Me gusta leer y ver la tele

Tuesday, March 11, 2014

Necrópolis

Necrópolis es la tercera entrega de las aventuras y desventuras de Los primeros de Tanith, escrita magníficamente como las anteriores, de las que ya os hablé, por Dan Abnett.
En esta novela se nos cuenta el asedio de la ciudad colmena Vervun por tropas de su ciudad vecina, Ferrozoica. En los primeros momentos del ataque se nos van presentando diferentes ciudadanos de las diferentes clases sociales que habitan la colmena, y cómo consiguen (o no) sobrevivir. Ante el fuerte ataque injustificado, los dirigentes de la ciudad piden ayuda al Emperador, que envía varios regimientos de la Guardia Imperial, entre ellos nuestros queridos amigos comandados por Gaunt.

Necrópolis es una novela dura e intensa en la que tienes poco tiempo para descansar ya que vas de un combate a otro en los diferentes frentes. Al enemigo que ven de frente se suman los traidores, cobardes y desgraciados que quieren sacar provecho aunque esto suponga la muerte civiles y soldados. En pocas palabras: lo que pasa en la vida real. Además, por una vez no sólo vemos el sufrimiento de las tropas, sino que Abnett nos relata de forma magistral lo dura que puede ser una guerra desde el punto de vista de los civiles.

Está claro que Necrópolis no es una novela que le pueda recomendar a Finn, ya que es el ejemplo perfecto de lo que está rehuyendo, pero al resto de personas que quieran disfrutar de una buena novela bélica, seguro que os encanta. El único “fallo” que tiene es que no se tiene en cuenta para nada el combate aéreo ni las naves que transportaron a los regimientos al combate. Se podían haber buscado una excusa para semejante desaparición, pero bueno: como el resto de la novela es fantástica,  pasaremos por alto este descuido. Por lo demás, ¡una novela magnífica!

Monday, March 10, 2014

Trescientos dos

El viernes pasado asistí al estreno de 300: Rise of an Empire, secuela de la popular película basada en el comic de Frank Miller que sorprendió a propios y extraños en 2007, y de la que no había visto ni un tráiler, ni un fotograma, ni nada de nada; pero un amigo profesor de historia antigua (Ancient Civilizations es como se llama la clase) quería ir a verla y me convenció para que lo acompañara. Dado que la primera película me encantó cuando la vi hace ya la friolera de siete años (y, casualmente, en el cine con el mismo amigo), no le costó mucho convencerme, así que nos personamos en The Majestic después de clase, y nos preparamos para disfrutar lo que a buen seguro iba a ser un espectáculo sangriento y violento como pocos. Y no nos equivocamos.

Rise of an Empire transcurre paralelamente a los eventos narrados en 300, y ambas historias se intersectan en un par de ocasiones. En general, la película me resultó entretenida, aunque también se me hizo algo pesada y larga, y dado que el film sólo dura una hora y tres cuartos, eso no es algo particularmente positivo. Creo que el problema principal fue que me resultó demasiado repetitiva y tan solo medianamente interesante, ya que puede que Nash sea capaz de disfrutar hora y tres cuartos de mandobles y miembros cercenados, pero yo estaba saturado bastante antes de llegar al final del metraje. Las ultraviolentas escenas de batalla (o sea, la práctica totalidad de la película) están bien rodadas y coreografiadas, pero una tras otra después de otra más acabaron por hastiarme. Al menos, la película es visualmente gloriosa, y eso precisamente fue lo que mantuvo mi interés, ya que la historia de los atenienses liderados por Temístocles partiéndose las caras contra Jerjes, Artemisia y los persas resulta más bien una excusa para lo que acontece: violencia estilizada a cámara lenta de principio a fin de la película.

Dicho todo eso, y como ya he mencionado en el párrafo anterior, la película no me disgustó, pero me habría gustado mucho más si la cinta hubiera durado, digamos cuarenta y cinco minutos, porque entonces me habría parecido mucho más intensa y menos redundante. Si la habéis visto, ¡no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!

Saturday, March 08, 2014

Esquinado

Este tipo de torva mirada y de aspecto más bien esquinado está basado en uno de los concursantes de la vigésimo tercera temporada de The Amazing Race, programa que Crystal y yo seguimos con entusiasmo entrega tras entrega. A los dos nos cae bastante gordo, pero tiene una cara interesante y por eso se convirtió en mi sujeto durante la reunión de profesores de la semana pasada. Enjoy!

Thursday, March 06, 2014

Ready Player One?

Mi penúltima lectura ha sido Ready Player One, escrita por Ernest Cline. La premisa parece muy típica: un mundo futurista que es una auténtica pena, hambre, pobreza, falta de combustible, y un mundo virtual al que todo el mundo escapa para vivir vidas mejores. Cómo no, un chaval huérfano que vive con su malvada tía, y la búsqueda de un tesoro que le saque del infierno donde vive es el eje central del libro. La gracia es que, para encontrar el tesoro escondido en ese mundo virtual, la persona que lo busque tiene que conocer los 80: las películas, series, música, etc, con lo que son continuas las referencias y citas de éstas en el libro, lo que hace que siempre tengas una media sonrisa en la cara mientras lees.

