Este viernes pasado se estrenó
After Earth, la nueva película de
Will Smith que no tengo ningún interés en ver. Desgraciadamente para la estrella, el resto de Estados Unidos parece compartir mi desinterés, ya que la recaudación del film no llega ni de lejos a las expectativas de los ejecutivos (ya no digamos a cubrir el presupuesto). Hubo un tiempo en que todas y cada una de las películas protagonizadas por Smith recaudaban lo que no está escrito, y si mal no recuerdo,
I Am Legend batió un par de récords de esos estúpidos en su día ("mejor primer día para una película clasificada como R en diciembre", y nimiedades ultra-específicas por el estilo). Creo que fue
Seven Pounds la que rompió la racha, y desde entonces Smith se ha prodigado menos como actor y más como productor.
Cuando vi el tráiler de
After Earth por primera vez hace varios meses (creo que fue Hal quien me mandó el enlace), la historia que se presentaba me pareció aburrida, predecible y carente de interés: una lástima, ya que me gusta Will Smith. Pero a la película aquejaba un defecto fatal: estaba dirigida por
M. Night Shyamalan. ¡Con razón el tráiler me había dejado indiferente!
Bastante me he quejado del director venido a menos durante los últimos años, así que no voy a hacer leña del árbol caído, pero los usuarios de
IMDB han preferido ser menos comedidos, y no sólo han atacado con fiereza al otrora interesante director, sino que se han ensañado con quien parece ser la estrella de la película: no Will Smith, sino su hijo,
Jaden. En el foro de la citada página le dicen poquito y bueno, pero
los encendidos comentarios coinciden en que el ya no tan pequeño Jaden no es un buen actor. Recuerdo que a mí me gustó bastante en la nueva versión de
The Karate Kid de hace unos años, pero como no he visto
After Earth, no puedo juzgar. A estas críticas se añade la percepción de que este film no es sino un
vanity project de la familia Smith (que produce y protagoniza la cinta), lo que parece no haberle sentado bien a la gente. (A la gente que sabe que la familia Smith ha producido la película, claro, que probablemente no es la mayoría del público.)
No sólo
After Earth ha sido incapaz de generar una cantidad de dinero respetable el fin de semana de su estreno, sino que ha sido superada por el estreno de
Now You See Me, que debo decir parece mucho más interesante. Y no sólo eso, sino que ambos estrenos han sido aplastados por una película que no sólo está en su segundo fin de semana (y que se merendó a
The Hangover III el fin de semana de su estreno), sino que es la
quinta secuela en una franquicia cuyo éxito sigue sorprendiéndome cada vez que regresa a las pantallas:
Fast & Furious. Yo no sé si a la gente le gustan los coches molones o el cráneo afeitado de
Vin Diesel, pero
Fast & Furious 6 lleva ya recaudados unos 170 millones de dólares y aún le queda gasolina de sobra en el depósito. ¿Will Smith derrotado por Vin Diesel? ¿Quién habría podido predecir esta situación?
En fin: que no sé qué catástrofe es peor o más inesperada: la derrota de Will Smith, la nueva decepción de M. Night Shyamalan, el dinero que
After Earth les va a hacer perder a todos, o en persistente y contumaz éxito de los autos locos de Vin Diesel. Y la cosa es que casi me alegro por el señor Diesel. A fin de cuentas, con un apellido como el suyo, su triunfo en una franquicia automovilística era sólo cuestión de tiempo.