Me gusta leer y ver la tele

Wednesday, April 11, 2012

Misterios póstumos

Tres años después de la crítica original de Nash, por fin estoy listo para contaros qué me ha parecido The Girl with the Dragon Tattoo, primer libro póstumo de la famosa trilogía de Stieg Larsson. Menos mal que sois pacientes.
Como ya dijo Nash en su día, y como suelo hacer de forma regular, no voy a destripar nada del argumento, especialmente porque esta novela es, básicamente, una historia de detectives y misterio, y no es plan de estropearle nada a nadie. Lo que sí diré es que la historia me ha encantado, y las 644 páginas que tiene mi edición se me han pasado volando. Tanto el misterio como la forma en que la trama se desarrolla y el modo de actuar de los personajes me ha recordado un montón a la serie de misterio de Sue Grafton protagonizada por Kinsey Millhone que tanto me gusta. De hecho, Larsson debía ser consciente de esta similitud ya que, en un momento dado, uno de los dos protagonistas se tumba a leer una novela de Grafton, detalle este que me hizo bastante gracia. Ya os podéis imaginar, pues, que un libro que me recuerde tanto a las novelas de Grafton no podría sino encantarme.
En definitiva, creo que la popularidad y el éxito de este libro están más que justificados, y me alegro de que su lectura no me haya decepcionado. Afortunadamente, tengo la segunda entrega en mi estantería de libros por leer, pero antes me pondré con la película, a ver qué me parece. Mientras tanto, no lo dudéis y, si sois de los pocos que aún no se han leído este libro, empezad ya mismo!

Tuesday, April 10, 2012

Skyrim- Peter Hollens, Lindsey Stirling

Este fin de semana he descubierto a estos dos pedazos de artistas. Lindsey tiene unos vídeos muy divertidos, su música me encanta, y su forma de bailar también. Peter es cantante a cappella, y sinceramente ésta es la mejor canción que tiene, aunque las otras no están nada mal.
Ya me contáis qué os parece.

Monday, April 09, 2012

Elemental

Uno de los grandes problemas de estar trabajando a turnos, para mí, es que no soy capaz de establecer rutinas o hábitos diarios. Lo he intentado, pero me resulta totalente imposible. Por ejemplo, desde hace ya bastante tiempo no suelo tener ni ganas ni energía para ver series de televisión. Apenas sigo ya un par de ellas según son emitidas, y, pese a que tengo un buen puñado de series ya acabadas en lista de espera, me cuesta muchísimo ponerme a ver un episodio de algo de lo que sé que tengo varias temporadas por delante. En esos momentos, casi prefiero ver historias sueltas. Esto es, películas.

Es por eso que Sherlock me ha venido al pelo.

Emitida por la BBC, esta adaptación actualizada de las aventuras del detective ficticio más famoso de la historia consta de, hasta el momento, dos temporadas de tan sólo tres episodios cada una. Pese a que una cierta continuidad hilvana los seis episodios producidos hasta el momento, cada uno de ellos no es sino una historia suelta en forma de TV movie. El formato perfecto para todos aquellos a los que el tiempo os escasee.

Sherlock no es una serie perfecta, pero, dándole vueltas, realmente no soy capaz de encontrar defecto alguno en su producción. Los guiones de Steven Moffat, Mark Gatiss y Steve Thompson (quienes están compaginando escribir para Sherlock con las últimas temporadas de Doctor Who) son básicamente impecables, y no es que se les pueda poner muchas pegas. Las tramas son en general muy sólidas, y por boca de unos personajes de lo más interesantes no paran de salir líneas y líneas de ingeniosos diálogos.

La dirección, en su mayor parte a cargo de Paul McGuigan (quien tiene a sus espaldas créditos tan interesantes como Lucky Number Slevin o Wicker Park), destaca por méritos propios, y, en general, visualmente Sherlock es un plato de alta cocina (en un mundo en el que Michael Bay prepararía bocadillos de mantequilla con azúcar). Las actuaciones solventes de Martin Freeman (interpretando al Dr. John Watson, y pronto a Bilbo Baggins en los cines de todo el mundo) y Benedict Cumberbatch (Sherlock Holmes) dan vida a una pareja protagonista tan conocida por todos como difícil de sacar adelante sin que resulte trillada. Pero Cumberbatch y Freeman logran que Holmes y Watson no sólo parezcan personas de carne y hueso, sino que, ayudados por unos guiones espléndidos en lo que a caracterización se refiere, consiguen quitarle las telarañas a sus personajes e insuflar un huracán de aire fresco a la franquicia.

Resulta casi increíble cómo de bien funcionan tanto el personaje como el entorno de Sherlock Holmes una vez adaptados al Londres contemporáneo, tan lejano de su equivalente Victoriano, y, para todos los amantes ahí fuera de la obra de Conan Doyle, es casi hasta excitante descubrir cómo aquellos personajes y situaciones ya conocidos por todos son reinventados de modos sorprendentes.

En resumidas cuentas: muy recomendable. A ver Sherlock todos ya, hombre.

Sunday, April 08, 2012

El cazador terminado

Aquí tenéis la ilustración terminada que hice para el más reciente cliente de Demure Dragonfly. Como siempre, coloreé este dibujo con una mezcla de rotuladores Copic y Prisma, y luego lo rematé con tinta negra para darle más vida y acabar de atar líneas y formas.
Como ya dije cuando os enseñé la versión preliminar a lápiz, me lo pasé en grande haciendo este dibujillo, y espero tener la oportunidad de hacer más del mismo corte para otros interesados en el futuro cercano. Espero que os guste!

