Antes que nada debo decir que sólo me he leído los dos primeros libros (de siete) de la serie del rugiente Martin, y el primero (de tres) de la de Rothfuss, con lo que admito abiertamente que no puedo ver el cuadro completo, sino las pinceladas que hasta el momento he disfrutado. Si alguien ha leído más libros de estas sagas, es posible que sepa más y que tenga una opinión diferente, pero, a día de hoy, esto es lo que yo pienso.
Finalmente, debo señalar también que Nash mantiene a ultranza la superioridad de la saga del karaoke del amigo Martin, mientras que yo abogo por la de Rothfuss, de cuyo primer volumen, The Name of the Wind, ya os hablé recientemente. Dicho esto, aquí tenéis la parte central del correo electrónico, mi respuesta al comentario de Nash en el que decía que "Cancion de hielo y fuego es muy superior, tanto en originalidad, como en trama, como en personajes". Y no os preocupéis que no destripo nada fundamental:
Las cosas hay que decirlas como son, e independientemente de que nos guste una saga más que la otra, hay hechos innegables que hay que resaltar:
1. Ninguna de las dos series es precisamente original. La canción tiene tejemanejes políticos y cambios de perspectiva según los personajes que hemos visto en muchos otros libros de fantasía. Cualquier libro de nuestro amigo Stackpole (o Srapoleck) tiene intrigas palaciegas a más no poder, y cualquier libro de Greg Keyes alterna personajes y sus peripecias en cada capítulo. Por su parte, El viento nos presenta tópicos como el joven ladrón que hemos visto en decenas de libros, un escenario académico (Harry Potter, sin ir más lejos), y muchos otros elementos típicos de distintos géneros novelescos (el juglar, el romance, etc.) que también nos resultan más que familiares.
2. La trama tampoco es que sea muy original en ninguna de las dos series: rivalidades políticas, ansias por conquistar reinos, e invasiones de criaturas monstruosas como las que nos presenta Martin las hemos visto a patadas en el pasado. Al mismo tiempo, la serie de Rothfuss nos regala capazos de temas y tramas igualmente conocidos: venganza, el coming of age que no sé muy bien cómo decir en español (cuando los adolescentes se hacen adultos, vamos), amor y desamor, los intentos de cambiar de vida o huir del pasado, etc.
3. Los personajes te pueden gustar más o menos, pero tampoco es que haya personajes novedosos en ninguna de las dos. Vale que en La canción la mayoría son más desalmados de lo normal, pero malvados maquiavélicos los hay por doquier. Y en cuanto al Viento, pues tenemos lo mismo: el joven huérfano que se tiene que sobreponer a sus dificultades, el noble engreído que le hace la vida imposible, profesores estrictos que, en el fondo, compadecen y quieren ayudar al joven... A Harry Potter me vuelvo a remitir.
Otra cosa es que, por las razones que sea, unos personajes te resulten más interesantes que otros, unos temas resuenen más contigo que otros, y unas historias te parezcan más emocionantes que otras; pero, como ya he dicho, no creo que se pueda afirmar que una aventaje a la otra en ninguno de esos campos, al menos de forma objetiva. Subjetivamente, eso ya es harina de otro costal, y ahí es cuando no estamos de acuerdo. Pero para gustos, colores :)
Ya que estoy defendiendo el honor de The Kingkiller Chronicles, y habiendo terminado ya de citar el correo electrónico, debo señalar que la prosa de Rothfuss me parece muchísimo más fluida, trabajada, e inspirada que la de Martin, y que Rothfuss no se va por las ramas y hace avanzar la historia a cada página, truco este que bien haría el rugiente Martin en copiar, que el hombre es capaz de narrarte mil páginas en las que no pasa nada. Que ya es decir.
Y con todo y con eso, está claro que a unos les va a gustar más una serie, y a otros otra, pero lo bueno es que todo el mundo puede leer y disfrutar ambas sin tener que tomar partido por una o por otra. Así pues, id a la librería más cercana, haceos con los libros discutidos, y formaos vuestra propia opinión.




