Saturday, December 26, 2015

El resurgir de la Fuerza

El jueves 24, día de Nochebuena y casi una semana después de su estreno, por fin pude ir al cine a ver The Force Awakens, la séptima y esperadísima entrega de Star Wars. Debo admitir que, después de cómo le salieron las denostadas precuelas a George Lucas, había perdido casi cualquier interés en el universo SW, pero cuando se anunció que Disney había comprado Lucasfilm y que iba a empezar a hacer nuevas películas de la saga galáctica, mi interés y entusiasmo comenzaron a crecer de forma involuntaria y casi descontrolada. Y cuando se reveló que J.J. Abrams iba a dirigirla, y que Michael Arndt y el legendario Lawrence Kasdan iban a estar a cargo del guión, supe que la película iba a ser fantástica. Añadid a eso las decisiones de Abrams de volver a los efectos especiales tradicionales en la medida de lo posible, en construir decorados y dejarse de pantallas verdes, y en filmar la película de forma similar a cómo se rodó la trilogía original en su día, y el film que se nos proponía tenía todas las papeletas de triunfar y ser una experiencia magnifíca.

Como no quería que nadie me estropeara ninguna sorpresa, y como no quería saber demasiado de la película, me había pasado los últimos tres años desde el anuncio evitando ver fotos, rehusando leer filtraciones o teorías, y rechazando visitar páginas web que fueran a destriparme cualquier detalle de la película por nimio que fuera. Lo único que sabía del film era lo que Abrams había decidido mostrarnos en los tres trailers lanzados durante los últimos meses. Aparte de eso, conseguí no enterarme de nada de nada, todo un logro dados los tiempos en que vivimos y lo fácil que es que Internet te lo destripe todo.

Pero ya vale de preámbulos. Lo que todos queréis saber es qué me pareció The Force Awakens. ¿Me decepcionó? ¿Me encantó? ¿Me dejó igual? Pese a no haber querido emocionarme demasiado ni crearme enormes expectativas imposibles de cumplir antes de ver la película, me resultó imposible acercarme al cine sin temblar y sin esperar ver un peliculón. Todos los planetas parecían haberse alineado, y habiendo visto el buen hacer de Abrams en sus dos reimaginadas películas de Star Trek, sabía que el afamado director era capaz de lidiar con historias galácticas con acierto y buen pulso. Sin embargo, que se me pusiera la carne de gallina cada vez que veía un tráiler de la película, o cada vez que veía de refilón la portada de una revista con fotos del reparto, o las cajas de juguetes basados en el film que llevaban semanas atormentándome en varias tiendas, significaba que, pese a no haberlo querido, las expectativas que me había creado iban a ser difícilmente superables. Y sin embargo, The Force Awakens me pareció colosal.

De principio a fin, The Force Awakens es tanto una nueva película de Star Wars como una reconstrucción de A New Hope, la película con la que todo empezó hace casi cuarenta años. Ambos filmes son diferentes pero tremendamente similares: el héroe en el planeta desierto que se cruza con su destino por casualidad, la cantina, el malvado vestido de negro con la máscara, el asalto final a la Estrella de la Muerte (aquí llamada Starkiller Station)... Las dos películas son muy parecidas y tienen beats similares, lo que me hizo predecir el desenlace de la escena entre Han y Ben en cuanto el primero llamó por su nombre al segundo. Y menuda escena es, con una carga emocional que ya querría para sí cualquiera de las precuelas.

The Force Awakens mezcla lo nuevo con lo conocido, y lo presenta de forma tal que parece una extensión normal y coherente del universo retratado en las películas de 1977, 1980, y 1983. De hecho, The Force Awakens podría perfectamente haberse estrenado en 1986, y hoy sería considerada como un clásico al igual que las otras tres. La película se inspira en la trilogía original y encaja con ellas perfectamente (de hecho, no hay ni una sola referencia a las precuelas -¡ni una sola!). Esto es posible gracias a multitud de detalles, siendo el primero y principal el diseño de personajes, vehículos y escenarios. Artísticamente, todo lo hecho en The Force Awakens toma como base los diseños que el difunto Ralph McQuarrie hizo para las películas originales. Así pues, vehículos como el que conduce Rey o la lanzadera de Kylo Ren parecen salidos directamente del pincel de McQuarrie. Y ya que menciono a Kylo Ren, lo mismo se puede decir de su traje y máscara, que no podrían ser más mcquarrianos si los hubiese diseñado el mismísimo artista.

