughan lo que verdaderamente me atrapa, ya que es sorprendente, dinámica, de ritmo endiablado, y combina momentos de acción con otros de infinita ternura de forma sublime.

Por si no lo sabéis, Saga cuenta las peripecias de Marko y Alana dos desertores de sus respectivos ejércitos que se enamoran y deciden casarse y huir para criar a su hija lejos de la guerra que ha desolado sus planetas y la galaxia durante generaciones. La miríada de personajes que los persiguen lo hacen no tanto porque sean desertores, sino porque se hayan atrevido a casarse y reproducirse, ya que Alana y Marko pertenecen a razas diferentes y esta unión está pero que muy mal vista. Dichos secundarios resultan tan interesantes como los propios protagonistas, y la forma en que sus relaciones van perfilándose y transformándose no hace sino darle más profundidad a la serie y hacerla incluso más entretenida. Así pues, si aún no estáis leyendo Saga, corregid vuestro error y empezad ahora mismo, que no os arrepentiréis.

Thursday, May 15, 2014

Francotiradores


Como todo buen regimiento, el 501 tiene su grupo de exploradores y francotiradores. El 501 tiene concretamente dos: los francotiradores humanos y los Ratlings (estos últimos son como los hobbits: expertos en infiltración debido a su agilidad y pequeño tamaño).

Aunque, como todos los humanos, son bastante "frágiles" en comparación con el resto de bichos que viven y mueren en la galaxia, y su principal cualidad es que no se les ve hasta que han disparado. Sus capas reversibles con dos tipos de camuflaje según el terreno hace su trabajo más fácil.

Aquí os dejo a 3 francotiradores humanos, y dentro de poco espero terminar el pelotón Railing. ¡Espero que os gusten!

Si te comes un dedo del pie

El octavo volumen de Chew sigue siendo tan rocambolesco como los anteriores. En esta ocasión, Tony Chu es capaz de comunicarse con su difunta hermana Toni gracias al dedo gordo del pie de la misma, que convenientemente se amputó y refrigeró para que su hermano pudiera consumirlo antes de su defunción. Dados los poderes de nuestro protagonista, y debido también a la receta que su novia Amelia y su hija Olive le preparan y que lo hacen alucinar como nunca (hilarante es la escena con Chu y su compañero Colby tratando de detener a un sospechoso mientras alucinan lo indecible debido al colocón que llevan ambos), Tony es capaz de hablar con Toni para descubrir los detalles necesarios para atrapar al responsable de la muerte de su hermana, quien le puede explicar todo esto gracias a sus propios y particulares poderes. ¿Suena extraño e indescifrable? Eso es porque no habéis estado siguiendo una de las series más raras, originales, e idiosincráticas de los últimos años. Personalmente, me lo he pasado en grande con este tomo, y espero ansioso la publicación del próximo. ¡No esperéis más, y empezad a leer Chew!