El mundo virtual es una mezcla entre World of Warcraft y Second Life: se puede comprar, vender, trabajar, e incluso ir al colegio con tu avatar, pero también puedes ir a mundos donde enfrentarte a demonios, elfos, klingon, tropas de asalto y todo lo que quieras. Si matan a tu avatar, pierdes todo lo que tenías y tienes que volver a empezar de cero.

Sin ser una obra maestra de la literatura, Ready Player One es una auténtica pasada de libro, y lo disfrutas de principio a fin. Es como esas películas de los 80 que aparecen en el libro: geniales divertidas y sencillas. No sé qué estáis leyendo, pero dejadlo aparcado para disfrutar de este libro.

Os dejo un trailer bastante chulo hecho por fans que refleja muy bien el espiritu del libro.

Wednesday, March 05, 2014

El coleccionista de habilidades

Después de un sexto volumen que me dejó algo indiferente, me alegra decir que Bad Apples, el tomo que recopila los números 31 al 35 de la serie Chew me ha encantado. John Layman y Rob Guillory muestran una vez más su lado más alocado, creativo y sorprendente, y nos regalan una historia rocambolesca en la que la hilaridad y el horror más disparatado se combinan para crear un cómic con una personalidad única y como ningún otro. En esta ocasión, Tony Chew, tras el sorprendente desenlace del tomo anterior, ha desenterrado el hacha de guerra y está decidido a no dejar títere con cabeza para encontrar al Coleccionista, ese genio diabólico que ha operado en la sombra desde el principio de la serie. Al mismo tiempo, el incombustible Colby se ve acosado por partida doble (o triple, según se mire), con resultados tan grotescos como desternillantes. Y para redondearlo todo, se descubren los tejemanejes de algunos secundarios y otros nos sorprenden con giros inesperados.

En resumen: Chew sigue ofreciendo grandes dosis de originalidad tras 35 números (o siete tomos, como prefiráis), y espero que Layman y Guillory continúen entreteniéndonos por muchos más. Si aún no le habéis hincado el diente, no lo dudéis más y probadla, que seguro que os gusta.

Monday, March 03, 2014

A martillazo limpio

Hammered es el tercer libro de las Crónicas del druida de hierro escritas por Kevin Hearne, y es igual de entretenido que los dos anteriores. En esta ocasión, y tal y como se apuntó al final de Hexed, Atticus tiene que vérselas con el panteón nórdico por una serie de razones que no voy a desvelar aquí. A tal efecto, el milenario druida reúne un equipo de lo más interesante formado por personajes de distintos poderes que tampoco voy a destripar, y viaja a Asgard para vérselas con prácticamente todos los dioses y valkirias que tienen a bien aparecer.

Como en entregas anteriores, el libro está repleto de humor y personajes interesantes, y la historia general de la saga avanza hacia lo que varios dioses (incluido uno muy famoso con quien Atticus se va de bares en una desternillante escena) profetizan va a ser un desastre de proporciones cósmicas. Con tales  augurios, las cosas no pintan pero nada bien para el pelirrojo druida, pero los lectores (o, al menos, yo) ya se están frotando las manos tratando de imaginarse los cataclismos que se avecinan.

Algo que me gusta de esta serie y que se ve perfectamente ilustrado en Hammered es la forma en que Hearne narra las batallas. Aunque el autor nos esté contando un enfrentamiento cruento con decenas de combatientes y de consecuencias cósmicas, no se extiende más de lo necesario (muchos dirían que lo hace menos de lo necesario, de hecho), y las peleas son cortas pero intensas, bien desarrolladas pero breves. Esto, en mi opinión, hace que las novelas de esta serie sean dinámicas y que no resulten cansinas, y logra que no me aburra con una retahíla de mandobles y fintas que no me hacen ninguna falta para comprender lo que está sucediendo. Hearne parece tener claro que las batallas son parte de su historia, pero que su historia no es una batalla o sucesión de las mismas, y eso es muy de agradecer, especialmente cuando tantos autores pasan decenas de páginas describiendo cómo el héroe rotó el codo veinte grados para bloquear la acometida de su enemigo, quien trataba de hundirle la espada cinco centímetros y medio en el cuello al lanzarla en un ángulo agudo de cuarenta y tres grados desde una distancia de dos metros y treinta y seis centímetros. Cuando quiera leerme un manual de esgrima, me compraré uno.

Otra cosa que me gusta tanto como a Nash molesta es que los dioses en esta serie no sean inmortales (excepto los de algunos panteones en particular), y que básicamente fueran creados por los humanos que creían en ellos y les rendían culto, algo que, si mal no recuerdo, también hace Terry Pratchett en DiscWorld. Esta humanización de los dioses los convierte en personajes mucho más interesantes al añadir una dosis de incertidumbre con respecto a sus capacidades e integridad física que no suele estar presente en otras series de fantasía en las que las deidades hacen y deshacen a su antojo sin que nadie pueda hacer nada al respecto. En mi opinión, todo un acierto.

Pese a que sigo pensando que esta serie es Dresden Light, no es menos cierto que, de momento, los tres libros que me he leído me han hecho pasar un rato de lo más agradable y no puedo dejar de recomendároslos. Si no sois Nash, ¡os encantarán!

Saturday, March 01, 2014

Tipos con gafas

Aquí tenéis un par de garabatos rápidos que hice el otro día, y que no tienen nada que ver el uno con el otro, excepto porque ambos son hombres, y ambos llevan gafas. Bien pensado, ¡está claro que sí que tienen elementos en común!