Me gusta leer y ver la tele

Thursday, March 06, 2014

Ready Player One?

Mi penúltima lectura ha sido Ready Player One, escrita por Ernest Cline. La premisa parece muy típica: un mundo futurista que es una auténtica pena, hambre, pobreza, falta de combustible, y un mundo virtual al que todo el mundo escapa para vivir vidas mejores. Cómo no, un chaval huérfano que vive con su malvada tía, y la búsqueda de un tesoro que le saque del infierno donde vive es el eje central del libro. La gracia es que, para encontrar el tesoro escondido en ese mundo virtual, la persona que lo busque tiene que conocer los 80: las películas, series, música, etc, con lo que son continuas las referencias y citas de éstas en el libro, lo que hace que siempre tengas una media sonrisa en la cara mientras lees.

El mundo virtual es una mezcla entre World of Warcraft y Second Life: se puede comprar, vender, trabajar, e incluso ir al colegio con tu avatar, pero también puedes ir a mundos donde enfrentarte a demonios, elfos, klingon, tropas de asalto y todo lo que quieras. Si matan a tu avatar, pierdes todo lo que tenías y tienes que volver a empezar de cero.

Sin ser una obra maestra de la literatura, Ready Player One es una auténtica pasada de libro, y lo disfrutas de principio a fin. Es como esas películas de los 80 que aparecen en el libro: geniales divertidas y sencillas. No sé qué estáis leyendo, pero dejadlo aparcado para disfrutar de este libro.

Os dejo un trailer bastante chulo hecho por fans que refleja muy bien el espiritu del libro.

Wednesday, March 05, 2014

El coleccionista de habilidades

Después de un sexto volumen que me dejó algo indiferente, me alegra decir que Bad Apples, el tomo que recopila los números 31 al 35 de la serie Chew me ha encantado. John Layman y Rob Guillory muestran una vez más su lado más alocado, creativo y sorprendente, y nos regalan una historia rocambolesca en la que la hilaridad y el horror más disparatado se combinan para crear un cómic con una personalidad única y como ningún otro. En esta ocasión, Tony Chew, tras el sorprendente desenlace del tomo anterior, ha desenterrado el hacha de guerra y está decidido a no dejar títere con cabeza para encontrar al Coleccionista, ese genio diabólico que ha operado en la sombra desde el principio de la serie. Al mismo tiempo, el incombustible Colby se ve acosado por partida doble (o triple, según se mire), con resultados tan grotescos como desternillantes. Y para redondearlo todo, se descubren los tejemanejes de algunos secundarios y otros nos sorprenden con giros inesperados.

En resumen: Chew sigue ofreciendo grandes dosis de originalidad tras 35 números (o siete tomos, como prefiráis), y espero que Layman y Guillory continúen entreteniéndonos por muchos más. Si aún no le habéis hincado el diente, no lo dudéis más y probadla, que seguro que os gusta.

Monday, March 03, 2014

A martillazo limpio

Hammered es el tercer libro de las Crónicas del druida de hierro escritas por Kevin Hearne, y es igual de entretenido que los dos anteriores. En esta ocasión, y tal y como se apuntó al final de Hexed, Atticus tiene que vérselas con el panteón nórdico por una serie de razones que no voy a desvelar aquí. A tal efecto, el milenario druida reúne un equipo de lo más interesante formado por personajes de distintos poderes que tampoco voy a destripar, y viaja a Asgard para vérselas con prácticamente todos los dioses y valkirias que tienen a bien aparecer.

Como en entregas anteriores, el libro está repleto de humor y personajes interesantes, y la historia general de la saga avanza hacia lo que varios dioses (incluido uno muy famoso con quien Atticus se va de bares en una desternillante escena) profetizan va a ser un desastre de proporciones cósmicas. Con tales  augurios, las cosas no pintan pero nada bien para el pelirrojo druida, pero los lectores (o, al menos, yo) ya se están frotando las manos tratando de imaginarse los cataclismos que se avecinan.