Más elementos familiares se pueden encontrar en los escenarios (un planeta desierto, un planeta helado, y un planeta con árboles), en los personajes que aparecen de fondo en las distintas escenas (ninguno se parece a los de las precuelas, sino que todos remiten a la trilogía clásica), y en los mismísimos diálogos y frases simpáticas: Han y Chewie (Harrison Ford y Peter Mayhew) son viejos amigos que no paran de intercambiar puyas; el desarrollo de la relación entre Rey y Finn (gran nombre, por cierto) está plagado de momentos brillantes y diálogos fantásticos; e incluso C3PO resulta simpático como en las películas originales en vez de cargante y molesto como en las precuelas.

Ya que menciono a Rey y Finn, no puedo sino señalar el gran acierto de Abrams al darle los papeles a Daisy Ridley y John Boyega, pues ambos lo bordan y resultan perfectos en sus respectivos roles. Y algo que Abrams también borda (o bordó) es hacernos creer en los trailers que el personaje en quien la titular Fuerza despertaba era Finn y no Rey: ¡menuda sorpresa me llevé! Me encantó descubrir que Rey era la protagonista de la película, y que un personaje femenino fuerte y capaz era el centro de atención. Esta atención, obviamente, la comparte con Finn, y ambos personajes le dan un soplo de aire fresco a la saga y ayudan a presentársela a las nuevas generaciones. Ambos personajes se habrían bastado para regalarnos una historia interesante, pero la aparición de Han y Chewie eleva The Force Awakens y la convierte en algo verdaderamente especial. Así como Leia y Luke apenas si tienen protagonismo en esta película, Han y Chewie se lucen como nunca (especialmente el Wookie), y cada segundo que están en pantalla es una auténtica delicia. De hecho, ellos ayudan en gran parte a hacer que The Force Awakens resulte a la vez familiar y nueva, algo que el corelliano resume brillantemente con su primera frase en la película: "Chewie, we're home".

The Force Awakens es en verdad un regreso al hogar, y no sólo por los personajes y todo lo que ya he comentado, sino por la música también, ya que John Williams remite a la partitura de las películas clásicas mucho más -y de forma más efectiva- que en las precuelas, y logra un todo unificado que ayuda a aumentar la cohesión con la trilogía original.

Pero no hago más que hablar de los lazos que unen The Force Awakens con la trilogía clásica -A New Hope  en particular-, así que dejad que os hable un poco del film propiamente dicho. The Force Awakens ofrece acción, aventura y humor a raudales, y tanto la historia como los personajes resultan interesantes y compelling de principio a fin: Rey tratando de sobrevivir como puede en el olvidado planeta Jakku mientras espera el regreso de unos padres que está claro jamás van a volver; Finn teniendo una crisis de conciencia y desertando para hacer el bien; Han y Chewie dedicándose a sus egoístas negocios pero siendo incapaces de no ayudar y hacer lo que hay que hacer cuando toca; y Kylo Ren (Adam Driver) buscando a Luke desesperadamente para acabar con él.
Enlazando todos estos elementos hay sorpresas, revelaciones y giros inesperados que convierten The Force Awakens en una película entretenidísima que merece ser vista más de una vez. De hecho, cuando terminé de verla, pensé que me había encantado, que estaba más que satisfecho, y que ya la vería otra vez cuando saliera en DVD. Sin embargo, varias horas más tarde, mientras pensaba en la película (algo que no he podido dejar de hacer desde que la vi), empecé a darme cuenta de que era posible que no fuera a ser capaz de esperar tanto tiempo antes de verla otra vez. Y al día siguiente, y de forma completamente inconsciente, me encontré decidido a volver a verla en el cine en los próximos días, pues cuanto más pienso en lo que vi, más me gusta , y más ganas tengo de vivirlo todo otra vez.

