Saturday, June 03, 2017

Payaso triste

Hace poco, Crystal y yo terminamos de ver la primera temporada de Baskets, una serie creada y protagonizada por el humorista Zach Galifianakis. En Baskets, Galifianakis interpreta a Chip Baskets, un aspirante a payaso que ha ido a París a aprender de los mejores profesionales del ramo. Sin embargo, las cosas no le van demasiado bien en la Ciudad del amor, y le toca volver a su California natal con el rabo entre las piernas para trabajar como payaso mal pagado en un rodeo. Eso sí: Baskets no se ha vuelto solo, sino con una francesa (Sabina Sciubba) con quien se ha casado, pero no por amor (aunque él sí la quiere), sino porque ella quiere obtener el permiso de residencia.

Por si acaso su vida personal no resultaba ya lo suficientemente triste, la vida profesional de Baskets es también un desastre que no hace sino empeorar cuando un accidente lo deja sin su querida Vespa y sin poder desplazarse. Afortunadamente, la agente de la compañía de seguros (Martha Kelly) se convierte en su chófer personal y trata de ser su amiga, pese a los constantes desaires de Baskets, que además de desafortunado es un tipo bastante maleducado y despreciable.

Para completar el reparto de la triste vida del payaso, en esta temporada conocemos también a su detestable hermano gemelo (interpretado por el mismo Galifianakis), y a su hilarante pero exasperante madre (Louie Anderson), que no hacen sino llevar de cabeza al pobre Baskets... Aunque la verdad es que se lo merece.

Baskets mezcla drama y comedia a partes iguales, y hace que el espectador se sienta incómodo con la mala leche del protagonista, y con la forma en que usa a quienes tiene a su alrededor sin importarle lo más mínimo si tienen problemas: Baskets es un egoísta que no tiene tiempo ni compasión para nadie, pero que al mismo tiempo necesita tanto la atención como la compasión de los que le rodean. En otras palabras: el típico personaje que a Galifianakis le gusta interpretar; y pese a que lo hace con maestría, uno nunca sabe si compadecerlo, despreciarlo, cruzar los dedos para que las cosas le salgan bien, o desear que le pase lo que se merece. Contradicciones tan humanas como el personaje.

A estas alturas puede que os estéis preguntando qué me parece la serie, y si os la recomiendo o no. Baskets es una de esas series que no es para todo el mundo, y tendréis que juzgar por vosotros mismos si queréis darle una oportunidad. Personalmente, a mí me gusta, pero no es ni de lejos una de mis series favoritas del momento, precisamente porque el protagonista me desagrada bastante. Al mismo tiempo, la serie es divertida y los personajes secundarios son brillantes, lo que funciona como contrapunto al avinagrado Baskets y equilibra la balanza. Le doy tres estrellas tragicómicas, y os dejo que decidáis si queréis darle una oportunidad o no.

2 comments:

Nash said...

Como bien dices esta es una serie de la que no todos podemos disfrutar y yo creo que pasare. Siguiendo tus sabido consejo disfrute hace poco de jurásico World dentro de poco post

finn5fel said...

¡Interesante! Tengo curiosidad por ver qué te pareció :)