Algo que me gusta de esta serie y que se ve perfectamente ilustrado en Hammered es la forma en que Hearne narra las batallas. Aunque el autor nos esté contando un enfrentamiento cruento con decenas de combatientes y de consecuencias cósmicas, no se extiende más de lo necesario (muchos dirían que lo hace menos de lo necesario, de hecho), y las peleas son cortas pero intensas, bien desarrolladas pero breves. Esto, en mi opinión, hace que las novelas de esta serie sean dinámicas y que no resulten cansinas, y logra que no me aburra con una retahíla de mandobles y fintas que no me hacen ninguna falta para comprender lo que está sucediendo. Hearne parece tener claro que las batallas son parte de su historia, pero que su historia no es una batalla o sucesión de las mismas, y eso es muy de agradecer, especialmente cuando tantos autores pasan decenas de páginas describiendo cómo el héroe rotó el codo veinte grados para bloquear la acometida de su enemigo, quien trataba de hundirle la espada cinco centímetros y medio en el cuello al lanzarla en un ángulo agudo de cuarenta y tres grados desde una distancia de dos metros y treinta y seis centímetros. Cuando quiera leerme un manual de esgrima, me compraré uno.

Otra cosa que me gusta tanto como a Nash molesta es que los dioses en esta serie no sean inmortales (excepto los de algunos panteones en particular), y que básicamente fueran creados por los humanos que creían en ellos y les rendían culto, algo que, si mal no recuerdo, también hace Terry Pratchett en DiscWorld. Esta humanización de los dioses los convierte en personajes mucho más interesantes al añadir una dosis de incertidumbre con respecto a sus capacidades e integridad física que no suele estar presente en otras series de fantasía en las que las deidades hacen y deshacen a su antojo sin que nadie pueda hacer nada al respecto. En mi opinión, todo un acierto.

Pese a que sigo pensando que esta serie es Dresden Light, no es menos cierto que, de momento, los tres libros que me he leído me han hecho pasar un rato de lo más agradable y no puedo dejar de recomendároslos. Si no sois Nash, ¡os encantarán!

Saturday, March 01, 2014

Tipos con gafas

Aquí tenéis un par de garabatos rápidos que hice el otro día, y que no tienen nada que ver el uno con el otro, excepto porque ambos son hombres, y ambos llevan gafas. Bien pensado, ¡está claro que sí que tienen elementos en común!

Thursday, February 27, 2014

A Survivor is Born

El tercer juego al que he jugado este año es Tomb Raider, que salió a principios del año pasado y al que le tenía el ojo echado desde que vi el vídeo promocional que reseñé en junio de 2012. Como ya dije en aquella entrada, recuerdo haberme pasado los dos primeros juegos de la serie hará cosa de quince años (que se dice pronto), y desde entonces había tenido a la famosa aventurera británica bastante olvidada. Sin embargo, este nuevo juego no requiere conocimiento previo de la saga ya que Crystal Dynamics la ha reimaginado con esta entrega. Obviamente, hay varios elementos que se han conservado, aunque en esta nueva encarnación Tomb Raider está mucho más centrado en la acción y en proporcionar una experiencia cinemática con una historia intensa e interesante que en saltar de una cornisa a otra. Por supuesto, las plataformas siguen teniendo presencia en la aventura, y lo mismo se puede decir de los puzzles ambientales, aunque éstos no son ni tan abundantes, ni tan enrevesados, ni -aceptémoslo- tan tediosos como los de los juegos originales. Aunque casi todo resulte familiar, todo en este juego es nuevo, y todo ha sido infinitamente mejorado. Pero vayamos por partes.

La historia comienza con una Lara Croft que, pese a tener extensos conocimientos teóricos, todavía no es la aventurera que todos conocemos. De hecho, ésta es su primera aventura. Al principio del juego, Lara y el resto de la tripulación del Endurance naufragan en la isla que han venido a explorar. La mayor parte de los tripulantes están interesados en el aspecto arqueológico de la expedición, pero también hay alguno con otros intereses, como rodar un documental sobre la misma o tratar de proteger a los exploradores. Sin embargo, y como ya os podéis imaginar, el naufragio acaba siendo el menor de los problemas para Lara y el resto de supervivientes, ya que lo que les espera en la isla es un misterio tan antiguo como letal.