The Force Awakens no contesta todos los interrogantes que plantea, y sin duda deja varias piezas en el tablero listas para la segunda entrega de la trilogía, en la que supongo Luke tendrá más protagonismo, pero que sin duda se centrará en el conflicto entre Rey y Kylo Ren. Y ya que menciono a Rey y Ren, no puedo sino preguntarme cuál es su relación biológica: ¿gemelos? ¿Primos? ¿Acaso Rey fue abandonada por sus padres para protegerla de elementos oscuros de su familia, o de su potencial descenso al Lado Oscuro? ¿Es hermana de Ren, o hija de Luke? Ambos escenarios, especialmente el segundo, explicarían su aptitud para usar la Fuerza, su visión al tocar el sable de Luke, y cómo dicha arma de tiempos más civilizados la llamaba y la condujo hasta el cofre en que se hallaba oculta.
Lo que está claro es que en la próxima película, Rey tendrá incluso más protagonismo que en The Force Awakens, que ya es decir. Hay que ver lo que me he reído al acordarme de todos los listillos que criticaron al reparto escogido por Abrams cuando se fue haciendo público hace un par de años: que si no había casi mujeres, que si los papeles principales iban a estar, como siempre, copados por hombres, y bla, bla, bla. Y resulta que es una chica quien tiene el papel principal, y encima es una Jedi en ciernes. Eso es lo que pasa cuando se habla y se critica sin saber.

En fin. Podría seguir escribiendo sobre la película durante horas, y podría comentar todos y cada uno de sus aspectos, pero creo que ya he dicho suficiente. Lo que sí voy a decir es lo que llevaba tres años repitiendo: que Abrams no nos iba a decepcionar, y que la película iba a ser fantástica. En mi humilde opinión, creo que acerté de pleno, ya que The Force Awakens es un triunfo en todos los sentidos, y J.J. Abrams nos ha regalado la película que habríamos querido ver en 1999 cuando se estrenó la primera precuela. The Force Awakens derrocha imaginación, saber hacer y, sobre todo, muestra el amor y respeto que Abrams, Kasdan y Arndt tienen por la trilogía clásica.
Si George Lucas utilizó las precuelas para jugar con la tecnología más avanzada y ver cuántas tonterías podía poner en pantalla sin prestar especial atención a la historia, el desarrollo de personajes, o los buenos diálogos, Abrams y su equipo se concentran en presentarnos una historia interesante en la que los personajes y no los efectos especiales son lo que de verdad importa. El resultado es, en mi opinión, una película atemporal que en veinte años aguantará, como la trilogía original, múltiples visionados sin desmerecer lo más mínimo. En otras palabras, The Force Awakens es un clásico que no os puedo recomendar lo suficiente. ¡Cinco estrellas (de la muerte) galácticas!

6 comments:

J. Felipe MoloSolo said...

Hace un millón de años que no escribo un comentario en el blog y pido disculpas pero creo que un artículo sobre el episodio VII de Star Wars (saga que nos unió), lo merece :D

Estoy bastante de acuerdo contigo en casi todo así que, para no repetir, diré en lo que no estoy de acuerdo.
Creo que la película tira mucho de nostalgia (algo que funciona bastante bien) pero la repetición de escenarios y lugares no me convence. La "cantina" de Maz Takana está a años luz de la cantina de Mos Eisley y hubiera preferido ver otra cosa. La estación StarKiller tampoco me convence. Da la sensación de que, después de 30 años y 2 Estrellas de la Muerte destruidas, los ingenieros imperiales no toman nota.
El Gran Líder tampoco me gusta... casi me parece ridículo.
Los pulpos gigantes... ehm... ahí le habría metido un buen tijeretazo a la cinta...
Y por último, creo que la BSO, aunque no es mala y sí aporta nuevos temas (cosa que algunos niegan), creo que está por debajo de las precuelas, que tenía temas muy buenos. Aquí hay menos música nueva en parte por sus constantes referencias a la trilogía original. Es decir, si quieres que la Nueva Orden sea el nuevo Imperio, para que la gente lo entienda, ¿qué mejor recurso que poner la marcha imperial? Podrían haber creado un tema nuevo pero entonces los talifans se quejarían de nuevo jajajja.

