Thursday, May 18, 2017

Terror japonés

El otro día terminé de leerme Uzumaki, un manga de terror escrito e ilustrado por Junji Ito que Crystal me regaló en una fantástica edición de lujo de tapa dura que recopila la serie completa.

La historia está protagonizada por Kirie, una joven que vive en el pequeño pueblo costero de Kurouzu-cho, donde un buen día empiezan a pasar cosas bien raras. Todo comienza cuando el padre de su novio Shuichi empieza a obsesionarse con espirales: las ve por todas partes, y prácticamente lo hipnotizan. Un caracol, la hierba en el bosque, las nubes en el cielo... Las espirales lo rodean, y su obsesión se convierte en locura y acaba con él. Enloquecida por la muerte de su marido, la madre de Shuichi comienza a ver espirales por todas partes también: las huellas dactilares en las yemas de sus dedos, los remolinos en su pelo... y toma medidas drásticas para eliminar estas malditas espirales. Como os podréis imaginar, la buena señora tarda más bien poco en seguir a su esposo al otro mundo, y cuando llevan los cadáveres al crematorio, el humo que asciende tiene forma de espiral.

A partir de ahí, los pobres habitantes de Kurouzu-cho empiezan a sufrir los efectos de la espiral de distintas formas: una joven que se convierte prácticamente en Medusa debido a la vida propia que su melena cobra cuando empieza a convertirse en espirales; jóvenes cuya espalda empieza a transformarse en una espiral que luego resulta ser la concha del caracol gigante en el que acaban convertidos; mujeres embarazadas cuyos fetos... Bueno, mejor os ahorro lo que pasa en ese particular y sangriento episodio.

El caso es que Kirie, Shuichi, y el resto de habitantes del pueblo se encuentran en una situación cada vez más insostenible, y cuando las espirales de viento (o sea, tornados) comienzan a azotar Kurouzu-cho, los protagonistas deciden que ha llegado el momento de abandonar el pueblo. Y si pensabais que las cosas eran ya de lo más raro, no os podéis imaginar cómo empeoran a partir de aquí. Pero no os cuento nada más.

Uzumaki (que en japonés significa espiral) es un manga raro que combina locura y terror psicológico con lo que en inglés se llama body horror: ese tipo de terror en el que el cuerpo humano hace cosas extrañas y perturbadoras (por poner un ejemplo al azar, contorsionarse en forma de espiral) que resultan aterradoras. La atmósfera opresiva que la historia crea de principio a fin está muy bien lograda y resulta claustrofóbica, y el lector no puede evitar sumergirse en el desequilibrado mundo que Junji Ito presenta. A esta sensación contribuyen enormemente las ilustraciones de Ito: oscuras, realistas, macabras y satíricas al mismo tiempo. Vamos: que entre guión y dibujos, las páginas de este manga resultan de lo más ameno.

Para resumir, y como supongo ya os habréis imaginado (especialmente lo que me conocéis), Uzumaki me ha encantado, y no dudo en recomendároslo, siempre y cuando sepáis dónde os metéis. Si el descenso a la locura sin esperanza de sobrevivir no es el tipo de relato que os gusta disfrutar leyendo cómodamente en vuestro sofá (tal vez a la luz de las velas mientras la lluvia golpea los cristales de las ventanas y la tormenta ruge en el exterior), entonces mejor no os acerquéis a este manga. Si, por el contrario, este tipo de historia os resulta atractivo, haceos con este tomo de más de seiscientas páginas, que no os decepcionará. ¡Cuatro estupendas espirales... digo, estrellas!

2 comments:

Nash said...

...ni de coña me leo esto estos japos están fatal... y tu peor que te gusta ;-)

finn5fel said...

Jajajaja. Ya me imaginaba que no te parecería precisamente interesante, jajaja.