A lo largo de niveles y escenarios visualmente magníficos, Lara se dedica a explorar la isla, encontrar tumbas milenarias, salvar a sus compañeros de viaje, y pegarse tiros con todo aquel que se ponga en su camino. Todo esto está bien hilvanado por una historia emotiva y emocionante en la que el jugador asiste a la transformación de Lara de soñadora arqueóloga a curtida aventurera, y en la que los momentos intensos y de gran peligro se suceden a velocidad de vértigo. Y es que, pese a que la duración del juego es más que considerable -¿quince o veinte horas?-, el ritmo no decae en ningún momento, y Lara va de porrazo en porrazo y de trompicón en trompicón salpicándolo todo con caídas aterradoras, huidas imposibles, enfrentamientos apoteósicos, y situaciones límite tan angustiosas como peliagudas. Para poner un ejemplo que Nash entienda perfectamente, este Tomb Raider es como una novela de The Dresden Files: cuando llegas al final, te das cuenta de que estás casi sin aliento ya que la acción desenfrenada y el carisma del protagonista te ha hecho seguir avanzando en la historia, incapaz de dejarla de lado sin importar lo tarde que se haya hecho o las horas que lleves metido en este mundo ficticio pero tremendamente apasionante.

Como ya he apuntado en el párrafo anterior, los gráficos son sublimes, y las escenas con fenómenos atmosféricos como ventiscas, desprendimientos, o edificios (o puentes o pasarelas o barcos o aviones) desmoronándose a tu alrededor mientras corres y saltas para escapar de una muerte segura sólo para aterrizar en una situación aún peor son una auténtica gozada que hay que experimentar para poder comprender completamente, y que hacen que la adrenalina te fluya furiosa por las venas. La animación es también magnífica, y la música y los efectos especiales acompañan de forma magistral a las fantásticas voces (mención especial merece Camilla Luddington, que interpreta a Lara Croft) que el reparto nos regala. De verdad que no hay ni un sólo elemento que desmerezca o que haga lucir menos el impresionante conjunto.

En resumen, y por si acaso no os ha quedado claro, Tomb Raider es una joya que no deberíais dejar pasar, y que con razón apareció en tantas listas de Los mejores juegos de 2013. Tan bueno es, de hecho, que ahora temo que el resto de juegos que me esperan este año me van a decepcionar al compararlos con él. De cualquier manera, espero que Crystal Dynamics se ponga pronto a trabajar en una secuela, porque no puedo esperar a pasar más tiempo con Lara. ¡Cinco estrellas!

Tuesday, February 25, 2014

Paciencia y barajar

En verdad son tiempos ridículos los que vivimos, tal y como afirma el gran Javier Marías en el ensayo que da título a su más reciente colección de artículos que recoge las noventa y seis columnas que el autor madrileño publicó entre febrero de 2011 y febrero de 2013. La mayoría de estas piezas trata sobre política o, más exactamente, sobre la desfachatez de los políticos que han gobernado en España durante los últimos dos años, y aunque a veces Marías hace un esfuerzo por escaparse de (y ahorrarnos) la dura realidad, el escritor no puede sino denunciar una y otra vez los atropellos que siente se están cometiendo contra el pueblo con la elocuencia que lo caracteriza. La impunidad de los desfalcadores, la desvergüenza de los poderosos, las mentiras de los ministros, y un sinfín más de afrentas contra la sociedad quedan denunciadas en las más de 350 páginas que Marías escribe con tanta pasión como frío análisis. Como siempre, su prosa brilla gracias a su riquísimo léxico y su audacia sintáctica, y sus argumentos y razones resultan indiscutibles para cualquier persona cabal, de las que no hay, por desgracia, muchas retratadas en estas páginas. Al menos, el escritor se despide parafraseando una optimista cita de Cervantes: paciencia y barajar, que ya vendrán cartas mejores.
En resumen, Tiempos ridículos es otra colección magistral de uno de mis autores favoritos que todo el mundo debería leer y disfrutar como se merece. El año que viene, la siguiente.

Sunday, February 23, 2014

Persevere!

Aquí tenéis un dibujillo inspiracional protagonizado por nuestro querido co-blogueador Halagan que hice hace varios meses y que no os había enseñado todavía para darle tiempo al original a llegar a su destinatario. Me imaginé al bueno de Hal dándole a la tecla al más puro estilo Stephen J. Cannell, y se me ocurrió hacer el dibujo para hacerle sonreír y tal vez incluso inspirarlo un poco. Ahora que ya tiene el garabato en su poder, me lo imagino dándole a la tecla en su escritorio, devanándose los sesos para cazar la palabra adecuada, la expresión perfecta, y perseverando para producir centenares y centenares de páginas narrando sus ideas e historias. Y si en algún momento se encuentra sin saber qué escribir, o desesperado por no encontrar ese sintagma ideal, no tiene más que mirar el dibujo y sentir la inspiración fluir. Ahora que lo pienso, ponerse un espejo en el escritorio le habría resultado más rápido...