Sin embargo, estoy de acuerdo en que la película es divertida y huele a Star Wars por todas partes, mucho más que los episodios II y III (yo el I lo salvo de la quema, menos a Jar Jar Binks, y el tiempo me dará la razón).
Dentro de las cosas que a mí me hubiera gustado ver:
- más variedad de naves. El xwing me gusta mucho, pero se me queda corto,y Poe Dameron me encanta. Espero que lo aprovechen más, que tú te has olvidado de él :D
- Aunque el nuevo Tie Fighter me gusta mucho, creo que sería más apropiado un Tie Interceptor. No sé si tiene mucha lógica usar una nave vieja "·modernizada".
- Alguna raza alien reconocible. Todo es nuevo y a mí me satura a veces.

Ya me ha salido un comentario larguísimo y mira que sólo quería decirte que estaba de acuerdo en casi todo jajajja.
¡Un abrazo "fuerte" (por la Fuerza)!

finn5fel said...

Nos alegramos de verte por aquí, así que no te preocupes por la ocasional ausencia :)

En general, estoy de acuerdo con tus observaciones: más variedad de naves, otros TIE (el Interceptor siempre ha sido mi favorito), y razas alienígenas reconocibles habrían estado bien, aunque su ausencia no disminuyó mi disfrute de la película, y no por ello diría que es mala como seguro Nash dirá (no tú, ya lo sé), jajaja.

De los pulpos gigantes yo también habría podido prescindir, aunque de nuevo, no me molestaron. Con la "cantina" yo no tuve ningún problema, y el Líder Supremo me intriga bastante, y tengo un par de teorías sobre su identidad. Lo que está claro es que tanto él como la tercera Estrella de la Muerte... digooooo, la Estación Starkiller caen en la categoría de "estamos rehaciendo A New Hope para la nueva generación", con lo que no sólo no me molestaron, sino que hasta me pareció que tenía sentido que estuvieran ahí. Pienso también que encajan con el tema de "si nos olvidamos del pasado, estamos condenados a repetirlo" que podemos ver en otras partes de la película, como cuando Rey (creo) habla de los "rumores y mitos" sobre Luke y lo que pasó hace treinta años, y Han les dice que de cuentos nada, que es verdad. Todos van a cometer los mismos errores y van a acabar todos igual.

Poe Dameron mola, y ojalá lo veamos más en el futuro. Y hablando de cosas que molan, tu término "talifans" me tiene rodando por el suelo de la risa: más razón no podrías tener.

De nuevo, coincido contigo en que la película apuesta por la nostalgia, y comprendo que a algunos les haya parecido que abusa de la misma. (Eso no quiere decir que sea una mala película, como seguro Nash argumentará, jajaja.) Probablemente, la siguiente se aleje más del patrón de la trilogía clásica, pero habrá que esperar para verla. Y, sin duda, es mucho más Star Wars que las precuelas, a las que yo no salvo de la quema excepto por alguna escena aquí y allá en las dos primeras.

Sea como sea, Star Wars nos unió, y por ello estaré siempre agradecido!

Nash said...