Friday, April 06, 2012

Arqueólogos del misterio

Pese a que debo admitir que Planetary no me parece la obra maestra que el resto del mundo mantiene es, la serie me dejó buen sabor de boca, y me alegro de haberla leído. Recopilada en el tipo de ómnibus que por aquí llaman Absolute edition (de tamaño mayor de lo normal para que las ilustraciones luzcan más), los 27 números de que consta la serie hacen que el tomo sea enorme y pesado como él solo; y aunque es conveniente tener la serie completa en un sólo volumen, tanto el tamaño como el peso hacen necesaria la lectura en el sofá en vez de tumbado en la cama para evitar accidentes de consecuencias terribles.
La serie, escrita por Warren Ellis y dibujada por John Cassaday, está protagonizada por tres personajes (Elijah Snow, Jakita Wagner, y The Drummer) que se dedican a investigar sucesos misteriosos de corte fantástico- científico relacionados entre sí, y que, la mayor parte del tiempo, suelen también estar relacionadas con obras literarias y autores de ciencia-ficción por todos conocidos. (Puedo citar, como ejemplo de variedad, tanto a Julio Verne y De la Tierra a la Luna como a Superman y otros héroes icónicos de la editorial DC.) O sea, que Planetary es metatextual a más no poder, y cuantas más referencias y guiños descubres, mejor te lo pasas.
El guión, pues, resulta de lo más original, y las ilustraciones de John Cassaday no están mal, aunque a mí no me parezcan tan magníficas como al resto del mundo. Cassaday es uno de esos autores -prefiero no citar más aquí- que todo el mundo alaba, pero que a mí me dejan un poco igual, con lo que asumo que la culpa es mía y no del autor (ganó premios por la serie y todo), y que a cualquiera de vosotros, queridos lectores, los dibujos os impresionarán más que a mí.

En resumen, Planetary es una serie muy entretenida, y aunque la traducción al español que acabé leyendo chirriaba aquí y allá y podría haber sonado mucho mejor y menos artificial, me lo pasé bien leyéndola, y seguro que, si la leéis, la disfrutaréis también. Si lo hacéis, no lo dudéis y dejadnos vuestros sesudos comentarios!

Wednesday, April 04, 2012

El cazador empezado

El otro día, una conocida de mi querida esposa tuvo a bien contratar los servicios de Demure Dragonfly para hacer un retrato caricaturesco de su esposo. Emocionado ante la posibilidad de ganar dinero dibujando, me puse manos a la obra, y ésta que tenéis aquí al lado es la ilustración a lápiz. Como podéis ver, en el dibujo hay zonas bastante detalladas junto a otras que apenas sí están bosquejadas. Esto se debe a que sólo necesito atar a lápiz las partes más complejas, mientras que el resto puedo crearlo directamente con colores y tinta, ahorrando así tiempo y esfuerzo.

Al sujeto del retrato le gusta cazar, con lo que su esposa pensó que sería una buena idea dibujarlo en plena cacería. Otra cosa es cómo se pensara ella que dicha cacería iba a resultar, así que ya os contaré lo que le parece la pieza cuando esté terminada y entregada. De momento, me estoy divirtiendo bastante dibujándola, lo que ya es pago suficiente; pero si encima cobro por mis esfuerzos, pues mucho mejor. Atentos a la versión acabada, de inmediata aparición!

Monday, April 02, 2012

De góticos y demonios

Ayer me leí de un tirón The God Machine, un cómic (el término novela gráfica se me atraganta por pretencioso y aparatoso) escrito y dibujado por Chandra Free, y la verdad es que me sorprendió para bien, dado que el último cómic de la editorial que había leído había sido el infame Critical Millennium, sobre el que ya despotriqué aquí hace varias semanas. Afortunadamente, The God Machine me gustó inmensamente más.
La historia es bastante sencilla: un adolescente llamado Guy está deprimido y sin saber qué hacer porque su novia acaba de morir. A esto, por si acaso no es terrible ya de por sí, se une el hecho de que el pobre Guy está empezando a tener alucinaciones y a ser incapaz de distinguir lo que es real de lo que no. Estas alucinaciones, se establece bastante pronto (y más teniendo en cuenta el título del tomo), parecen estar relacionadas con los dos dioses más importantes del Otro Mundo: Good God (que resulta ser mujer, por cierto), e Evil God, que ya os podéis imaginar lo que representan y dónde viven. Y hasta aquí puedo leer.

Los dibujos de Chandra Free son estilizadísimos, y me gusta mucho cómo compone las páginas. En general, tanto el estilo de la autora como más de un recurso de los que usa los toma prestados del manga, con lo que, pese a que a mí me pareció estupendo, a lectores que no les vaya mucho el manga (como a nuestro querido Nash) es probable que el aspecto visual de la obra los deje un tanto indiferentes. A mí, personalmente, me gustó mucho, y cada página me pareció novedosa, inspirada, e imbuida de creatividad; pero el aspecto extremadamente caricaturesco de los personajes, unido al innegable sabor japonés de las ilustraciones, hace que, o te gusten los dibujos, o te parezcan grotescos.

Algo que me sorprendió y que no me esperaba es que la historia no termina en la última página, sino que éste es el primer volumen de la serie, que no sé ni cuándo continuará ni de cuántas entregas constará. Dada la lentitud con que la historia iba avanzando, la sospecha de que éste iba a ser el caso empezó a asaltarme a mitad del libro, pero como me lo estaba pasando en grande mirando los dibujitos, no me importó demasiado.

En resumen, The God Machine me resultó una lectura más que grata y amena, y sin duda compraré el segundo volumen cuando salga. Si os da por darle una oportunidad, ya me diréis qué os parece.