
Aquí tenéis la primera entrega de
Amor acuático, la propuesta de serie que me saqué del tentáculo para enviar a la revista canalla de cuyo nombre no me quiero acordar. Como ya dije en mi
entrada anterior sobre el tema, cada historieta debía ser de una página, de humor, y estar dirigida a un público de entre nueve y doce años.
Lo primero que se me ocurrió fue hacer algo con nuestro viejo conocido el
Battle Shrimp (aka el
Camarón Peleón), pero no acababa de ocurrírseme una historia que fuera divertida y que pudiera serializarse en entregas autoconclusivas de una página, con lo que me vi obligado a desechar la idea. Sin embargo, se me ocurrió que podía usar a un primo suyo, y así fue como nació Kev, la gamba protagonista.
Una vez tuve claro que la cosa iba a ser subacuática, empecé a pensar en animalitos marinos que podía utilizar, y empecé a buscar fotorreferencias por Internet, utilísima herramienta que tiene más usos del que todos ya
conocemos. Empecé así a visualizar a los personajes en mi inquieta cabecita, y a probar algunos diseños (las guardaespaldas) en
Organic, como forma de combinar las viñetas semanales con las pruebas de diseño. Así que, no es que tenga poca imaginación -que también-, sino que
Medusa en
Organic nació como práctica para dibujar a Maddy, la chica de la que Kev está enamorado en
Amor acuático.
Con respecto a la técnica, hice lo de siempre: dibujar a lápiz, entintarlo, escanear el original, y pasarme horas con el aerógrafo del Photoshop escuchando SModcast.
Y esto es todo por el momento. La semana que viene volveremos con la segunda entrega de la que podría haber sido la mejor serie de comics de todos los tiempos!