Por fin tengo conexión a internet con el ordenador y puedo hacer una pequeña valoración de la peli. Empezare con las cosas buenas que no son pocas y termineré con las malas que no son muchas pero para mi bastante importantes para inclinar la balanza hacia el lado del mal.
Como ya sabeis no me hacia ninguna gracia que JJ hiciese la pelicula por que se en lo que es muy bueno y en que es malo y para mi lo que hace mal las pelis de JJ es lo más importante.
Acietos: los personajes nuevos me gustan mucho Finn Rey DB8 hasta los dos malos me gustan como estan definidos y sobre todo como no estan definidos y tienen que evolucionar, me gusta que Rent tenga que terminar su entrenamiento que tenga dudas de ser malo, que parece que solo los bueno dudan. Me encanta que ha reustaurado la esencia de Sw al prescindir de tanto CGI y tanta chorrada, me encanta que vuelva el humnor un poco más ironico y sarcástico de la saga y no tengamos que soportar a payasetas, dicho este y mira que dije que empezaria por lo bueno no me gusta el trato que da a Han en gran parte de la cinta, lo veo como una caricatura de nuestro querido contrabandista con frases graciosetas pero de las faciles aunque escenas como las del abrazo a Leia sean muy emotivas.
Escenas de acción y combates espaciales trepidantes, este si que es el Halcon que todos queriamos ver en vuelo, no una nave estatica recibiendo lasers sin parar.
Personajes con alma que podemos llegar a apreciar y querer.
Cosas que no me gustan pues las mismas que en StarTrek que el mundo esta lleno de pueñeteras casualidades y galaxia de más todavia, que no parezca que pase el tiempo en 10 minutos transcuerre toda la cinta que no veamos una trama muy clara, que toda la flota de la repuclica este en un mismo planeta, que los rebeldes solo mande a 3 tipos a tirar abajo los escudos de la mega fortaleza, joder si hasta en el retorno del Jedi mandaron un peloton.... que solo salgan 3 tipos de naves, que no luchen los destructores ni calamaris ni nada más grande a un caza estelar, que Han sea tan tonto de llevar a db8 un robot que esta buscando media galaxi a un antro sabiendo que los malos tendran gente si hasta Finn se lo dice, que todo el mundo sepa luchar con una espada de luz y contra un tipo entrenado para ello, que una persona sin ningun tipo de entrenamiento en la fuerza ya se ponga a manipular mentes, que los malos vuelvan a construir una estrella de la muerte... en serio dos veces vale pero tres es de gilipollas. Sinceramente no vi la tension en el combate de naves, Poe no tenia la suficente relevancia en la cinta para que me importase lo que le pasara... eso de dividir la anencion en dos frentes lo puedes hacer cuando ambas partes tienen el mismo peso pero no cuando unos nos importan un bledo y el otro es Han. Lamentable y ridiculo nombres como lider supremo o el kanjiclub o que Han diga Frikis.
Pero como digo eso no es nada comparada con la falta de originalidad de un guión que me parece más un reboot que una continuación de la saga.
Simplona a más no poder y en algunos casos tonta como ella sola, un tropper te salva y estan buscando un plano que tu sabes donde esta y no dudas de el ni un segungo... en serio joder los rebeldes ... perdon la resistencia debe ser un coladero de espias.
Aunque con el segundo visionado la disfrute mucho más y me lo pasé hasta un poco bien no le doy más de un 6.

J. Felipe MoloSolo said...

Hombre... casualidades hay pero no más que en la trilogía original. ¿O no es casualidad que Vader sea el hijo de Luke y... PADRE DE LEIA!?!?!?!
Sobre la lucha de espadas, ya he explicado mi punto de vista pero no me importa volverlo a hacer. Se nota que Finn y Rey saben pelear PERO, cuando cogen la espada de luz, no es un arma que dominen.
¿Cómo se nota esto? Los ataques que hacen ambos son bastante fáciles de parar. Por ejemplo, Rey ataca 4 o 5 veces "de punta", es decir, un ataque recto al pecho. Con un arma como esa hay que estar muy seguro de llegar al blanco para hacer un ataque así porque es muy fácil de parar y la superficie de contacto de la punta es muy pequeña. La espada de luz es, sobre todo, un arma de filo y puede cortar con toda la hoja con lo que habría más superficie de contacto y hacer un ataque de pinchar, sería desperdiciar su potencial.
Vale, lo sé, quizá es difícil de explicar e incluso esto es más una teoría que una autentica intención de JJ pero a mí, me ha servido para justificar esa pelea.

finn5fel said...

No podría estar más de acuerdo, Don Felipe. Ya comentaré con mayor profundidad cuando tenga tiempo esta tarde, pero que sepas que no sólo iba a decir lo mismo que has escrito, sino que he dicho estas mismas cosas a otras personas antes de haber leído tus comentarios!

finn5fel said...

Al parecer, mis comentarios me han salido demasiado largos, así que voy a hacer una nueva entrada para hablar del tema :)