
Hace apenas un par de días Fel
nos enseñó su estantería de libros por leer, que, para un ávido lector como él, ha alcanzado un volumen nunca visto antes. Es más, durante un buen rato viví engañado, pensando que mi estantería de lecturas pendientes (que para la foto se ha transformado en una mesa) estaba menos repleta que la suya. Y nada más lejos de la realidad. No sólo tengo más páginas que él por delante, sino que le doblo en número. Las obras completas de Shakespeare, Wilde y Poe (de estas últimas ya me lei aproximadamente la mitad) cogen polvo junto a novelas de sagas como The Dark Tower, Kingdoms of Thorn and Bone (ya me he leído las dos que aparecen en la foto, pero me las quiero releer), Temeraire (que no tengo mucha prisa en leerme) y Los Hijos de la Tierra (que es más que posible que no me lea nunca).
El hobbit y
Lord of the Rings también son libros que quiero releer, especialmente en esas ediciones tan chulas que le regalé hace tiempo a mi novia. Y lo que es de vergüenza es la cantidad de novelas de Discworld que tengo y aún no me he leído. Si sólo pudiera de una asquerosa vez ponerle la mano encima a
The Light Fantastic...
Pero aquí no acaba la cosa:
Como prueba la siguiente foto, tengo en lista de espera al menos otros quince libros (catorce si exceptuamos
Wizard & Glass, que ya aparece en la primera imagen), esta vez en formato digital. Esto es, las novelas tres a once de los Dresden Files, las tres últimas entregas de la Dark Tower, y las obras completas de Arthur Conan Doyle sobre Sherlock Holmes, que, como
Lord of the Rings, son libros que leí de adolescente pero tengo unas ganas tremendas de volver a disfrutar.
Si las cuentas no me fallan, en total tengo esperando 37 novelas (y esto contando
LotR como una sola) y 4 volúmenes de obras completas de distintos autores. A ver quién es el guapo que lo supera.